Por Phil Helsel - NBC News
Un hombre de Connecticut que mató a dos personas, una de ellas con una espada samurái, y secuestró a una mujer en 2020 fue condenado el jueves a 55 años de prisión, según informó la Fiscalía.
Peter Manfredonia, de 26 años, fue sentenciado por un juez en Rockville por el asesinato en 2020 de Theodore DeMers, de 62 años, y por herir a otro hombre, según detalló el fiscal del estado de Tolland, Matthew C. Gedansky, en un comunicado.
Manfredonia atacó a los hombres al azar el 22 de mayo de 2020 en Willington, en el noreste de Connecticut. Otro hombre fue retenido como rehén durante más de 24 horas en su casa antes de que Manfredonia huyera en el camión de esa víctima.
Dos días después, Manfredonia, entonces estudiante de la Universidad de Connecticut, disparó mortalmente a Nicholas Eisele, de 23 años, en Derby y secuestró a la novia de Eisele. Posteriormente fue liberada en Nueva Jersey.

Manfredonia fue condenado el miércoles a 55 años de prisión en un tribunal de Milford por esos crímenes, dijo Gedansky.
Las dos sentencias se cumplirán simultáneamente, lo que significa que la sentencia efectiva es de 55 años en total, dijo la fiscalía.
Los asesinatos y agresiones desencadenaron una persecución por varios estados durante la cual sus padres le instaron a entregarse.
La persecución terminó casi una semana después, cuando Manfredonia fue arrestado en una parada de camiones en Maryland el 27 de mayo de 2020.
“Fue un crimen horrible que destrozó muchas vidas”, señaló Margaret E. Kelley, fiscal del estado para el distrito de Ansonia y Milford, en un comunicado el miércoles.
Manfredonia se declaró culpable en ambos casos. El miércoles y el jueves se disculpó ante el tribunal.

“No hay palabras que puedan expiar lo que he hecho. Sepan que lo siento de todos modos”, dijo a la familia de DeMers el jueves. “No habéis hecho nada para merecer el dolor que os he causado. Mis acciones fueron poco menos que censurables. No espero perdón por mis actos, y me arrepentiré de ellos todos los días del resto de mi vida”.
El abogado de Manfredonia, Michael Dolan, alegó que Manfredonia padece enfermedad bipolar y ansiedad y que estaba sufriendo un episodio psicótico en el momento de los asesinatos, según informó la agencia de noticias The Associated Press.
La viuda de DeMers, Cindy, declaró al juez que cree que Manfredonia merece la pena de muerte. Connecticut abolió la pena de muerte en 2012.
“Todavía estaba vivo cuando se lo llevaron, pero nunca volvió a casa”, señaló, según The Associated Press. “A mi marido le robaron la vida vilmente. Me robaron la vida tal y como la conocía. Mi mundo tal y como lo conocía llegó a su fin”, afirmó.
Manfredonia se declaró culpable de asesinato, agresión en primer grado y allanamiento de morada en el caso Willington.
Se declaró culpable de asesinato y secuestro en primer grado con arma de fuego en el caso Derby.
