Por Shannon Pettypiece y Bracey Harris – NBC News
En West Virginia, un programa de salud mental para adolescentes sin ánimo de lucro está recurriendo a un donante privado para que le ayude a cubrir sus gastos. Tres clínicas de salud de Virginia han cerrado sus puertas. Y una red de centros de salud de la zona rural de Mississippi se enfrenta a un déficit de 500,000 dólares y podría tener que reducir sus servicios.
En todo el país, las clínicas de salud y las organizaciones sin ánimo de lucro que atienden principalmente a pacientes rurales y de bajos ingresos se han visto incapaces de acceder a los fondos federales asignados previamente, ya que una congelación de la financiación del Gobierno de corta duración ha seguido interrumpiendo las operaciones diarias de una serie de programas.
La interrupción parece provenir de un memorando de dos páginas vagamente redactado que la Oficina de Gestión y Presupuesto (OMB, en inglés) envió a todas las agencias federales a principios de la semana pasada, en la que les ordenaba "pausar temporalmente todas las actividades relacionadas con la obligación o el desembolso de toda la asistencia financiera federal" que podría entrar en conflicto con la agenda del presidente, Donald Trump.

Un juez rápidamente bloqueó la medida la semana pasada, y el Departamento de Justicia dijo en una presentación este miércoles que las agencias están trabajando en el proceso de emitir todos los desembolsos de fondos apropiados. Pero algunas organizaciones aseguran que todavía no pueden acceder al dinero que necesitan con urgencia para pagar salarios, servicios públicos, suministros y otros gastos, lo que amenaza su capacidad para seguir operando en sus comunidades.
"Seguimos recibiendo noticias de organizaciones sin ánimo de lucro que no pueden acceder a la financiación que necesitan para continuar con sus programas y seguir pagando a su personal", declaró Diane Yentel, dgrectora General del Consejo Nacional de Organizaciones Sin Ánimo de Lucro, que formó parte de una demanda presentada para bloquear la congelación de los fondos. "Está claro que la confusión y el caos que desencadenó la directiva no han terminado, a pesar de que ha sido rescindida y a pesar de las órdenes de restricción temporal de dos cortes".
Yentel afirmó que gran parte de la financiación a la que los grupos no pueden acceder procede de programas administrados por el Departamento de Salud y Servicios Humanos (HHS, en inglés). Aunque algunas organizaciones no han tenido ningún problema para retirar sus fondos desde que fue anulado el memorando que ordenaba la congelación de los fondos, docenas de otras no han podido retirar dinero del sistema de pago por internet que gestiona sus subvenciones federales.

Un portavoz de HHS reconoció que algunos beneficiarios de subvenciones han tenido problemas para acceder al dinero federal y atribuyó los retrasos a problemas técnicos del sitio de internet de la agencia. Desde que la página fue desconectada temporalmente la semana pasada a raíz de la congelación de los fondos, se ha recibido un volumen elevado de solicitudes.
El HHS está trabajando para "ayudar a agilizar soluciones lo antes posible", dijo el portavoz en un comunicado.
Las clínicas de salud y las organizaciones sin ánimo de lucro que atienden a pacientes de bajos ingresos aseguran que hay poco margen de maniobra en su presupuesto para cubrir sus costos sin ayuda federal.
Los centros de salud comunitarios, también conocidos como centros de salud calificados federalmente, dependen de subvenciones federales para parte de su financiación con el fin de proporcionar atención médica, dental, salud conductual y servicios de trastornos por uso de sustancias a más de 32 millones de estadounidenses. Según la Asociación Nacional de Centros de Salud Comunitarios, 1 de cada 5 estadounidenses vive en zonas rurales y 1 de cada 3 vive en la pobreza.
En Virginia, 11 de los 31 operadores de centros de salud comunitarios del estado seguían sin poder acceder a sus fondos en la mañana del jueves, indicó Joe Stevens, portavoz de la Asociación de Salud Comunitaria de Virginia. Uno de esos proveedores ha tenido que cerrar tres de sus clínicas en Richmond y ha estado enviando los pacientes a sus otras ubicaciones. Otra clínica en la zona rural del suroeste de Virginia corre el riesgo de reducir sus servicios o cerrar si sus fondos n no llegan en las próximas dos semanas, declaró Stevens.

