Un panel federal aprueba el Arco del Triunfo de Trump en D.C. mientras el plan enfrenta una demanda en corte

La Comisión Nacional de Planificación de la Capital aprobó este jueves el proyecto de 250 pies (76 metros) que Trump ha impulsado. Sin embargo, una jueza federal ha complicado los esfuerzos de Trump por avanzar rápidamente en el proyecto.

Por Matthew Daly y Gary Fields – The Associated Press

Un comité federal clave dio su aprobación definitiva al arco conmemorativo propuesto por el presidente Donald Trump cerca del centro de Washington, D.C., lo que elimina un obstáculo clave en el camino hacia el inicio de las obras.

La Comisión Nacional de Planificación de la Capital aprobó este jueves el proyecto de 250 pies (76 metros) que Trump ha impulsado como parte de sus esfuerzos por remodelar el área de la capital. La votación de 8 a 4 da luz verde para iniciar la construcción en el plazo de un día.

Varias personas participan en una protesta cerca de Memorial Circle, el lugar propuesto para la construcción de un Arco del Triunfo, el 5 de noviembre de 2026, en Arlington, Virginia.
Varias personas participan en una protesta cerca de Memorial Circle, el lugar propuesto para la construcción de un Arco del Triunfo, el 5 de noviembre de 2026, en Arlington, Virginia. Associated Press

El arco aún enfrenta impugnaciones legales y se espera que un juez se pronuncie pronto sobre si se debe bloquear el proyecto.

La votación final se llevó a cabo después de nueve horas y media y de que decenas de personas se opusieran a la propuesta. La votación de la comisión se dividió entre las posiciones federales y las locales. Quienes estaban a favor trabajan para la Administración o están vinculados al presidente, quien presionaba para que se iniciara la construcción de inmediato. Los opositores representaban a la ciudad de Washington.

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La audiencia a distancia, a la que se podía participar por teléfono –y que se colapsó repetidamente durante las primeras horas y estuvo acompañada de una sección de comentarios casi universalmente negativos–, atrajo a testigos que hicieron comentarios apasionados en contra de un arco que, según ellos, destruirá la solemnidad del cercano Cementerio Nacional de Arlington, donde están enterrados cientos de miles de militares caídos y veteranos.

Sin embargo, el presidente del panel, designado por Trump, inició la reunión con una valoración efusiva del imponente monumento y elogió a Trump por querer construirlo.

“El presidente Trump entiende, como presidente y como magnífico constructor, que es importante para nuestra identidad nacional mostrar quiénes somos a través de grandes monumentos”, indicó Mark Paoletta, presidente de la comisión.

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Como Trump ha señalado con frecuencia, “las grandes ciudades de todo el mundo tienen arcos: París, Roma, Londres”, dijo Paoletta, quien también se desempeña como asesor jurídico general de la Oficina de Administración y Presupuesto de la Casa Blanca. Además de Paoletta, el arco recibió apoyo durante la audiencia por parte de legisladores republicanos y de un veterano que elogió los esfuerzos de la Administración para construir el monumento.

La comisión supervisa la construcción en terrenos federales de la ciudad y comenzó a revisar el plan del arco en junio.

Trump está trabajando para remodelar Washington, D.C.

El arco es uno de los varios proyectos en Washington que el presidente republicano ha emprendido mientras transforma la capital a su gusto –desde renovar uno de sus históricos campos de golf públicos hasta amenazar con demoler el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas–. Esos proyectos podrían enfrentar pronto un intenso escrutinio después de que los demócratas obtuvieran el control del Congreso en las elecciones intermedias de esta semana.

Muchos de los planes están siendo impugnados en los tribunales, y se han presentado tres demandas en contra del arco. Se le ha solicitado a una jueza que bloquee la construcción mientras las demandas sigan en proceso, y ella podría emitir un fallo tan pronto como este jueves.

El congresista Jared Huffman, demócrata por California que se convertirá en presidente del Comité de Recursos Naturales de la Cámara de Representantes, calificó el proyecto de imprudente e ilegal.

“Este arco deshonraría a Estados Unidos”, dijo Huffman ante la comisión. Calificó el arco propuesto como “un tributo a Donald Trump”, y no a los veteranos como afirman los funcionarios de la Administración. El monumento es similar a los que se construyen para emperadores o reyes, señaló Huffman, y agregó que Trump estaba utilizando a los veteranos como pretexto para erigir un monumento en su propio honor.

Un pequeño grupo de manifestantes se reunió en el sitio propuesto para oponerse al arco. Julius Spain, miembro de la Junta del Condado de Arlington y veterano de la guerra de Irak, dijo a la multitud que este era su momento. “He estado en combate. Estaba dispuesto a dar mi vida en defensa de una nación agradecida”, dijo. “Ahora, en este momento, amigos míos, residentes, ciudadanos y todos, este es nuestro momento de derechos civiles”.

