IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

Mujeres afrolatinas hablan sobre el poder de reivindicar la identidad conjunta hispana y negra: "Es un posicionamiento ante el racismo"

Cada vez más las generaciones jóvenes están reivindicando su afrolatinidad e identidad, y cuentan cómo es importante generar puentes entre personas hispanas y personas negras para unir las luchas de ambas comunidades.
/ Source: Telemundo

De niña, Corallys Ortiz recuerda que veía a su alrededor y se sentía entre dos mundos: con una familia de ascendencia dominicana con tez más clara que la suya y con vecinos negros pero que no eran latinos.

“Me cuestionaba dónde cabía, pero conforme crecí logré afinar que mi identidad está justo en la afrolatinidad, al darme cuenta de que no me defino solamente como latina, porque además si la gente me ve pues no quepo en la definición de mucha gente de cómo es alguien hispano, y que también asumo elementos de mi herencia negra”, cuenta Ortiz.

Esos cuestionamientos que ella tuvo de joven la motivan ahora a ser más abierta con su imagen: como meteoróloga ha elegido salir en la TV con su cabello natural rizado.

“Cuando comencé a usar mi pelo natural en televisión fue todo un asunto”, dice Ortiz, quien ha vivido y trabajado en Massachusetts, Tennessee y Arkansas. “Llegaron críticas y llamadas negativas, pero yo usé esa experiencia y lo convertí en algo positivo”, agrega.

Se volvió viral al hablar sobre su experiencia en lidiar con esas críticas, y cuenta: “Ahora me contactan mujeres que me dicen cómo a sus hijas no les gustaba traer el cabello natural pero que al verme en la tele ahora sí quieren hacerlo”.

Esa, concluye, “es la importancia de la representación”.

Una cuarta parte de las personas de ascendencia latina en Estados Unidos se identifica como afrodescendiente, afrolatina o afrocaribeña, según la primera encuesta de su tipo, hecha por el Centro de Investigaciones Pew en 2016.

Aisha Cort y Corallys Ortiz son dos mujeres afrolatinas que han buscado promover la herencia de su cultura.Noticias Telemundo

Sin embargo, esa identidad raramente se ve reflejada en medios o espacios públicos, tanto de Estados Unidos como de América Latina. Los casos hasta en televisión siguen siendo muy contados, como Dascha Polanco de Orange is the New Black; Jharrel Jerome quien ganó un Emmy por When They See Us, o Elyfer Torres de Betty en NY.

No somos representados casi en ningún lado: en espacios científicos, culturales o políticos si es que tenemos presencia es muy poca. Hay que participar en más espacios, que sean más visibles nuestras contribuciones”, remarca la socióloga venezolana Esther Pineda.

[Discriminados, silenciados y “borrados de la historia”: así combaten los inmigrantes afrolatinos su doble marginación]

Pineda agrega que es solo con esa visibilidad que se pueden volver más familiares los referentes positivos de la afrolatinidad, para dejar atrás los estereotipos que se han promovido y celebrar más bien los logros históricos y aportes únicos de la comunidad.

Identificarnos como afrolatinos es un ejercicio de reconocimiento y validación de la herencia, y también es un posicionamiento político ante el racismo”, indica Pineda. “Nadie va a hacerlo por nosotros si nosotros no comenzamos a valorar y vincularnos con nuestra herencia, con nuestra identidad, para construir comunidad”, destaca.

Es algo que Ortiz, la meteoróloga, tiene muy presente, especialmente en el Mes de la Herencia Negra.

“Siendo afrolatinas estamos en medio de la comunidad hispana y la comunidad negra, y es bueno tener esa representatividad porque podemos dar voz a ambos grupos y unirlos para temas que los dos enfrentan en la vida diaria”, señala. “Además creo que no hay que ser afrolatina ni ser alguien negro para celebrar las herencias, logros y significado” de ambas comunidades.

A eso ha dedicado su vida la profesora Aisha Cort, de ascendencia cubana y guayanesa, al reivindicar además la importancia de mantener las raíces con el español.

La misma Cort creció hablando el idioma, pero dice que no se dio a la tarea de aprender a leerlo ni escribirlo sino hasta que tenía 13 años.

Ahora enseña español y literatura hispana en la Universidad de Howard y de la Universidad de California, campus Los Ángeles, en parte con la intención de que otras personas latinas de segunda generación en adelante puedan tener esa inmersión.

[Aman la piel que habitan: afrolatinos celebran su origen y cuentan los retos que enfrentan a diario]

El próximo semestre Cort también dará un nuevo curso sobre afrolatinidad y, además de todo, tiene un negocio de productos aromáticos de nombres como “coquí” y “ashé” que quiere darle el mismo valor que elementos como la lavanda a fragancias inspiradas en la herencia latinoamericana compartida.

“La comunidad latina creo que tiene que reconocer que ningún país de América Latina o del Caribe no tiene una historia negra. Esos elementos latinos y negros no son ajenos entre sí: son nuestra herencia”, destaca la profesora y emprendedora.

Tanto Cort como Pineda destacan que mantener vivas esas raíces, y reconocerlas en vez de mantenerlas invisibilizadas de manera constante, es clave para que haya un avance conjunto de las comunidades.

“Si hacemos un esfuerzo real, no solo uno porque es febrero, para contar esas historias y encontrar esos vínculos es el perfecto primer paso para comenzar esos cambios”, dice Cort. "Que se vea a esas personas de manera central en la historia, no aparte", dice.

Con información de la periodista Lourdes Hurtado