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Biden heredará una economía maltrecha con alto desempleo que aún puede empeorar antes de fin de año

Siguen creciendo las solicitudes de ayuda pero los dos subsidios principales están a punto de acabarse y muchos pueden caer en la pobreza o perder su hogar. Y el desempleo llega a sectores hasta ahora a salvo y se agrava la tasa de alta duración.
/ Source: Telemundo

Las solicitudes de ayuda por desempleo han disminuido por cuarta semana consecutiva, pero la recuperación económica se está desacelerando al tiempo que continúa el récord de casos de coronavirus en el país. El presidente electo, Joe Biden, heredará así un mercado laboral maltrecho y que podría tardar años en regenerarse, señalan expertos. 

Más de 21 millones de estadounidenses reciben actualmente algún tipo de subsidio de desempleo. Los puestos de trabajo que se podían recuperar fácilmente tras las medidas contra la pandemia ya han vuelto en su mayoría, pero la generación de nuevas oportunidades laborales está disminuyendo desde junio. 

Las industrias de viajes, hotelería y gastronomía podrían además continuar sufriendo los efectos de la pandemia con el repunte descontrolado de contagios.

La trayectoria del COVID-19 alarma a los expertos en salud pública y a los economistas: con hasta 140,000 casos nuevos por día y las hospitalizaciones en niveles récord, algunos estados han decidido implementar medidas restrictivas que probablemente reducirán aún más el empleo.

Hay señales de que la caída en el empleo también se estaría extendiendo a sectores altamente calificados, que alguna vez se consideraron seguros, con compañías petroleras, como ExxonMobil y de tecnología, como Austin National Instruments, anunciando despidos, así como centros universitarios.

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La semana pasada, 709,000 estadounidenses pidieron ayuda por desempleo, un número en descenso en comparación con los 757,000 de la semana anterior y con los 7 millones que lo hicieron en marzo. Aún así, la cifra está lejos del promedio de solicitudes antes de la pandemia: 200,000 por semana. 

Cuando Biden se mude a la Casa Blanca en enero, le quedará la parte más difícil de la recuperación. "Biden enfrentará una crisis en aumento, no menguante", indicó Elise Gould, economista de Economic Policy Institute, a NBC News. 

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Quedan 12 millones de puestos aún por recuperar para volver a los niveles previos al COVID-19, según datos del Departamento de Trabajo, y expertos advierten que esto podría tomar años.

"Todavía tenemos un agujero significativo del que salir", dijo a NBC News Ryan Sweet, director de investigación económica de Moody's. 

 

Un hombre camina junto a un café que debió cerrar sus puertas en marzo debido a la crisis de la pandemia en Nueva Orleans. AP

 

A fin de año expiran además dos programas federales de desempleo que han mantenido a millones de estadounidenses a salvo de caer en la pobreza o perder sus hogares.

Si demócratas y republicanos no logran llegar a un acuerdo en el Congreso, u otorgan más ayuda financiera a familias y negocios, el consumo podría caer en diciembre, lo cual podría resquebrajar una economía ya de por sí maltrecha. 

 

Una pesada herencia 

En abril, cuando se profundizaban las medidas de cierre y confinamiento, más de 18 millones de trabajadores despedidos decían que esperaban que pronto volvieran a llamarlos de sus trabajos, según datos del Departamento de Trabajo.

Para octubre, una buena parte había sido recontratada, lo que pareció mejorar el mercado laboral. Pero el número de despidos permanentes ha aumentado: hay más de un millón al mes, y es probable siga creciendo.

La pérdida de empleo parece expandirse a trabajadores especializados en ingeniería y tecnología, como así también del sector educativo y administrativo. 

Economistas advierten que puede tomar más tiempo recuperarse de estas pérdidas, ya que puede ser difícil para estos trabajadores encontrar puestos que coincidan con sus habilidades y expectativas.

"Una vez que la pandemia termine, una vez que se abran las escuelas, una vez que sea seguro volver al trabajo, es probable que vuelvan a la fuerza laboral", dijo Eliza Forsythe, economista de la Universidad de Illinois, al diario Washington Post. 

Tener el virus bajo control es necesario además para garantizar que tiendas, restaurantes, hoteles y lugares de entretenimiento puedan permanecer abiertos, y que los ciudadanos tengan la confianza y los ingresos necesarios para tomar vuelos, asistir a juegos, comer en restaurantes y comprar en las tiendas. 

 

Gráfico con la suma de casos de contagio en Estados Unidos.Felipe Gálvez, Noticias Telemundo

Aunque los números han mejorado desde marzo y abril, el nuevo repunte de casos de coronavirus puede frenar el impulso económico ganado hasta ahora.

Hay indicios de que podría haber una vacuna contra el COVID-19 segura y efectiva para fin de año, luego de que la farmacéutica Pfizer presentara una opción con una eficacia inicial del 90%, pero su distribución será un gran reto. 

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Millones pueden caer en la pobreza

Dos programas federales de emergencia para ayudar a los desempleados durante la pandemia expirarán a fin de año si el Congreso no toma ninguna acción al respecto, lo que podría dejar a hasta 13 millones de beneficiarios de esta ayuda al borde de perder sus hogares y de la pobreza. Esta situación provocaría además otro cortocircuito en la recuperación económica, ya en declive. 

Los beneficios fueron aprobados por los legisladores como ayudas adicionales a las que se dan regularmente por desempleo, en medio de una serie de medidas ante la crisis de la pandemia. El paquete de estímulo económico incluyó cheques directos para la mayoría de los hogares y fondos para pequeños negocios. En la práctica, esto compensó el costo financiero de la pandemia para muchas familias y ayudó a impulsar la economía.

Sin embargo, gran parte de esa ayuda expiró en el verano y la recuperación se desaceleró. Millones de estadounidenses cayeron entonces en la pobreza, según recientes estudios. Una moratoria federal de desalojo expira además a fin de año, aunque podría extenderse. 

Los líderes de ambos partidos han expresado su intención de renovar los beneficios por desempleo, pero no logran llegar a un acuerdo en el recinto. No está claro aún cómo los resultados de las elecciones pueden afectar un posible consenso, con los demócratas que han conservado una mayoría en la Cámara de Representantes y el control del Senado aún sin definirse pero por ahora republicano. 

 

 

Muchos economistas advierten que el daño se extenderá no sólo a los trabajadores, sino a la economía en general. "Esos hogares tienen que recortar drásticamente sus gastos, luego se atrasan más en el alquiler, y eso significa que sus propietarios sufren y los negocios en los que habrían estado comprando sufrirán", dijo Jesse Rothstein, economista de la Universidad de California, Berkeley, al diario The New York Times.

“La red de seguridad todavía se ha mantenido hasta ahora, y creo que tal vez nos hemos adormecido con una sensación de complacencia”, agregó por su parte Andrew Stettner, experto de la Century Foundation. 

 

Con información de NBC News, New York Times y Washington Post.