Por Adam Edelman, Alex Seitz-Wald, Allan Smith, Natasha Korecki, Sahil Kapur and Henry J. Gomez — NBC News
Cuando el presidente, Joe Biden, anunció este domingo su renuncia a la candidatura presidencial demócrata, la atención se centró de inmediato en quién le sustituirá. Biden apoyó a su vicepresidenta, Kamala Harris, pero la decisión le corresponde a los delegados de la convención nacional que se celebra en agosto en Chicago (Illinois), en la que podrían darse varios escenarios: Harris podría unificar al partido, en cuyo caso necesitaría un compañero de fórmula; u otro demócrata podría aspirar a la nominación en un proceso abierto.
Hasta ahora sólo Harris ha expresado su deseo de contender, y no ha dicho nada públicamente sobre quién podría ser su compañero de fórmula. Sin embargo, estos son algunos de los principales nombres que los demócratas han barajado como posibles candidatos o aspirantes a ocupar la vicepresidencia de Harris:
El gobernador de Kentucky, Andy Beshear

Beshear, de 46 años, aporta a la candidatura todos los beneficios políticos de un demócrata sureño que ha ganado de forma convincente en un estado conservador con un mensaje a favor de los derechos reproductivos, así como un cambio generacional.
Beshear entró en la conversación nacional tras su victoria en la reelección de Kentucky en noviembre, cuando ganó por 5 puntos porcentuales en un estado que Biden había perdido por 26 en 2020.

Su victoria fue en gran parte producto de la marca única que construyó en Kentucky, separándose eficazmente del partido al centrarse en cuestiones locales. Destacó el progreso económico del estado y su respuesta a los desastres naturales, incluidas las devastadoras inundaciones. Al mismo tiempo, se inclinó por la sanidad y la educación, y sobre todo, por su apoyo al derecho al aborto.
Beshear respaldó el lunes a Harris para su candidatura presidencial durante una aparición en MSNBC. Cuestionado sobre la posibilidad de ser compañero de fórmula, respondió: “La única forma en que consideraría algo distinto a mi trabajo actual es si creyera que podría ayudar más a mi gente y a este país”.
El secretario de Transporte, Pete Buttigieg

Buttigieg, de 42 años, apareció aparentemente de la nada cuando se instaló en el abarrotado campo presidencial de los demócratas en 2020, asombrando a los votantes de las primarias con su inteligencia, historia personal y retórica.
El exalcalde de South Bend (Indiana) se impuso a rivales mucho más consolidados para ganar los caucus de Iowa, pero tuvo problemas con los votantes de color y abandonó la contienda para respaldar a Biden, lo que ayudó a consolidar el apoyo en torno a él. En la Administración Biden, Buttigieg ha sido uno de los funcionarios más visibles y capaces del presidente, saliendo a menudo en televisión para hablar en nombre del Gobierno, especialmente sobre política de transportes.
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Buttigieg, veterano de la Marina abiertamente gay, está criando gemelos con su marido, Chasten, que se ha convertido en una figura cultural por derecho propio en la izquierda. Dada la tendencia conservadora de su Indiana natal, se ha rumoreado que Buttigieg está considerando la posibilidad de ocupar cargos más altos en otros estados, como Michigan, de donde es Chasten.
Buttigieg precisó en un comunicado que Biden está “entre los mejores y más consecuentes presidentes de la historia de Estados Unidos”, y respaldó a Harris.
El gobernador de Carolina del Norte, Roy Cooper

Cooper, de 67 años, aportaría a la candidatura un demócrata sureño con un sólido historial de victorias y un atractivo político transversal. Ganó sus dos elecciones a gobernador en los años en que Trump se impuso en Carolina del Norte a nivel presidencial.
Como gobernador, Cooper ha sido un defensor del derecho al aborto en un estado donde los republicanos disfrutan de casi una supermayoría en el Congreso. Aunque ha vetado varios proyectos de ley contra el aborto, algunos de ellos han sido anulados por la Cámara, incluida una prohibición en torno a las 12 semanas de embarazo que entró en vigor en julio de 2023. También se ha centrado en gran medida en la expansión de Medicaid, y el año pasado firmó una ley después de que los legisladores republicanos aprobaran proyectos de ley en ambas cámaras.

