Por Nicole Winfield - The Associated Press
El Vaticano informó el martes que el papa Francisco sufre neumonía en ambos pulmones, y su condición clínica "sigue presentando un cuadro complejo". La infección respiratoria que sufre el pontífice, de 88 años, también incluye bronquitis asmática, lo que requirió de un tratamiento antibiótico con cortisona, dijo el Vaticano, que citó exámenes de laboratorio y una radiografía de tórax a Francisco, a quien de joven se le extirpó el lóbulo superior del pulmón derecho.
El papa está de buen ánimo y agradece las oraciones por su salud, dijo el portavoz del Vaticano, Matteo Bruni, agregando que pasó una noche tranquila, desayunó y leyó los periódicos por la mañana.

Francisco fue ingresado en el hospital Gemelli de la capital italiana en estado “regular” el viernes al empeorar un ataque de bronquitis. El lunes los médicos dijeron que sufría una infección polimicrobiana del tracto respiratorio, lo que implica una mezcla de virus, bacterias y posiblemente otros organismos en su tracto respiratorio.
La tomografía computarizada de tórax a la que se sometió al papa mostró el inicio de una neumonía bilateral, "que requirió terapia farmacológica adicional”, según informó Bruni este martes.
La bronquitis puede derivar en neumonía, que es una infección más profunda y mucho más grave de los alvéolos. El tratamiento varía según la gravedad, pero puede incluir la administración de oxígeno a través de un tubo nasal o una máscara, líquidos intravenosos y el tratamiento de la causa subyacente de la infección. Hasta la fecha, no se sabe que Francisco esté utilizando oxígeno suplementario. El Vaticano dice que ha desayunado todos los días, leído los periódicos y realizado algún trabajo desde su habitación del hospital.

El Vaticano no ha dado ninguna indicación de cuánto tiempo podría permanecer hospitalizado el papa: solo dijo que el tratamiento de un “cuadro clínico tan complejo”, que ya ha requerido dos cambios en su régimen de medicamentos, precisa una estadía “adecuada”. El ingreso hospitalario este año ya lo ha dejado fuera de acción por más tiempo que una hospitalización en 2023 por neumonía.
A Francisco le extirparon parte del pulmón tras de una infección cuando era joven y es propenso a sufrir ataques de bronquitis en invierno. En el pasado ha admitido que no cumple las instrucciones médicas, e incluso sus colaboradores cercanos han dicho que se exigió demasiado incluso cuando le diagnosticaron la bronquitis.
Se negó a relajar su apretada agenda e ignoró el consejo médico de quedarse en casa por el frío invierno de Roma, insistiendo en sentarse durante una misa jubilar al aire libre para las Fuerzas Armadas el 9 de febrero a pesar de tener problemas para respirar.

En una señal de que los asuntos del Vaticano se desarrollan como de costumbre el martes, el número dos del Vaticano, el cardenal Pietro Parolin, continuó su delicada visita a Burkina Faso; y otro cardenal de alto rango del Vaticano, el cardenal Michael Czerny, se preparó para partir el miércoles para una visita de cinco días al Líbano.
Pero otros eventos sí fueron cancelados. No habrá audiencia general semanal el miércoles, y no está claro si Francisco se perderá su bendición del mediodía del domingo por segunda semana. Su hospitalización también ha obligado a cancelar algunos eventos relacionados con el Año Santo del Vaticano, la ceremonia que se realiza cada cuarto de siglo con millones de peregrinos en Roma.
Los próximos eventos del Jubileo que normalmente involucrarían al papa son el fin de semana del 8 y 9 de marzo para voluntarios.
