Horas después de que un panel federal designado por el presidente, Donald Trump, diera luz verde a sus planes de construir un ‘Arco del triunfo’ al lado del Monumento a Lincoln, un tribunal ha ordenado pausar las obras.
La jueza federal de distrito Tanya Chutkan emitió una restricción que estará vigente por al menos 14 días que dice que la Administración Trump no puede “iniciar, hacer ni efectuar ninguna construcción ni excavación”.
La orden fue emitida porque la comisión nombrada por Trump había aprobado el proyecto pese a que hay una demanda legal en contra, presentada por los gobernadores de Virginia y Washington D.C., que argumentan que el arco que quiere el presidente republicano “va a generar daños irreparables e inmediatos” por el efecto medioambiental, en el tránsito y en otros monumentos cercanos.

Entre ellos, el Memorial de Lincoln y el Cementerio Nacional a los Caídos en Arlington podría verse afectados, según los demandantes.
La magistrada Chutkan agregó en su orden de suspensión que si hay alguna obra “el daño será indiscutible” para quienes están demandando en contra.
La luz verde de la comisión nombrada por Trump se dio tras una audiencia de más de 9 horas en la que muchos testigos acudieron para oponerse a la construcción y tantos más presentaron comentarios escritos igualmente condenando los planes de construcción.
En la demanda se acusa a la Casa Blanca de estar violando la Ley de Obras Conmemorativas de 1986 al intentar avanzar en los planes de construcción de Trump sin que haya aprobación del Congreso para realizar las obras. La acción legal afirma que se está violando también la Ley sobre la Altura de Edificios de 1910 porque el plan para el arco es que mida más de 130 pies (casi 40 metros) de alto.
Igualmente, la demanda alega que se está infringiendo contra las leyes nacionales de preservación histórica y sobre protección medioambiental.

Trump ha intentado pintar la construcción del arco, una de las muchas maneras en que busca reconstruir Washington a su imagen y semejanza y ponerle su nombre a identificaciones apartidistas, como una iniciativa que sería para fines de seguridad.
Es un argumento que también usó su Gobierno para comenzar a construir un salón de baile y un helipuerto nuevos en la Casa Blanca.
A finales de septiembre, Trump dijo en la plataforma de la que es dueño, Truth Social, que en el arco habrá “almacenamiento de drones y espacios para que haya francotiradores” sin aclarar para qué serían necesarios esos elementos.
Sin embargo, los planos arquitectónicos finales que serán votados el jueves próximo no tienen previsto tal equipamiento militar. Incluyen en vez detalles propuestos como estatuas de águilas en vuelo y que el arco tenga grabado una frase del Juramento de Lealtad a la bandera estadounidense.
