Además de la composición del próximo Congreso y de algunas gubernaturas, este 3 de noviembre hay otros temas en juego: decisiones sobre si se puede excluir a personas con green cards de votar sobre impuestos estatales o de elegir cargos locales, o sobre si se debe requerir una identificación gubernamental no solo para registrarse para poder votar sino cada vez que se vota, son algunos de los temas que se votan.
Estas medidas en referendos, llamados ballot measures, estarán a votación en varios estados con alta población latina, por lo que algunas de esas medidas tendrán un impacto directo en esas comunidades.
Por ejemplo, los posibles cambios a las medidas sobre identificación pudieran dificultar votar por correo o en ausencia, mecanismo usado por millones de personas en el país que no siempre pueden tomarse tiempo libre del trabajo un martes para ir a hacer cola afuera de un centro de votación.
Y estas medidas están siendo impulsadas incluso cuando especialistas dicen que celebrar referendos sobre temas como la participación electoral de no ciudadanos es en gran medida un sinsentido.
“Las acusaciones sobre que hay a gran escala un posible registro para votar o un voto por no ciudadanos surgen de malentendidos, tergiversaciones o fabricaciones”, señaló el Center for Election Innovation & Research al lanzar un monitor especializado en el tema el mes pasado.
Sin embargo, ese es uno de los temas que más se presentarán este noviembre en los 39 estados que tendrán ballot measures, en parte como reflejo de iniciativas del Gobierno federal de Donald Trump.
Entre ellas, los alegatos sin evidencia de la Casa Blanca sobre que pudiera haber supuesto fraude masivo al votar por correo. O el empuje de la Administración Trump para castigar lo que afirma, sin pruebas, que es un fraude a “gran escala” por presuntos casos de inmigrantes indocumentados que votan cuando no son elegibles.
“Se hace campaña con esto porque alegan que es para seguridad y eso energiza a ciertos simpatizantes […] pero en realidad son cosas que se proponen como soluciones cuando el problema que atenderían no existe”, dijo en entrevista Lisa Bryant, profesora de Cal State University en Fresno especializada en temas de reformas electorales y en cómo se administran las elecciones.
“Análisis tras análisis, estudio tras estudio, auditoría tras auditoría e incluso casos de demandas ante tribunales no han encontrado evidencia de que haya tal fraude ni de que las elecciones no sean seguras”, indicó.
El Servicio de Ciudadanía e Inmigración de Estados Unidos (USCIS) dijo este año que encontró tras una revisión que había 21,000 casos de gente en los registros electorales que ameritaban ser analizados más de cerca por la posibilidad de que no se tratara de ciudadanos, según dijo en un comunicado a la agencia UPI.
Y eso no significa que todos esos registros eran de gente no ciudadana: muchos resultaron ser ciudadanos que el sistema de revisión marcó erróneamente, como de gente naturalizada, según correos de USCIS revelados por el Texas Tribune y una investigación posterior de ProPublica. Igualmente, la Oficina del Censo publicó otra revisión este agosto señalando que en las elecciones de 2020 podría haber unos 24,000 posibles casos de votos de no ciudadanos. Eso representaría solamente un 0.00015% de los votos que hubo en esas elecciones.
Aquí le explicamos lo que hay que saber sobre estos referendos en torno al derecho al voto para noviembre.
Requisitos de ciudadanía para votar
La ley federal ya establece que solamente los ciudadanos pueden acudir a las urnas para elecciones presidenciales y al Congreso.
Aun así, seis estados tienen en la boleta referendos sobre si ajustar sus constituciones o leyes para prohibir de manera explícita que personas no ciudadanas voten.
Pero en la última década una tercera parte de los estados han respaldado con ballot measures restringir también la participación únicamente a ciudadanos para votaciones locales, como para decidir a miembros de juntas escolares o para plebiscitos sobre si aumentar impuestos del condado.

En algunas de esas elecciones locales se permitía que participaran personas con estatus legal y residencia, como lo son quienes tienen una green card.
