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Esta mujer que mató y enterró a su esposo "abusivo" ha quedado en libertad tras un desgarrador juicio

Valérie Bacot, de 40 años, nunca negó haber matado en defensa propia al hombre que la torturó sexual, física y psicológicamente por décadas, según su propio testimonio. Su juicio tuvo lugar en medio de un debate nacional en Francia sobre la persistencia del abuso doméstico: allí al menos 55 mujeres han sido asesinadas por sus parejas solo en 2021.

"Usted abandonará este tribunal en libertad", le dijo un juez este viernes a Valérie Bacot, mientras su familia, sentada detrás de ella, lloraba y aplaudía en el tribunal de Chalon-sur-Saone, en Francia.

La mujer de 40 años y madre de cuatro hijos había sido llevada a juicio por un asesinato que nunca negó: en 2016 disparó fatalmente contra Daniel Polette, de 61, quien era su esposo en ese momento. Pero aseguró que el asesinato fue en defensa propia, pues dijo que Polette la había abusado sexual, física y psicológicamente por décadas, desde que ella era adolescente.

Bacot incluso contó los detalles del asesinato en un libro bestseller titulado Tout Le Monde Savait (Todos sabían), donde dijo haber enterrado al hombre en un bosque con la ayuda de dos de sus hijos. Antes de ser su pareja, Polette había sido su padrastro. Luego él la forzó a contraer matrimonio y la obligó a prostituirse, dijo.  

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El juicio contra la mujer comenzó el lunes en medio de un debate nacional en Francia sobre la reincidencia de los abusos domésticos. En la nación europea, al menos 55 mujeres han sido asesinadas por parejas actuales o previas en lo que va de 2021, según The Guardian.

Valerie Bacot (centro) llega con familiares al juzgado de Chalon-sur-Saone, en el centro de Francia, el jueves 24 de junio de 2021. AP

Bacot fue condenada este viernes a un año de prisión por matar a su esposo, pero el veredicto le permitió quedar en libertad, pues la mujer ya había estado cumpliendo condena en prisión preventiva. 

"Me gustaría agradecer al tribunal y todo el apoyo que he tenido de todos. Ahora es el momento de una nueva pelea por todas las otras mujeres y todo el maltrato", dijo a los periodistas fuera de la sala del tribunal. Y agregó que el veredicto no la dejó "aliviada, sino drenada mental y físicamente".

Si bien ella ha argumentado que matar a Polette fue un acto desesperado de autodefensa, acentuado por el temor de que comenzara a abusar sexualmente de su hija, los fiscales franceses sostienen que fue un asesinato premeditado.

Durante el juicio quedó expuesto el grado de control e influencia que Polette tenía sobre Bacot. "Sí, lo maté, pero si no lo hubiera hecho, mis hijos lo habrían hecho", declaró.

El hombre llegó a su vida en 1992, cuando este se casó con su madre. Unos meses después, asegura, comenzaron los abusos. Ella tenía 12 años cuando él comenzó a violarla. 

Las hermanas de Polette denunciaron los abusos a un trabajador social y el hombre fue arrestado en 1995 y declarado culpable de agresión sexual. Pasó dos años en prisión. Luego regresó a la casa, su madre lo aceptó de vuelta y comenzó a abusar de Bacot nuevamente.

“Cuando regresó, prometió que me dejaría en paz. Mi madre lo había perdonado. Pero él empezó de nuevo. Después de una violación quedé embarazada”, dijo Bacot. Ella tenía 17 años en ese momento. Su madre la echó de la casa y fue cuando comenzó a vivir con Polette, quien muy pronto tomó el control total sobre su vida. Como no le permitía trabajar ni usar anticonceptivos, según su testimonio, terminaron teniendo otros tres hijos.

En 2002, cuando el hombre se retiró de su empleo como conductor de camiones, la obligó a trabajar como prostituta. Ella describió en su libro haber vivido como prisionera en su propia casa, sin poder hablar con nadie y con el temor constante de sufrir ataques violentos. Polette la obligaba a encontrarse con otros hombres en la parte trasera de una camioneta Peugeot que había equipado con un colchón y cortinas.

Hastiada, en marzo de 2016, luego de una pelea violenta, terminó disparándole al hombre. Dos de sus hijos la ayudaron a enterrar el cuerpo, por lo cual les impusieron penas de prisión condicional a ambos. Bacot fue arrestada el año siguiente y encarcelada, antes de ser liberada bajo supervisión judicial en 2018, en espera de juicio.

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El psicólogo que la examinó dijo en el juicio que la necesidad de proteger a sus hijos fue clave en el ataque de Bacot, pues esta temía que Polette agrediera a su hija de 14 años y la obligara a prostituirse también. 

Los abogados de Bacot han establecido paralelismos entre su caso y el de Jacqueline Sauvage, quien fue condenada por matar a su esposo en 2012 y tras afirmar que el hombre había sido abusivo. Fue sentenciada a 10 años de prisión, pero indultada en 2016 por el presidente François Hollande.

“Estas mujeres que son víctimas de violencia no tienen protección. El poder judicial sigue siendo demasiado lento, no lo suficientemente reactivo y demasiado indulgente con los perpetradores”, dijo Janine Bonaggiunta, una de las abogadas de Bacot. "Esto es precisamente lo que puede empujar a una mujer desesperada a matar para sobrevivir".

Con información de The Washington Post y The Associated Press