Empiezan a concentrarse cientos de migrantes en Tijuana. Los albergues ya están saturados

Hasta este miércoles, cerca de 800 personas centroamericanas han llegado a la ciudad fronteriza. Las autoridades esperan al menos 2.000 para el viernes
Migrantes miran este miércoles a través de la cerca fronteriza entre México y Estados Unidos.
Migrantes miran este miércoles a través de la cerca fronteriza entre México y Estados Unidos.Reuters / Reuters

Cerca de 800 migrantes centroamericanos han llegado a la fronteriza ciudad mexicana de Tijuana, entre el domingo y el miércoles, con el propósito de solicitar asilo en Estados Unidos, y para el viernes se espera la llegada de al menos 2.000 más en autobuses, según las autoridades federales. Los recién llegados vieron de primera mano la fuerte presencia militar enviada por el presidente estadounidense Donald Trump. El grupo más numeroso de la caravana, de miles de personas, atraviesa el estado de Sinaloa.

A pesar de la cálida bienvenida a los migrantes por parte de los locales, el goteo de personas empieza a preocupar a los vecinos. Algunos, a través de las redes sociales, han hecho un llamamiento para realizar una manifestación el próximo domingo en una de las principales intersecciones de la ciudad para exigir a las autoridades que saquen de la ciudad a los extranjeros, amenazando de que, de no hacerlo, tomarán medidas ellos mismos.

De los migrantes que han llegado de forma paulatina a esta ciudad del noroeste de México, un puñado pasaron la noche a la intemperie en la zona de playas de Tijuana, una área residencial adyacente a Estados Unidos. Allí padecieron bajas temperaturas y fuertes vientos con rachas de hasta 96 kilómetros por hora, según un reporte de Protección Civil Municipal. Otros duermieron en albergues abarrotado.

En el lado estadounidense se ha reforzado la seguridad, se han cerrado algunos accesos en las garitas que conectan Tijuana y San Diego, y se desplegaron efectivos de las fuerzas armadas. Varios agentes de la Patrulla Fronteriza en San Diego observaban a los migrantes entre los barrotes que dividen a ambos países. Las tropas estadounidenses, armadas con ametralladoras, estaban cerca de los agentes a un costado del nuevo alambrado de púas colocado en un tramo de la barrera.

Algunos hombres subieron a lo alto de la valla para echar un vistazo al otro lado al grito de “¡Sí se pudo!”. Un migrante guatemalteco saltó al otro lado y de forma pacífica se entregó a agentes de la Patrulla Fronteriza de Estados Unidos, que lo llevaron bajo arresto. No se dio a conocer su identidad.

La primera oleada de migrantes en la caravana, que se convirtió en tema central de las recientes elecciones legislativas en Estados Unidos, comenzó a llegar en los últimos días a Tijuana, y su número aumenta a diario. La mayor parte de la caravana se encuentra a unas 1.100 millas de la frontera. El padre Miguel Ángel Soto, director de la Casa del Migrante en Culiacán (Sinaloa) dijo que unos 2.000 migrantes han llegado al área. Autobuses y camiones llevaron a algunos migrantes el miércoles al estado de Sinaloa, junto al Golfo de California, y más al norte al estado fronterizo de Sonora.

Muchos de los recién llegados aguardaban en Tijuana a dar el siguiente paso para ingresar a Estados Unidos, ya sea cruzando ilegalmente o solicitando asilo en un puerto de entrada. Una docena de entrevistados el miércoles por la agencia Associated Press apunta que esperarán la llegada del resto de la caravana para determinar en conjunto las acciones a seguir y para que las autoridades no los puedan deportar.

Mientras, el secretario de Defensa estadounidense, Jim Mattis, visitó a las tropas en Texas y dijo que su despliegue les proporciona un buen entrenamiento para una guerra, a pesar de las críticas de que es un desperdicio del dinero de los contribuyentes y una maniobra política. La mayoría de las tropas se encuentran en Texas, a más de 1.500 millas del lugar al que está llegando la caravana.

Una segunda caravana de hondureños, de unos 1.300 migrantes,  permanece en Ciudad de México en un complejo deportivo en el oriente de la capital, onde el primer grupo se quedó varios días la semana previa. En las primeras horas del miércoles, unos 1.100 migrantes adicionales de un tercer contingente también llegaron al estadio.