“Incluso si se trata de pocas personas, de cualquier modo significa que son personas perdiendo el derecho a tener una voz y expresarla en cuanto a cómo se administran sus comunidades”, dijo Bryant.
Los estados que decidirán sobre el tema en noviembre de este año son Alaska, Kansas, Arkansas, Dakota del Sur y West Virginia. Arizona también votará el tema mediante la propuesta 144, que incluye varias otras posibles reformas electorales que sus críticos denuncian que se están juntando en un solo referendo elementos muy dispares, incluidos algunos que habían sido ya rechazados con anterioridad.
De aprobarse las medidas, estos seis estados se sumarán a Florida, Colorado, Texas y Carolina del Norte, que han tenido votos al respecto en los últimos seis años.
Quienes impulsaron que estos temas fueran sometidos a referendo en los seis estados que votarán en noviembre dicen que es para “reforzar” la seguridad electoral.
"Quizá no se deberían estar destinando recursos a medidas que en realidad los estudios muestran que no están previniendo alguna ‘fechoría’ electoral"
Lisa Bryant
Quienes critican que se dedique dinero de los contribuyentes a tener referendos al respecto dicen que es “redundante” hacerlo, porque en ninguno de los seis estados que decidirán al respecto este año de por sí se permite a no ciudadanos participar en elecciones locales. Por ejemplo, en Arizona para poder votar a cualquier nivel electoral ya es requisito registrarse, y para registrarse ya es requisito demostrar ciudadanía.
Son “enmiendas redundantes y a la vez dañinas”, argumenta la Unión Americana para los Derechos Civiles (ACLU) en un comunicado.
Fuera del caso de Arizona, los demás referendos prevén cambios a la Constitución estatal para que pase de decir que “todos los ciudadanos” pueden votar en elecciones en ese estado a que diga que “solamente los ciudadanos” pueden hacerlo.
Requisitos de identificación oficial
Seis estados tendrán este noviembre en la boleta referendos sobre qué tipos de identificaciones serán aceptadas para poder votar en elecciones futuras.
Son California, Arizona, Colorado, Nevada, Carolina del Norte y Ohio. En los primeros cinco la población latina es sustancial, con porcentajes que oscilan entre el 13% y el 40%; en Ohio ronda un 4%, según datos del Censo.
En ocasiones previas, investigadores han encontrado que algunas restricciones al tipo de identificaciones aceptadas pueden tener efectos secundarios indeseados, como hacer más difícil que personas que no tienen auto (y por tanto no cuentan con licencia para conducir) puedan ejercer su derecho a votar.
“Personas de la tercera edad, o estudiantes que solamente tienen su credencial universitaria […] son ejemplos de quienes pueden perder su derecho a votar no porque no merezcan tener ese derecho ni porque no tengan la elegibilidad legal, sino por un tecnicismo en cómo se aplica la ley”, dijo Bryant.
California
El 3 de noviembre se votará sobre la propuesta 39, que busca obligar a los votantes a presentar una ID emitida por alguna agencia gubernamental, o que incluyan copia de los cuatro últimos dígitos de su número de Seguro Social para poder registrarse para votar por correo.
El referendo fue impulsado por el asambleísta republicano Carl DeMaio y por inversores que viven en otros estados, como Julie Luckey, que es madre de Palmer Luckey, contratista del Gobierno de Trump que ha donado millones de dólares a campañas republicanas este año. DeMaio asegura que la finalidad de la medida es que haya más “confianza” en el sistema electoral.
Quienes rechazan la propuesta, como organizaciones de defensa del derecho al voto, dicen que la única finalidad del referendo es “importar las mentiras electorales y tácticas de intimidación del Gobierno federal a California”, en palabras de Jenny Farrell, de la League of Women Voters.

Colorado
Una iniciativa impulsada por el grupo libertario Independence Institute logró que se incluyera en la boleta la posible enmienda 84 con el argumento de que aumentaría la seguridad electoral.
