Por Lindsay Whitehurst, Michael Casey y Nicholas Riccardi – The Associated Press
El Gobierno que preside Donald Trump volvió a solicitar este jueves a la Corte Suprema que le permitiera seguir adelante con las restricciones a las boletas electorales por correo antes de las elecciones de medio término en noviembre, a pesar de que las disputas legales sobre la orden ejecutiva del presidente continuaban en las cortes inferiores.
El Gobierno presentó un recurso de emergencia en el que solicitaba a la corte que interviniera, un día antes de que comenzaran a ser enviadas las boletas para las elecciones de mitad de mandato.

Los jueces habían permitido anteriormente que el plan del presidente siguiera adelante, pero aún no han decidido si es legal.
Según la orden ejecutiva de Trump, el Servicio Postal de Estados Unidos podría negarse a entregar boletas electorales de los estados que no presenten listas de votantes elegibles y no sigan un formato uniforme de sobre.
La apelación fue presentada horas después de una audiencia en una corte federal de Boston, en la que un abogado del Departamento de Justicia no pudo decirle a la jueza si el nuevo sistema para regular las boletas electorales por correo ya estaba operativo.
La jueza de la Corte de Distrito de Estados Unidos Indira Talwani interrogó repetidamente al abogado Michael Velchik sobre si el Servicio Postal podría realmente implementar el plan de Trump a partir de una orden ejecutiva que emitió la primavera pasada. La pieza clave es un portal en internet que rastrearía decenas de millones de boletas electorales por correo. Los estados tendrían que subir su lista de votantes por correo al portal para que las boletas sean entregadas, y si los datos allí no coincidieran con lo que figura en los sobres, las boletas no serían enviadas.

“Ni siquiera tengo una declaración del Servicio Postal que diga: ‘Así es como funcionará’. No la tengo. No tengo nada”, indicó Talwani, y agregó más tarde que le parecía que el Gobierno estaba llevando a cabo un “experimento” para ver si el sistema funcionaría en las próximas elecciones.
“Ahora que están aquí hoy, ¿no pueden decirme que el Gobierno tiene un programa listo para funcionar?”, preguntó Talwani.
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Velchik reiteró que el Servicio Postal “implementaría plenamente la norma” que publicó el mes pasado, lo que desencadenó la última ronda de litigios. Argumentó que la cuestión principal es si Talwani tiene la facultad legal para detenerlo.
“La pregunta del millón es: ¿está esto autorizado por la ley?”, afirmó Velchik.

Talwani está considerando si prorroga su orden temporal que prohíbe al Servicio Postal exigir el uso del sistema hasta el 10 de septiembre. El primer estado en enviar todas sus boletas electorales por correo, Carolina del Norte, tiene previsto comenzar a enviarlas el viernes, y otros estados lo harán poco después.
Ese ajustado plazo llevó a Velchik a advertir que la Administración acudiría en breve a la Corte Suprema para obtener permiso para reanudar la implementación del plan.
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Talwani ya ha pasado por esto antes. En junio, prohibió a la Administración implementar la orden ejecutiva de Trump para las elecciones de noviembre, al dictaminar que los cambios se producían demasiado cerca de la fecha de votación como para que el Gobierno federal se embarcara en un proyecto de esa naturaleza.
Sin embargo, a finales del mes pasado, la Corte Suprema dictaminó que la orden de Talwani era prematura porque el Servicio Postal aún no había publicado las normas que regirían la aplicación de la orden de Trump. La agencia lo hizo justo antes de que fuera emitido el fallo de la Corte Suprema, lo que llevó a los demócratas y a los grupos defensores del derecho al voto a volver a presentar rápidamente sus demandas.

Argumentaron que el presidente no tiene autoridad para establecer reglas electorales, ya que ese es un poder que la Constitución otorga a los estados y, en algunos casos, al Congreso.
Lograron una primera victoria con la orden de restricción de 14 días dictada por Talwani, contra la cual el Gobierno ya ha presentado una apelación.
Trump se ha opuesto desde hace tiempo al voto por correo y lo culpó erróneamente de su derrota electoral de 2020 frente al demócrata Joe Biden, a pesar de que él mismo suele utilizar ese método para emitir su propio voto.
Los funcionarios electorales afirman que simplemente no hay forma de que puedan cumplir con las directivas del Servicio Postal, lo cual podría requerir una reorganización completa de sus operaciones. Antes de entregar las boletas electorales por correo para cualquier estado, el Servicio Postal tendría que aprobar el diseño de los sobres que las contienen y hacer que el estado suba una lista de los votantes que las recibirán a un portal en internet.

Algunas boletas ya han sido enviadas. Algunos municipios de Wisconsin optaron por enviar boletas por correo a los votantes a principios de esta semana, pero el viernes marca el inicio oficial de la votación, ya que Carolina del Norte comienza a enviar sus boletas por correo a todos los votantes que las solicitaron.
La Administración ha sostenido que los cambios son relativamente menores y legales. Sin embargo, el portal aún no estaba activo esta semana, y la mayoría de las oficinas electorales ya han impreso sus sobres y boletas.
Velchik le dijo al juez que el Gobierno federal está ofreciendo a los estados la opción de adherirse al sistema, pero el Servicio Postal aún no ha identificado ni un solo estado que lo haya hecho. Ninguno de los 12 estados que intervinieron en la demanda para argumentar que la Administración de Trump tiene derecho a exigir el programa ha anunciado que se haya adherido voluntariamente al mismo.
Talwani reprendió al fiscal general adjunto de Missouri, Lou Capozzi, por defender el proyecto.

“Ustedes quieren que se prive del derecho al voto a los electores de sus estados”, afirmó Talwani. “No entiendo cuál es el interés.”
Capozzi dijo que eso era información errónea: “No existe ningún riesgo de que se prive a las personas del derecho al voto”, afirmó.
Un informe de un denunciante hecho público esta semana advierte que los requisitos del sistema postal podrían provocar que millones de boletas electorales por correo nunca sean enviadas. La nueva norma exige que todas las boletas sean entregadas físicamente en las oficinas de correos antes de ser enviadas por correo a los votantes. Pero si el código de barras de una sola boleta registra un error, todo el lote sería desechado, incluso si contiene decenas de miles de boletas válidas.
