Por Allie Raffa y Megan Lebowitz —NBC News
La campaña a la Casa Blanca de la vicepresidenta, la demócrata Kamala Harris, reveló el domingo más de dos docenas de respaldos republicanos, incluidos exgobernadores, miembros del Congreso y funcionarios de la Administración del expresidente Donald Trump.
Muchos de los apoyos vinieron de políticos que eran abiertamente críticos de Trump, incluido el exgobernador republicano Bill Weld, de Massachusetts; el exrepresentante Denver Riggleman, republicano por Virginia; la exsecretaria de prensa Stephanie Grisham; o el exrepresentante por Illinois Adam Kizinger.
“Como orgulloso conservador, nunca pensé que apoyaría a un candidato demócrata para la presidencia”, dijo Kinzinger en un comunicado, “pero sé que Harris defenderá nuestra democracia y se asegurará de que Donald Trump nunca regrese a la Casa Blanca”.
De manera similar, Grisham dijo en un comunicado que “puede que no esté de acuerdo con Harris en todo, pero sé que luchará por nuestra libertad”.

“Animo a otros funcionarios de la Administración Trump que vieron al tirano para el que trabajamos a que se manifiesten y apoyen a Kamala Harris este noviembre para mantener la integridad en la Casa Blanca y garantizar la democracia en nuestro país”, continuó.
Cuando la campaña de Harris preguntó si había republicanos de alto perfil a los que se pudiera cortejar para que respaldaran a la candidatura demócrata en 2020, una fuente familiarizada con los esfuerzos de enlace republicano de la campaña dijo que era difícil encontrar personas que estuvieran dispuestas a respaldar la candidatura demócrata y sospechan que será más difícil ahora.
Esa fuente cree que la exrepresentante Liz Cheney, republicana por Wyoming, eventualmente respaldará a la vicepresidenta Harris, aunque no fue incluida en la lista anunciada el domingo. La fuente también informó que sugirieron que la campaña de Harris cortejara el respaldo del exsenador Jeff Flake, republicano por Arizona, quien respaldó al presidente, Joe Biden, en 2020.
Ni Cheney ni Flake respaldaron la campaña demócrata 2024 antes de que Biden se retirara de la contienda.
Cuando nuestra cadena hermana, NBC News, le preguntó a Flake sobre su respaldo en la contienda presidencial de este año, el embajador de Turquía se negó a hacer comentarios sobre política.

Si Cheney respaldara a Harris, la alinearía una vez más con Kinzinger, la única republicana además de ella que sirvió en el comité de la Cámara de Representantes que investigó el ataque del 6 de enero de 2021 al Capitolio y también crítica de Trump.
Los respaldos se producen en un momento en que la campaña de Trump busca pintar a Harris como “peligrosamente liberal”, una posición que el expresidente reiteró durante su mitin en Atlanta el sábado, cuando llamó a Harris una “radica de izquierda”.
Pero las andanadas de Trump no han disuadido a la persona familiarizada con los esfuerzos de la campaña de Harris para cortejar al Partido Republicano, quien anteriormente trabajó en la política de ese partido.
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“Me siento realmente en paz con hacer todo lo que podamos para vencerlo con Harris”, dijo la fuente, “creo que derrotar a Trump es la mejor manera de llegar a un Partido Republicano saludable”.
La campaña también presentó el domingo su plan para ganarse a los republicanos en un esfuerzo por movilizar a los votantes de los estados clave que emitieron sus votos por la excandidata presidencial republicana, Nikki Haley, pero el esfuerzo no está exento de obstáculos, destacó la fuente.
La campaña está recurriendo a directores políticos estatales para liderar el cortejo a los republicanos en sus regiones, explicó la fuente a NBC News. Sin embargo, la fuente detalló que la campaña está teniendo dificultades para asegurar el apoyo de ciertos equipos de liderazgo estatales.

La fuente expresó preocupación sobre conseguir el apoyo de los republicanos debido a algunas posiciones políticas de Harris durante las primarias demócratas de 2020, como su copatrocinio del Green New Deal y su apoyo a los programas obligatorios de recompra de armas. Pero sus posiciones cambiantes sobre algunas de esas cuestiones políticas han tranquilizado a la persona.
El domingo, la campaña anunció un nuevo impulso para atraer a los votantes republicanos, que incluye la creación de comités asesores estatales en los estados en disputa que, según la campaña, “jugarán un papel fundamental para facilitar el contacto entre votantes republicanos”, como visitas puerta a puerta, llamadas telefónicas y la organización de eventos con republicanos.
Como parte del anuncio del domingo, la campaña de Harris dijo que dará a conocer una campaña digital en la que los partidarios republicanos de la vicepresidenta expondrán “su perspectiva a sus compañeros republicanos”.
Los representantes republicanos también se unirán a Harris en los eventos durante su campaña de siete estados esta semana, aunque no se detalló cuáles están programados.

Durante las elecciones de 2020, la campaña Biden-Harris se basó en grupos independientes, que no apoyan a Trump, para cortejar a los votantes republicanos. Esta vez, la campaña de 2024 creó un puesto específico para cortejarlos, contratando al exrepresentante Adam Kinzinger, del exjefe de gabinete de Illinois, Austin Weatherford, hace unos meses.
“El extremismo MAGA de Donald Trump es tóxico para los millones de republicanos que ya no creen que el partido de Donald Trump represente sus valores y votarán en su contra nuevamente en noviembre”, dijo Weatherford, director nacional de contacto republicana de la campaña de Harris, en un comunicado.
“Donald Trump dijo que no quiere a estos votantes, pero la vicepresidenta Harris y nuestra campaña están trabajando horas extra para ganarse el apoyo de mis compañeros republicanos que se preocupan por defender la democracia y restaurar la decencia”.
