Construyeron sus carreras luchando contra Trump: ahora aspiran enfrentarlo desde la candidatura a la vicepresidencia

Los posibles candidatos para acompañar a Kamala Harris en la fórmula demócrata adquirieron mayor relevancia en el pasado al definirse en contra de Trump durante su mandato como presidente.

Por Sahil Kapur — NBC News

Los principales aspirantes a ser el candidato a la vicepresidencia de la campaña de Kamala Harris llegaron a este punto, en parte, luchando contra Donald Trump.

Cinco de los seis aspirantes que se han reunido con el equipo de Harris en los últimos días cultivaron sus perfiles estatales y nacionales siendo figuras prominentes de la “resistencia” MAGA, ya fuera enfrentándose a Trump como gobernador o fiscal estatal, derrotando a sus protegidos en importantes elecciones o lanzando un nuevo tipo de política en respuesta a su ascenso.

Los presidentes no suelen acabar en confrontación directa con los políticos que se alzan como sus contrapesos durante un primer mandato. Pero Trump lleva ya el tiempo suficiente en la escena como para que los que lo hicieron estén ascendiendo aún más en la política nacional.

Potential Vice President nominees Mark Kelly and Tim Walz
Potenciales candidatos a la vicepresidencia: Mark Kelly y Tim Walz.Getty Images

Ahora, es probable que uno de ellos se convierta en el candidato a la vicepresidencia del partido demócrata con el objetivo de frustrar su intento de regreso a la Casa Blanca.

Algunos demócratas aseguran que su familiaridad con Trump será una ventaja para Harris.

“El trumpismo ha perdido todas las elecciones durante casi una década. Tener que contender contra las mismas personas que han derrotado a su equipo una y otra vez debe estar llevándole a fundirse aún más”, explicó Jesse Ferguson, un estratega demócrata que trabajó en la campaña de Hillary Clinton en 2016, que perdió por poco ante Trump. “Esta gente sabe contrastar su sentido común con la extrema rareza de MAGA y Trump. Lo han demostrado”.

La campaña de Trump aseguró que no está preocupada.

“Nuestros corazones están con quien Kamala Harris elija como compañero de fórmula, ya que se les preguntará todos los días durante los próximos 95 cómo es posible que apoyen a la candidata más débil, fracasada y peligrosamente liberal de la historia”, precisó en un correo electrónico la portavoz de la campaña de Trump, Karoline Leavitt. “Y estaremos más que preparados para hacerles rendir cuentas también por su propio historial”.

El gobernador de Pennsylvania, Josh Shapiro, comenzó a construir su perfil nacional como fiscal general del estado cuando presentó demandas contra la Administración Trump en temas como su intento de revertir el requisito de cobertura anticonceptiva para el seguro de salud y la prohibición de viajar a personas de países mayoritariamente musulmanes. También luchó contra el intento de Trump de mantenerse en el poder después de perder las elecciones de 2020.

En 2022, Shapiro contendió a la gubernatura contra un incondicional de MAGA apoyado por Trump, el senador estatal Doug Mastriano, y lo derrotó por casi 15 puntos, un margen llamativo en un estado estrechamente dividido que elevó su cotización en la escena política. Mastriano, que fue citado por el comité del 6 de enero y organizó autobuses a Washington el 6 de enero de 2021, estuvo ese día presente en los terrenos restringidos del Capitolio de Estados Unidos, entrando en una zona en el lado este del recinto después de que otros partidarios de Trump rompieran las barricadas, aunque Mastriano aseveró que siguió las líneas de la policía “tal y como existían” y se fue cuando quedó claro que no era pacífico.

Mientras tanto, el senador Mark Kelly, demócrata por Arizona, exastronauta y piloto de la Marina, fue elegido por primera vez en una elección especial de 2020, que fue en gran parte un referéndum sobre Trump. Kelly y el presidente, Joe Biden, pintaron Arizona de azul en unas elecciones presidenciales por primera vez desde 1996.

Dos años más tarde, Kelly se postuló nuevamente para un mandato completo de seis años y derrotó al republicano Blake Masters, respaldado por Trump, describiéndolo como un “peligroso” negacionista electoral y destacando otras posiciones impopulares alineadas con Trump.

[Kamala Harris consigue los votos y ya es la primera mujer negra que aspira a liderar EE.UU.]

El gobernador de Minnesota, Tim Walz, comenzó su camino en cargos electos contendiendo a contracorriente de otro presidente republicano, ganando un escaño en el Congreso en 2006. Mantuvo su lugar en la Cámara de Representantes, de tendencia roja, por menos de 1 punto en 2016, cuando Trump dominaba el distrito por dos dígitos. Dos años después, se subió a una ola azul de sentimiento anti-Trump para convertirse en mandatario del estado.

Más recientemente, se ha hecho viral por menospreciar a Trump y su movimiento MAGA como “raros”.

El secretario de Transporte, Pete Buttigieg, tuvo en cierto modo el ascenso más pronunciado de la era Trump en 2019, cuando trató de dar el improbable salto de alcalde de una pequeña ciudad de South Bend (Indiana) a la Casa Blanca. Contendió a la presidencia lanzando el cambio generacional y un nuevo tipo de política en un momento en que la angustia demócrata con Trump estaba en su punto álgido.

Hasta cierto punto, tuvo éxito: Buttigieg salió de la oscuridad para ganar por poco los caucus de Iowa en 2020 y quedar segundo en las primarias demócratas de New Hampshire. Se quedó corto en las primarias posteriores, se retiró y apoyó a Biden, antes de convertirse en su secretario de Transporte.

El gobernador de Illinois, JB Pritzker, puede que sea el crítico de Trump más abierto del grupo, decriiendo a menudo al expresidente como “racista”, “homófobo”, “misógino” y delincuente. También ha menospreciado a Trump como “sólo un viejo flatulento con un spray bronceador naranja que se durmió en su propio juicio”.  Él también ganó su cargo en 2018, cuando la combinación de una reacción a mitad de mandato contra Trump y el tono azul de Illinois fue demasiado para el entonces gobernador Bruce Rauner, el titular republicano.

Luego está el gobernador de Kentucky, Andy Beshear. Su ascenso en el rojo profundo Kentucky está menos vinculado a Trump, y gran parte de su atractivo como posible vicepresidente es su capacidad para ganarse a los votantes del expresidente.

Beshear derrotó a un oponente republicano similar a Trump en 2019 y utilizó la reacción al final de Roe v. Wade para ganar cómodamente en 2023 un segundo mandato como gobernador.

De una forma u otra, Trump desempeñó un papel importante en la creación del elenco de personajes que podrían completar la candidatura demócrata a la que se enfrenta este año.