"Si un centro de salud cierra en la zona rural de Virginia, para muchas personas esa es su principal fuente de atención médica, no hay hospitales ni centros de urgencias cerca", afirmó Stevens.
Durante sus audiencias de confirmación, Robert F. Kennedy Jr, nominado por Trump para ocupar el puesto de secretario de Salud y Servicios Humanos, dijo: "Apoyo firmemente los centros de salud comunitarios, al igual que el presidente". Pero los demócratas, incluido el senador Mark Warner de Virginia , criticaron a Kennedy por cómo respondió a las preguntas sobre esos programas. Warner dijo que Kennedy "parecía confundido".
Varias clínicas en Maine, Nebraska, Illinois y Michigan tampoco han podido retirar fondos del sitio de internet administrado por el Gobierno federal que utilizan para acceder al dinero, según Advocates for Community Health, un grupo de defensa de los centros de salud comunitarios.
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"Si bien no tenemos una explicación para esto, sabemos que los centros de salud no pueden permitirse el lujo de esperar, y es fundamental que el Congreso y [la Administración de Recursos y Servicios de Salud] llegar al fondo de la cuestión", indicó Amanda Pears Kelly, presidenta ejecutiva de Advocates for Community Health. "Los centros de salud de Virginia ya se han visto obligados a cerrar sus puertas y cancelar las citas de los pacientes esta semana porque no pueden acceder a los pagos, y nos tememos que se avecinan más cierres y suspensiones".

En Mississippi, Delta Health Center, que gestiona clínicas en toda la región del delta del Mississippi, está a la espera de que se liberen casi 500,000 dólares en fondos federales para reembolsar a sus clínicas por gastos, incluidos salarios. Si el dinero no está disponible pronto, las clínicas pueden enfrentarse a una "posible interrupción de los servicios", dijo Robin Boyles, jefe de planificación de programación y desarrollo de Delta Health Center, que es el primer centro de salud comunitario rural del país.
La Asociación de Centros de Salud Comunitarios de Mississippi señaló la semana pasada que 21 centros se quedaron fuera del sistema en el que obtienen financiación.
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En Alabama, el Dr. John Waits, director general de Cahaba Medical Care, que atiende a partes de la zona de Birmingham junto con otras partes más rurales de Alabama, declaró que entró en modo de "gestión de crisis" la semana pasada tras las noticias iniciales de la congelación de los fondos federales.
El dinero federal que necesitaba para pagar las nóminas no estaba disponible el pasado viernes a las 5:00 pm (hora del Este). Alrededor del 30% de la financiación de su programa procede de subvenciones federales. La organización tuvo que recurrir a sus fondos de reserva para pagar la nómina de aproximadamente 3.5 millones de dólares de 610 empleados antes de que la financiación federal volviera a estar disponible el martes.

"Da mucho miedo recibir un correo electrónico en el que te dicen que la financiación de toda la organización está en peligro si no cumples con XYZ", dijo. "Pero a medida que se ha ido asentando el polvo, he intentado mantener la calma en nuestro equipo y decirles: 'nadie va a perder su trabajo'".
Elena Nicolella, directora de la Asociación de Centros de Salud de Rhode Island, señaló que las clínicas de salud de su estado han tenido problemas de funcionamiento desde la congelación de fondos de la semana pasada. El jueves por la mañana, el sitio de internet utilizado por las clínicas para acceder a los fondos estaba inaccesible, antes de volver a estar en línea por la tarde.
No fue hasta el jueves por la noche cuando todos los centros de salud de Minnesota tuvieron acceso a sus fondos, pero las organizaciones siguen preocupadas por lo que pueda venir después, declaró John Watson, director general de la Asociación de Centros de Salud Comunitarios de Minnesota.
"En este momento, todos estamos bien, tenemos acceso, pero estamos muy preocupados por el futuro debido a la montaña rusa en la que nos hemos metido", subrayó Watson.
Las interrupciones se han extendido más allá de las clínicas de salud y han llegado a las organizaciones sin ánimo de lucro que prestan servicios de salud mental y otros servicios de apoyo. En West Virginia, la organización sin ánimo de lucro Libera no ha podido acceder a los fondos de una subvención del HHS para ayudar a pagar a los grupos de apoyo a la salud mental y los recursos para las niñas de secundaria, dijo Karen Haring, directora ejecutiva de Libera.

La organización solicitó los fondos el pasado jueves y esperaba que estuvieran disponibles el viernes. Una semana más tarde, el dinero aún no había sido liberado, y el portal de internet no estaba accesible el jueves por la mañana. Haring ha pedido ayuda a un donante privado para sufragar los gastos de personal, formación y otros recursos hasta que el dinero federal esté disponible.
"Como pueden imaginar, esto nos tiene muy confusos e inseguros. No sabemos qué está pasando. No sabemos por qué el sitio de internet no funciona, no sabemos por qué no hemos recibido nuestro pago", apuntó. "Estas subvenciones federales suelen funcionar a reembolso, de modo que gastas el dinero, luego presentas tu solicitud de pago y después te lo reembolsan. Nos preocupa mucho no recibirlo".
