IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

El derecho a portar armas en EE.UU.: qué cambia con el fallo de la Corte Suprema 

El dictamen histórico facilita llevar armas en lugares públicos, aunque reconoce posibles restricciones para espacios "sensibles" como escuelas. Este es un impacto para los residentes del país y el futuro del control de armas.

La Corte Suprema dictaminó este jueves que la Constitución también otorga el derecho a portar armas fuera del hogar, en lugares públicos, emitiendo una decisión importante sobre el significado de la Segunda Enmienda.

El fallo tiene implicaciones en cuanto a qué se puede hacer y qué no en cuestión de armas y puede demarcar en qué medida los gobiernos estatales y locales pueden imponer regulaciones de control de armas. Llega en medio de un álgido debate en el país en torno al tema tras dos tiroteos, uno en Buffalo (Nueva York) y otro en Uvalde (Texas), que mataron a un total de 31 personas, incluidos 19 niños en edad escolar.

En el Congreso, las masacres impulsaron el debate de una ley bipartidista para la prevención de la violencia armada con regulaciones en la compra y posesión, que de aprobarse, sería la acción federal más significativa en el tema en casi 30 años.

Estos son los cambios que trae la sentencia de la Corte Suprema y lo que se estima ocurrirá en los próximos meses.

Armas fuera y dentro de casa

En una decisión histórica de 2008, el tribunal había determinado que la Segunda Enmienda salvaguarda el derecho de una persona a poseer armas de fuego, pero la decisión se limitó a tenerlas en el hogar para defensa propia.

Ahora ha ampliado el derecho estableciendo que también protege el derecho de portar armas fuera del hogar, al emitir una opinión en un caso presentado por una ley de Nueva York de más de 100 años.

Un cliente espera para probar una pistola en la tienda Full Armor Firearms en Houston, Texas, el 17 de junio de 2021.
Un cliente espera para probar una pistola en la tienda Full Armor Firearms en Houston, Texas, el 17 de junio de 2021.MARK FELIX / AFP /AFP via Getty Images

La ley de Nueva York prohíbe llevar armas de fuego abiertamente en espacios públicos, pero permite a los residentes solicitar una licencia para hacerlo de forma oculta. Para ello deberían mostrar alguna necesidad especial. 

Los magistrados resolvieron por seis votos a favor de la mayoría conservadora (y tres en contra de los progresistas) que la ley era demasiado restrictiva, y anularon este requisito. El juez conservador Clarence Thomas argumentó que la Segunda Enmienda no distingue entre hogar y espacio público “con respecto al derecho a tener y portar armas”.

¿Cuándo empieza a regir?

Funcionarios han enfatizado que el cambio no sucederá de la noche a la mañana y que habrá tiempo para que todos se aclimaten.

Si llevas un arma ilegalmente en la ciudad de Nueva York serás arrestado”, dijo este jueves la comisionada de la policía, Keechant Sewell.

[“Desgarran un cuerpo en pedazos”: los trabajadores de funerarias describen la devastación que dejan los rifles de asalto]

El proceso judicial es que la decisión de la Corte Suprema sea enviada a los tribunales inferiores, donde comenzó el caso, y allí usualmente se otorga un periodo de gracia a los funcionarios del estado para adaptarse al cambio, en lugar de revocar la ley de inmediato, indican expertos.  

¿No más requisitos y controles?

No precisamente. En una opinión concurrente del fallo, el juez Brett Kavanaugh dijo que no impide que los estados impongan requisitos de licencia para portar armas de fuego en defensa propia, como la toma de huellas dactilares, verificación de antecedentes y verificación de registros de salud mental.

La ley de Nueva York fue “problemática porque otorga discrecionalidad ilimitada a los funcionarios encargados de otorgar licencias y autoriza licencias solo para aquellos solicitantes que puedan demostrar alguna necesidad especial aparte de la defensa propia”, algo que de hecho, niega a los ciudadanos el derecho a portar un arma para protegerse, indicó el magistrado.

El impacto en otros estados 

Todos los estados permiten portar armas ocultas en público, pero una veintena requieren como Nueva York algún proceso de autorización o permiso, según el Giffords Law Center to Prevent Gun Violence.

Hay ocho estados que piden que una persona “demuestre una buena causa o una necesidad especial”, que se suele denominar “causa justa”, según datos de EveryTown, lo cual da a los funcionarios locales más discreción para denegar solicitudes. Entre ellos están California, Hawaii, Maryland, Massachusetts y Nueva Jersey, así como el Distrito de Columbia. Según la organización si fines de lucro que trabaja por el control de armas, alrededor del 25% de la población de Estados Unidos vive en estados con este tipo de requisito.

Es posible que estas leyes sean cuestionadas de inmediato en algunos de estos estados, y con éxito, a partir de este fallo de la Corte Suprema. Los jueves de estos estados deberán decidir si otorgan un período de gracia para que se aprueben nuevas leyes y regulaciones.

