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Científicos descartan que sea necesario por ahora una dosis de refuerzo de la vacuna contra el COVID-19

Un estudio en el que participaron dos altos cargos federales defiende que la inmunización está funcionando y por tanto “no es apropiado” inyectar otra dosis, lo que además implicaría riesgos.
/ Source: Telemundo

Por Berkeley Lovelace Jr. - CNBC

Una revisión por parte de expertos de la evidencia científica disponible hasta la fecha concluyó que las dosis de refuerzo de la vacuna contra el COVID-19 no son necesarias en este momento para el público en general, según publicaron este lunes un grupo de destacados investigadores estadounidenses y de otros países en la prestigiosa revista The Lancet.

La conclusión de los científicos, entre los que se encuentran dos altos funcionarios de la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA, por sus siglas en inglés) y de la Organización Mundial de la Salud, se conoce mientras los estudios siguen demostrando que las vacunas autorizadas en Estados Unidos siguen siendo muy eficaces contra la enfermedad grave y la hospitalización causadas por la variante delta.

Aunque la eficacia de las vacunas contra la enfermedad leve puede disminuir con el tiempo, la protección contra la enfermedad grave puede persistir, según los científicos. Esto se debe a que el sistema inmunitario del cuerpo es complejo y tiene otras defensas además de los anticuerpos que pueden proteger a alguien de enfermarse gravemente, dijeron los expertos.

Los científicos dijeron que el refuerzo podría ser apropiado para algunas personas, como las que tienen un sistema inmunitario debilitado.AP/Mary Altaffer

"Por lo tanto, las evidencias actuales no parecen mostrar la necesidad de un refuerzo en la población general, en la que la eficacia contra la enfermedad grave sigue siendo alta", escribieron los científicos, que añadieron que la amplia distribución de la dosis de refuerzo "no es apropiada en esta fase de la pandemia".

Reconocieron que, con el tiempo, las vacunas de refuerzo para la población en general podrían ser necesarias si la inmunidad inducida por las vacunas disminuye aún más o aparece una nueva variante capaz de evadir la protección de las mismas.

Dijeron además que distribuir las vacunas de refuerzo demasiado pronto implica riesgos, como la posibilidad de que se produzcan efectos secundarios, como una rara inflamación del corazón conocida como miocarditis, que es más frecuente después de la segunda dosis de las vacunas de ARNm.

 "Si el refuerzo innecesario causa reacciones adversas significativas, podría haber implicaciones para la aceptación de la vacuna que van más allá de las vacunas contra el COVID-19", escribieron.

Los comentarios se producen una semana antes de que el Gobierno de Biden anunciara que tiene previsto empezar a ofrecer refuerzos de la vacuna contra el COVID-19 al público en general. Un grupo consultivo de la FDA se reunirá el viernes para debatir sobre los datos que respaldan el uso generalizado de la dosis de refuerzo.

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El mes pasado, el Gobierno citó tres nuevos estudios, publicados por los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), que mostraban que la protección de las vacunas contra el COVID-19 disminuía a lo largo de varios meses.

El plan de la administración, diseñado por altos funcionarios de sanidad, exige una tercera dosis ocho meses después de que la gente reciba la segunda inyección de la vacuna de Pfizer o Moderna.

Pero algunos científicos y expertos en salud han criticado repetidamente el plan, diciendo que los datos citados por los funcionarios federales de salud no son convincentes, y calificando como prematuro el impulso de la administración para las dosis de refuerzo.

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Entre los científicos que aparecen en la revisión de The Lancet, publicada el lunes, figuran Marion Gruber, directora de la Oficina de Investigación y Revisión de Vacunas de la FDA, y el subdirector Phil Krause. Ambos funcionarios dejarán la FDA este año después de que, al parecer, se sintieran frustrados por la decisión de la agencia de apoyar las vacunas de refuerzo.

Los científicos dijeron que el refuerzo podría ser apropiado para algunas personas, como las que tienen un sistema inmunitario debilitado, que no producen una respuesta inmunitaria adecuada tras recibir dos dosis de una vacuna.

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Las autoridades sanitarias federales autorizaron el mes pasado las vacunas de refuerzo para este tipo de personas, entre las que se encuentran los pacientes con cáncer y VIH o los que se han sometido a trasplantes de órganos.