Conductores hispanos fueron "presionados" a someterse a pruebas de alcohol mediante documentos mal traducidos

Una investigación de ProPublica reveló que conductores en el estado de Nueva York han sufrido “graves consecuencias” tras acceder a someterse a esos exámenes luego de leer un papel donde decía engañosamente que, si se negaban, sus licencias serían suspendidas y ellos procesados.

Conductores hispanos en Nueva York fueron "presionados" a someterse a pruebas de alcohol luego de que las autoridades les mostraran un documento mal traducido al español donde se les decía erroneamente que, si se negaban al examen, se les suspendería inmediatamente la licencia de conducir y se les procesaría como culpables de manejar en estado de ebriedad, aunque no lo estuvieran, reveló este lunes un reporte del medio independiente de investigación ProPublica.

La investigación también señala que las autoridades sabían que el documento mal traducido estaba siendo usado en paradas de tráfico y que no actuaron para resolver el problema.

La investigación no encontró el número exacto de conductores hispanohablantes condenados por manejar ebrios tras someterse por temor a estas pruebas, pero la unidad de revisión de condenas de la Oficina del Fiscal del Distrito de Westchester fue notificada de 263 arrestos ocurridos entre 2010 y 2019. Hasta ahora, ha analizado 44 casos que resultaron en una condena: de estos caso, cinco involucraron el formulario con la traducción incorrecta.

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Según ProPublica, los casos abarcan desde 2014 hasta 2018 y se registraron en el condado de Westchester, donde la policía arrestó a por lo menos 56 conductores hispanos en 2022 con cargos relacionados a conducir en estado de ebriedad. En 2021, hubo 79 detenciones de este tipo, de acuerdo a datos de la corte estatal revisados por el medio.

Cifras de la Oficina del Censo de Estados Unidos indican que unos "65,000 adultos hablan español y poco o nada de inglés" en ese condado.

Un error con "graves consecuencias"

En lugar de explicar a los inmigrantes que negarse a realizarse la prueba puede ser usado como evidencia en su contra, oficiales de la unidad llamada Tropa K les entregaron una hoja en la que se lee que rechazar el examen era el "equivalente a ser declarado culpable por conducir ebrio".

Las pruebas a las que fueron sometidos los conductores buscan medir la cantidad de alcohol en el aliento, la sangre, la saliva o la orina de una persona y determinar si es apta o no para conducir.

"Todavía estamos revisando cuidadosamente los documentos", respondió a ProPublica Jin Whang, portavoz de la unidad a cargo de analizar las condenas. Hasta ahora no se han anulado sentencias ni las autoridades se han comunicado con los inmigrantes o sus abogados para informarles sobre los hallazgos. 

Whang aseguró que la unidad fue notificada de las traducciones incorrectas a finales de 2021, pese a que el error de traducción ya había sido reportado en 2018 a la asistente principal del fiscal de distrito, Livia Rodríguez, por el abogado defensor de un conductor hispanohablante acusado de conducir en estado de ebriedad.

"No está claro si en ese momento Rodríguez alertó a sus superiores o a la policía estatal", detalló el medio. "La policía ha ‘enturbiado las aguas’ al proporcionar al acusado una declaración lamentablemente ingenua, inexacta y afirmativamente engañosa", aseguró en 2019 el abogado defensor, James Timko, quien también detectó el error.

La hoja con la traducción incorrecta "no era un documento oficial creado, distribuido o aprobado" por las autoridades, aseguró a ProPublica Beau Duffy, portavoz de la policía estatal.

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Duffy señaló que tampoco saben cuándo fue usado por primera vez, ni de dónde provino, pero indicó que ya no se está utilizando y que creen que sólo se usó en el condado de Westchester. Ahora, explicó, la agencia ordena a los oficiales que no hablan español que, en estos casos, se auxilien de "un servicio de traducción telefónica contratado por el departamento".

Expertos consultados en la investigación señalaron que "esas instrucciones incorrectas, cuando menos, confundirían o engañarían a los conductores y habrían presionado a algunos de ellos a tomar una decisión que resultó en graves consecuencias".