Se votará si ajustar la Constitución para que sea requisito presentar alguna prueba de identidad al emitir un voto por correo; por ejemplo, copia de los últimos cuatro dígitos de una identificación federal, como el número de Seguro Social.
La posible adopción de esta medida tendría un impacto sustancial porque el 92% de los votantes en Colorado suelen ejercer su voto por correo, según datos de las elecciones de 2024. Los grupos que se oponen a la enmienda dicen que el estado ya tiene un sistema de verificación de identidad para emitir boletas por correo, y que solamente se “crearían más oportunidades para que votos legítimos sean retrasados o anulados”.

El gobernador Jared Polis (demócrata) también está en contra de la enmienda 84, porque dice que sería un riesgo a la privacidad dado que los números de Seguridad Social se tendrían que poner “AFUERA del sobre” que contenga la boleta, abriendo la puerta “al robo de identidad”.
Arizona
En el caso de Arizona, la propuesta 144 impulsada por asambleístas republicanos y que toca el tema de tener ciudadanía como requisito también incluye el tema de identificación de votantes.
Si se aprueba la medida, será obligatorio presentar una identificación no solamente para registrarse como votante, sino cada vez que se ejerce el voto, incluso si se hace mediante boleta por correo. En Arizona se estima que entre el 75% y el 80% de la gente opta por votar de esta manera.
Ahí el temor de algunos analistas y activistas es que no queda claro cómo se revisarán las identificaciones en casos en que se vote por correo. Quienes se oponen a la proposición 144 dicen que las futuras Legislaturas estatales pudieran aprovechar eso para restringir este mecanismo de votación, que ha sido criticado por Trump en varias ocasiones (aunque él mismo lo usa).
“Si esto es aprobado va a dificultarle votar a la gente elegible y lo hará sin que haya un buen motivo para ello”, señaló en un comunicado en contra de la propuesta Will Humble, director de la organización comunitaria Arizona Public Health Association.
Ohio y Nevada
En Ohio, la ley ya exige presentar una identificación oficial con fotografía para votar en persona, y la propuesta busca incorporar ese requisito a la Constitución estatal. En Nevada, donde actualmente no hay una obligación general, los votantes decidirán si establecen nuevos requisitos de identificación para votar presencialmente y por correo.
Carolina del Norte
En 2018, los votantes de Carolina del Norte aprobaron con cerca del 55% de los votos una enmienda constitucional que exige presentar una identificación oficial con fotografía para votar de modo presencial.
Este noviembre, los votantes decidirán si amplían la disposición constitucional para incluir a quienes votan por correo. Aunque la legislación estatal ya contempla requisitos de identificación para esa modalidad, la nueva enmienda los incorporaría a la Constitución.

La enmienda a votarse este año busca expandir el requisito a cuando se vote por correo porque “no se debe tratar esa manera de votar diferente a otra”, según el senador estatal Warren Daniel, republicano que respalda la medida.
Los opositores, como la oficina estatal de la organización para los derechos civiles NAACP, señalan que los casos sospechados de fraude electoral mediante el voto por correo son tan escasos que no se amerita este requisito, y que pudiera ser engorroso para votantes de escasos recursos que terminarían dejando de votar.
Los resultados de estos referendos pudieran servir como termómetro para que todavía más estados busquen establecer medidas similares ante los embates de la Casa Blanca a temas como el voto por correo, de acuerdo con Bryant, la profesora de Cal State.
“Se quiere justificar con la idea de que incluso si solamente logra que tres personas que no son elegibles para votar no puedan hacerlo, si es que siquiera lo pretendían hacer, entonces vale la pena”, indicó.
“Y por el otro lado el argumento es que quizá no se deberían estar destinando recursos a medidas que en realidad los estudios muestran no están previniendo alguna ‘fechoría’ electoral, de los poquísimos casos que lleva a haber”, agregó. “Pero, pues, a veces así es la política”.