Escuelas y otros lugares “sensibles”

La sentencia también reconoce que la jurisprudencia ha “establecido” que hay espacios que son “‘lugares sensibles’ en donde se podría prohibir el porte de armas de conformidad con la Segunda Enmienda”.

En este sentido, se espera que estados y ciudades puedan establecer restricciones en los “lugares sensibles”, como escuelas, edificios gubernamentales, juzgados y lugares de votación.

La masacre en la que murieron 19 niños y dos maestras en una escuela primaria en Uvalde, Texas, el 24 de mayo pasado, fue el tiroteo masivo más mortífero en Estados Unidos en lo que va del año. Ocurrió solo 10 días después de que 10 personas fueran asesinadas a tiros en un supermercado en Buffalo.

Al menos 246 tiroteos de este tipo, definidos como uno en el que cuatro o más personas murieron o resultaron heridas, han ocurrido en el país hasta principios de junio, según datos de Gun Violence Archive, una organización sin fines de lucro.

El temor de más delitos armados

Funcionarios y miembros de las fuerzas de seguridad han alertado que la decisión puede llevar a que el acceso a las armas sea más fácil en ciudades que luchan contra el aumento en los delitos armados.

“Me quita el sueño”, dijo Eric Adams, alcalde de la ciudad de Nueva York, ante la posibilidad de que se anulara la ley de Nueva York. En lo que va del año, los policías neoyorquinos han retirado más de 3,000 armas de las calles. Cuando se conoció el fallo, Adams indicó en un comunicado que tomaría acciones lo más pronto posible para mitigar los riesgos de una mayor violencia armada: “No podemos permitir que Nueva York se convierta en el Salvaje Oeste”.

Si hay más neoyorquinos armados, lo que de otro modo habrían sido enfrentamientos menores podrían volverse mortales, advirtió Richard Aborn, presidente de la Comisión de Delitos Ciudadanos, a The New York Times

Por qué algunos celebran 

Grupos a favor de la posesión de armas aplauden la decisión como una victoria importante y difícil de conseguir. “El derecho a la legítima defensa y a defender a su familia y seres queridos no debe terminar en su hogar”, dijo el vicepresidente ejecutivo de la NRA, Wayne LaPierre, en un comunicado

“La ley atroz de Nueva York, que dejó los derechos de autodefensa de sus residentes al capricho de un burócrata del gobierno, ha sido declarada inconstitucional y debe ser cambiada”, indicó por su parte Jason Ouimet, director ejecutivo del Instituto de Acción Legislativa de la NRA.

[No es cierto que la industria armamentista tiene total inmunidad por la destrucción que ocasionan sus armas]

La batalla judicial que viene

La fiscal general adjunta Lisa Monaco, la funcionaria número dos del Departamento de Justicia, predijo que la decisión de Nueva York “generará una gran cantidad de litigios” por parte de los defensores del derecho a portar armas que buscan revocar las restricciones estatales y federales en todo el país.

Del otro lado, quienes buscan un mayor control de armas darán pelea. “Estamos revisando de cerca nuestras opciones, incluida la convocatoria de una sesión especial de la legislatura”, dijo la gobernadora demócrata de Nueva York, Kathy Hochul, tras la decisión de la Corte Suprema.

Revisión de antecedentes y más

Aún está pendiente el debate en el Congreso de una reforma en el control de armas, La legislación incluye la financiación estatal para aplicar las leyes de “bandera roja” y la mejora de las comprobaciones de antecedentes para los jóvenes estadounidenses de 18 a 21 años, abriendo la puerta para acceder a los registros de menores. Aclararía además qué vendedores deben registrarse como licenciatarios de armas de fuego, lo que les obligaría a realizar verificaciones de antecedentes de los posibles compradores. Y endurece las penas por tráfico de armas y compras ficticias.

También se acordó abordar el vacío jurídico de la limitación los derechos de las armas para las parejas que no son cónyuges y que son condenadas por abuso doméstico.

“A menos que alguien sea condenado por abuso doméstico bajo las leyes de su estado, sus derechos de armas no se verán afectados”, aseguró John Cornyn, republicano por Texas, en el pleno del Senado al presentar el texto final. “Aquellos que sean condenados por un delito menor de abuso doméstico no conyugal -no por un delito grave, sino por un delito menor de violencia doméstica- tendrán la oportunidad, después de cinco años, de recuperar sus derechos de la Segunda Enmienda. Pero tienen que tener un historial limpio”, explicó.

En el Senado, el acuerdo bipartidista obtuvo suficiente apoyo republicano este martes para superar un obstáculo de procedimiento, lo que aumenta las probabilidades de que la medida pueda ser aprobada allí. Luego, deberá pasar a la Cámara de Representantes, donde los demócratas tienen mayoría, y ser firmada por el presidente, Joe Biden, para convertirse en ley.