En ocasiones, Cooper no ha ocultado su coqueteo con los altos cargos. En una entrevista con NBC News en marzo, dijo: “Me encanta el servicio público, creo que tengo más en el tanque, y voy a ver qué opciones hay después de dejar el cargo”.
Cooper, que no pudo presentarse a la reelección este año debido a los límites de su mandato, lanzó su respaldo a Harris en una publicación en su cuenta de la red social X tras la decisión de Biden de retirarse de la contienda.
Cuestionado el lunes en MSNBC sobre la posibilidad de unirse a Harris en la candidatura, Cooper dijo: “Agradezco que la gente hable de mí, pero creo que ahora mismo hay que centrarse en ella durante esta semana, y ella tiene que concentrarse en asegurar su nominación y tener la campaña lista para empezar”.
El senador por Arizona Mark Kelly

El senador demócrata Mark Kelly ha ganado dos veces en Arizona, un estado históricamente republicano que ahora es ultracompetitivo. Ganó unas elecciones especiales al Senado en 2020, cuando el control del Congreso se decidía por márgenes muy estrechos. Volvió a hacerlo en 2022, desafiando las expectativas del Partido Republicano de una ola roja durante las elecciones de mitad de mandato de un presidente demócrata.
Kelly es un antiguo astronauta con fama de pragmático, y sus dotes políticas se han hecho notar. En el Senado, se ha inclinado por cuestiones locales como la conservación del agua y la fabricación de microchips. Es el marido de la excongresista demócrata Gabby Giffords, que fue baleada en 2011 y que ha recorrido un camino inspirador que incluye convertirse en una destacada defensora de la seguridad de las armas. Los operadores republicanos han lamentado en privado que Kelly sea muy seguido por los votantes.
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Es el tipo de candidato contra el que el Partido Republicano tendría dificultades para competir. Kelly también ha logrado sortear la división entre progresistas y moderados de Arizona que asoló a su compañera senadora Kyrsten Sinema, una demócrata convertida en independiente que se retira tras un mandato.
Kelly respaldó a Harris para sustituir a Biden al frente de la candidatura en una declaración del domingo.
El gobernador de Maryland, Wes Moore

Moore, de 45 años, veterano de combate del ejército y un estudiante becado, era un recién llegado a la política antes de su candidatura a gobernador. Pero su victoria por 32 puntos porcentuales —que le convirtió en el tercer mandatario estatal negro elegido de la historia—, así como su historia personal (su padre murió cuando él era niño, lo que provocó mudanzas e inestabilidad) y su juventud contribuyeron a convertirle rápidamente en una estrella ascendente en el Partido Demócrata.
Su nombre se había barajado como posible aspirante en 2028, pero no es imposible que los demócratas consideren que la historia personal de Moore y su éxito electoral son demasiado buenos para dejarlos pasar en el momento actual.

Moore tiene menos experiencia que la mayoría de los demás nombres de esta lista, pero el reciente derrumbamiento de un puente en Baltimore le impulsó a desempeñar un papel de alto nivel en la respuesta a catástrofes.
Moore, en una declaración en respuesta al anuncio de Biden, elogió tanto al presidente como a Harris, pero no mencionó un respaldo formal a la vicepresidenta.
El gobernador de California, Gavin Newsom

Newsom, de 56 años, tiene una larga historia con Harris, que se remonta a los días en que trabajaron juntos en la política de San Francisco. Sólo les separan tres años de edad, han compartido varios asesores y donantes clave a lo largo de los años y han tenido trayectorias profesionales paralelas, una experiencia que les ha convertido en aliados y, en ocasiones, en rivales, ya que Newsom es visto políticamente a la izquierda de la vicepresidenta.
Newsom fue alcalde de San Francisco cuando Harris era fiscal del distrito de la ciudad. Y ambos fueron elegidos para cargos estatales el mismo año, 2010, cuando ella se convirtió en fiscal general y Newsom en vicegobernador.
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Newsom es un político ambicioso y trabajador, que se sustenta en redes de apoyo de Hollywood, Silicon Valley y la región vinícola de California: antes de dedicarse a la política, fundó una bodega boutique con un multimillonario heredero de la familia Getty, benefactora de uno de los principales museos de arte de Los Ángeles. Más recientemente, se ha ganado un gran número de seguidores a nivel nacional como líder progresista.
Pero el hecho de que Harris y él compartan raíces californianas también podría suponer un obstáculo legal, ya que la Constitución exige que el presidente y el vicepresidente procedan de estados diferentes. Newsom respaldó a Harris el domingo por la noche.
El gobernador de Illinois, JB Pritzker

Pritzker, de 59 años, fue un activo sustituto de Biden en la campaña, viajando a los estados más disputados para aportar al movimiento. Fundó un comité sin ánimo de lucro, Think Big America, para defender el derecho al aborto y combatir el extremismo, centrándose en los estados disputados.
Pritzker, gobernador en su segundo mandato y muy popular en el estado, se ha manifestado abiertamente a favor de proteger los derechos reproductivos de las mujeres y ha defendido Illinois como un faro para las mujeres que buscan acceso a la atención sanitaria. Pritzker ha promulgado una serie de iniciativas progresistas, como la prohibición de las armas de asalto, las pistolas fantasma y los switches; un aumento del salario mínimo; una medida para consagrar en la ley la protección del aborto; y otras para legalizar el cannabis y eliminar los antecedentes penales. Ha invertido en la educación infantil, trabajando para lograr la educación preescolar universal en el estado.