El diputado demócrata de Virginia, James Walkinshaw, les dijo a los manifestantes que, si de alguna manera se construye el arco, “no voy a parar hasta que nos aseguremos de que sea un arco temporal”.

Familias de militares enterrados en Arlington se pronuncian en contra del arco

Los opositores argumentan que el arco es demasiado grande para el horizonte y alteraría las líneas de visión cuidadosamente diseñadas entre los monumentos emblemáticos de la capital y sus alrededores –sobre todo el Monumento a Lincoln y el Cementerio Nacional de Arlington–, que fueron concebidas para simbolizar la reunificación del Norte y el Sur tras la Guerra Civil.

Muchos de los que se pronunciaron en contra del arco eran veteranos o familiares de personas enterradas en el Cementerio Nacional de Arlington.

Jamie Langston, una veterana de la Guerra del Golfo cuyo suegro está enterrado en Arlington, dijo que estaba “consternada por la vulgar falta de respeto hacia nuestros héroes caídos, quienes merecen, con toda razón, descansar en paz”. Condenó la posibilidad de que los turistas se tomen selfies en el lugar y afirmó que el arco, de construirse, “destruirá la santidad del Cementerio de Arlington, en una total falta de respeto por el servicio y el sacrificio de los héroes de nuestra nación”.

Martha O’Connell, cuyo hermano está enterrado en Arlington, dijo que la enorme construcción proyectaría una sombra literal sobre su hermano y sobre miles más “que se ganaron el derecho a descansar en paz”.

Pero la oposición ha tenido poca influencia en los miembros de la comisión, que está dirigida por algunos de los aliados más cercanos de Trump. Trump nombró a Paoletta para presidir el panel de 12 miembros. Otros dos comisionados también son asesores de la Casa Blanca, y cinco más representan al Gobierno o a comités del Congreso presididos por republicanos.

Trump quiere un arco, pero se enfrenta a impugnaciones legales

Aun así, el lunes una jueza federal complicó los esfuerzos de Trump por avanzar rápidamente en el proyecto.

La jueza federal de distrito Tanya Chutkan, quien supervisa una demanda que impugna los planes del Gobierno de Trump, dijo que se le debe notificar cualquier decisión de la comisión de planificación en el plazo de una hora. La orden estableció los mismos plazos para cualquier decisión del Servicio de Parques Nacionales y del Departamento del Interior.

Antes de que comenzara la audiencia de este jueves, abogados del Departamento de Justicia presentaron una notificación ante la jueza Chutkan para informarle que un contratista ya había realizado trabajos de preparación del terreno el 31 de octubre, aparentemente sin autorización del Servicio de Parques Nacionales.

Los demandantes en las tres demandas exigen que se detengan los trabajos en el monumento, que se construirá en un pedazo de césped junto a un puente que cruza el río Potomac y conecta Washington, D.C. con el Cementerio Nacional de Arlington, en Arlington, Virginia. Una vez terminado, el monumento sería 100 pies (30 metros) más alto que la Estatua de la Libertad sin su pedestal.

Los críticos, incluidos los demandantes, sostienen que la Administración Trump debe solicitar la aprobación del Congreso. La Administración sostiene que el Congreso ya dio luz verde para un monumento en Memorial Circle hace décadas.

Paoletta dijo que era una “vergüenza nacional” que no se hubiera erigido allí un arco conmemorativo, a pesar de una ley de 1925 que designaba dicho monumento, afirmó.

La semana pasada, el Gobierno presentó un plan de 106 páginas para el arco que prevé una estructura gigantesca de más de 12 pisos de altura que incluye una enorme estatua de bronce de la Dama de la Libertad con alas y sosteniendo una antorcha con una llama eterna. La estructura incluiría una plataforma de observación y dos entrepisos.

En el interior del arco habría salas para eventos, oficinas, una sala de descanso para el personal, escaleras circulares, varios elevadores y un centro de comando contra incendios. El proyecto propone cambios significativos en el tráfico de la zona, incluyendo el desvío del tráfico en las calles cercanas. Funcionarios de la Administración han dicho que el arco también tendrá una función de seguridad nacional.

En una audiencia reciente, Chutkan preguntó por qué la Administración de Trump estaba tan interesada en avanzar rápidamente con el arco a pesar de los litigios en curso, aparte del “deseo de Trump de deslumbrar a la ciudad”.

El abogado de la Administración, Robert Stander, dijo que el arco es “sin duda un proyecto de alta prioridad” y que cualquier fallo que retrasara la construcción obstaculizaría el trabajo del Gobierno.