Trump defiende ataques a embarcaciones en el Caribe y el Pacífico, que dejan más de 220 personas muertas, con afirmaciones sin sustento

El presidente defendió los ataques a supuestas ‘narcolanchas’ durante un discurso ante la ONU, organismo que ha señalado que estas acciones de Estados Unidos podrían constituir ejecuciones extrajudiciales.

El presidente, Donald Trump, realizó una serie de declaraciones exageradas o infundadas este martes en su aparición ante la Asamblea General de las Naciones Unidas, según demuestra un análisis de Noticias Telemundo.

Entre ellas, afirmó que su Administración ha logrado combatir a los cárteles que operan en partes del continente con el hundimiento de barcos en el Caribe y en el Pacífico.

Sin embargo, los propios datos de su Gobierno sugieren que los ataques no han reducido el flujo de drogas y que tampoco han debilitado a esos grupos de delincuencia organizada.

Por ejemplo, en julio de este año las autoridades de Estados Unidos reportaron un 33% más eventos de decomisos de drogas que los que hubo antes de que comenzaran los bombardeos a las embarcaciones, en septiembre de 2025.

Eso sugiere que hay más drogas que llegan a las fronteras de EE.UU. por mar y tierra y, por tanto, más drogas que confiscar. Lo cual entra en contradicción con lo dicho por Trump este martes de que con sus ataques se ha logrado destruir “el 97%” de las drogas que supuestamente iban a llegar a Estados Unidos por vía marítima.

Los ataques representan ejecuciones extrajudiciales graves"

ben saul, relator especial sobre derechos humanos y la lucha contra el terrorismo de la onu

En los ataques han muerto más de 220 personas sin que a la fecha se sepa si siquiera estaban involucradas en narcotráfico.

El Gobierno estadounidense no ha hecho públicas pruebas al respecto, y familiares de algunas de las personas fallecidas han dicho que eran solamente pescadores.

Aun así, Trump celebró en su discurso del martes que su Gobierno está “matando [...] o deteniendo sin posibilidad de liberación a estos” supuestos miembros de cárteles, que él calificó de presuntos “combatientes” que “no son buenas personas”.

Para la ONU, donde Trump habló, las acciones de Estados Unidos son casi equivalentes a homicidios ilegales y sumarios.

“Los ataques representan ejecuciones extrajudiciales graves en violación al derecho a la vida, y son injustificados en cuanto a posibles argumentos de defensa propia personal o nacional, como tampoco son justificables bajo la ley humanitaria internacional, las leyes marítimas internacionales, convenciones sobre combate al narcotráfico ni leyes de antiterrorismo”, escribió Ben Saul, el encargado del Comité para los Derechos Humanos de las Naciones Unidas, en un documento publicado el 15 de septiembre.

🟥 Sin evidencia de que ayude a reducir muertes por sobredosis

Pese a que el presidente dijo este martes en la Asamblea General que gracias a acciones de su Administración se ha reducido el crimen en EE.UU., en cuanto a la venta de drogas realizada por los cárteles, los datos del Gobierno de Trump revelan que no se ha disminuido el flujo.

Para especialistas, esto es en parte porque el Gobierno de Trump no ha estado atendiendo correctamente la alta demanda de narcóticos en Estados Unidos que lleva a los grupos de delincuencia a ver oportunidades económicas de vender las drogas ahí.

Organizaciones de salud pública han denunciado que Trump ha hecho recortes a los teléfonos de asistencia para emergencias y ha cancelado millones de dólares del presupuesto que estaba inicialmente previsto para agencias gubernamentales como la Administración de Salud Mental y Abuso de Sustancias (SAMHSA, por su sigla en inglés).

Los grupos especializados también critican que el Gobierno de Trump haya borrado de sitios web oficiales información sobre la reducción de riesgos, mecanismos pensados para reducir sobredosis que incluyen el reparto de naloxona (que puede contrarrestar una sobredosis de fentanilo).

“Tales acciones ponen en peligro el progreso logrado en reducir las muertes por sobredosis, sobre todo porque se dan en medio de recortes de presupuesto a programas para atender adicciones”, alertó el organismo sin fines de lucro Partnership to End Addiction en un comunicado.

En lo que va del Gobierno de Trump han caído las muertes por sobredosis. Pero esta tendencia a la baja viene desde antes de que él regresara a la Casa Blanca, por lo que no sería necesariamente correcto decir que han sido sus políticas las que han llevado a esto.

Un reporte del Gobierno de Trump publicado a finales de agosto también encontró que las investigaciones sobre tráfico de fentanilo en Estados Unidos se han visto “impedidas” por el enfoque de la Casa Blanca en que la agencia que normalmente realiza estas pesquisas, la Oficina de Investigaciones de Seguridad Nacional (HSI), realice deportaciones en masa.

🟥 Dudas sobre la eficacia de la estrategia antinarcotráfico

Trump dijo este martes que los ataques a las supuestas narcolanchas para él habrían servido porque “los cárteles son como ISIS”, refiriéndose al grupo terrorista Estado Islámico, que opera en países como Siria e Irak.

En esa línea, su Gobierno ha declarado a grupos de delincuencia organizada como supuestas organizaciones terroristas, decisión que ha sido criticada como un intento de saltarse los procesos correctos para realizar ataques armados fuera del territorio estadounidense, actos que la Constitución indica normalmente requieren visto bueno del Congreso.

La declaración de la Casa Blanca de que grupos como el Tren de Aragua o el Cártel de Sinaloa serían parecidos a Al-Qaeda, detrás de los atentados del 11 de septiembre, también ha sido cuestionada por expertos en temas de violencia armada.

Donald Trump dicta un discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 22 de septiembre de 2026.
Donald Trump dicta un discurso en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 22 de septiembre de 2026.Chip Somodevilla / Getty Images

Analistas dicen que la clasificación normalmente reconocida a nivel internacional de un grupo terrorista es de uno que comete violencia con fines políticos o motivado por creencias religiosas extremas.

En contraste, dicen los especialistas, los cárteles y grupos de delincuencia organizada operan pensando en ganancias económicas. De ahí que los cárteles cometen crímenes como extorsión, lavado de dinero, contrabando de personas o venta de drogas.

Y aunque la violencia atribuida a cárteles incluye homicidios, la mayoría de esos asesinatos no suelen ser para, por ejemplo, instaurar un cambio de régimen, según los analistas.

Aunque no hay pruebas de que la estrategia de designar a cárteles como terroristas esté funcionando, y pese a los cuestionamientos sobre la legalidad de sus ataques a barcos en el Caribe y en el Pacífico, Estados Unidos con Trump ha promovido que más países adopten medidas similares.

Este martes, el diario The New York Times adelantó que países de Latinoamérica cuyos Gobiernos están alineados con Trump, como Colombia, planean ponerle también la etiqueta de “terroristas” a algunos grupos de delincuencia para tener una política regional alineada con Washington.