El mandatario estatal también ha demostrado una considerable habilidad política, habiendo conseguido que la Convención Nacional Demócrata de 2024 se celebre en su estado tras repetidas presiones. Pritzker está ampliamente considerado como un futuro aspirante a la presidencia. Como multimillonario que ha autofinanciado sus campañas en el pasado, está en condiciones de entrar sin problema en una campaña nacional y disponer inmediatamente de abundante dinero.
En un comunicado emitido tras el anuncio de Biden, Pritzker no se pronunció sobre si se presentaría a las elecciones presidenciales o si respaldaría a Harris.
El gobernador de Pennsylvania, Josh Shapiro

Shapiro, de 51 años, aporta un historial sustancial de superar a otros demócratas que se presentan en la misma papeleta en el más crucial de los estados indecisos, Pennsylvania. Shapiro se adelantó a la candidata presidencial demócrata de 2016, Hillary Clinton, cuando se presentó a fiscal general ese otoño y opacó a Biden cuando ganó por goleada en su contienda a gobernador en 2020.
El mandatario estatal primero fue elevado a la escena nacional como fiscal general del estado por una investigación de alto perfil sobre abusos sexuales en la iglesia católica y luchando para defender la elección local después de la votación de 2020 mientras el expresidente Donald Trump luchaba por anularla. Ahora, está lidiando con quizás el momento más importante de su carrera política mientras maneja las consecuencias del intento de asesinato de Trump, que tuvo lugar en su estado.
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Shapiro disfrutó de un nivel relativamente alto de apoyo de los republicanos en su candidatura de 2022 en comparación con otros demócratas, y mantiene unos índices de aprobación decentes en todos los sectores.
En un comunicado el domingo, Shapiro informó que respalda a Harris para su candidatura presidencial.
El senador por Georgia Raphael Warnock

Antes de entrar en la política nacional, Warnock, de 54 años, había sido pastor de la Iglesia Bautista Ebenezer de Atlanta, disfrutando de la influencia y la importancia histórica de hablar desde el púlpito de la iglesia de Martin Luther King Jr, una de las más históricas de Estados Unidos.
Desde entonces, se ha visto repetidamente sometido a la prueba electoral en un estado clave para la contienda. Warnock ha estado en la boleta cinco veces desde 2020: una primaria demócrata, dos elecciones generales y dos segundas vueltas, y ha terminado ganando cada vez.

Fue la primera persona negra elegida senador por Georgia, y su elevación a una candidatura nacional muy probablemente energizaría a los votantes negros en todo Estados Unidos que, según las encuestas, se habían alejado de Biden.
Sin embargo, uno de los principales inconvenientes de que Warnock abandone el Senado es que los demócratas perderían el escaño si él formara parte de una candidatura presidencial ganadora. Según la ley de Georgia, el gobernador Brian Kemp, republicano, nombraría a un sucesor, y con toda seguridad sería un miembro de su partido, lo que pondría aún más en duda la capacidad de los demócratas para mantener su estrecha mayoría.
Warnock precisó el domingo por la noche en un comunicado que estaba “orgulloso de respaldar” a Harris.
La gobernadora de Michigan, Gretchen Whitmer

Whitmer, de 52 años, ofrecería a la boleta una gobernadora del Medio Oeste que fue reelegida para un segundo mandato por un buen margen después de que surgiera como un enemigo de Trump. En un acto celebrado en Detroit en 2020, Biden se presentó como un “puente” hacia Whitmer y otros líderes más jóvenes. Whitmer acabó entrando en su lista de candidatas a la vicepresidencia.
Durante los primeros días de la pandemia de COVID-19, las críticas de Whitmer a la respuesta federal provocaron la ira de Trump. La tachó, burlonamente, de “la mujer de Michigan”. Más tarde, en 2020, el FBI desbarató un complot para secuestrarla por parte de hombres enfadados por sus cierres para mitigar los estragos de la pandemia.
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Whitmer también es conocida por su desfachatez y su lenguaje colorido. “¡Arreglen las malditas carreteras!” fue el grito de guerra de su primera campaña para gobernadora. Fight Like Hell es el nombre de su comité de acción política. Y ha adoptado el apodo de Big Gretch, popularizado por un rapero de Detroit.
Whitmer ha dicho que no se presentará a las elecciones presidenciales de este año. En una declaración tras el anuncio de Biden, no mencionó su respaldo a Harris.
