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Cecily Aguilar, la única acusada tras el asesinato de Vanessa Guillén, se declara culpable de complicidad

Aguilar renunció a defenderse en juicio y aceptó cuatro cargos de los 11 que pesaban en su contra. Puede recibir hasta 30 años de cárcel y una multa de un millón de dólares. “Ella tiene que pagar lo que hizo con mi hija”, dijo Gloria Guillén, la madre de Vanessa, sobre el asesinato en la base militar Fort Hood de Texas.

Cecily Aguilar, la mujer sospechosa de participar en la desaparición de la soldado latina asesinada Vanessa Guillén —y la única acusada en el caso—, se declaró este martes culpable ante una corte federal en Waco (Texas) de un cargo de complicidad y de tres cargos de declaración falsa.

Un gran jurado federal de Waco presentó en julio del año pasado 11 cargos contra Aguilar, de 24 años, quien fue acusada de ayudar a su novio, Aaron Robinson, a deshacerse de los restos de Guillén, de 20 años, asesinada el 22 de abril de 2020 en la base militar de Fort Hood.

Robinson, quien presuntamente mató a Guillén con un martillo dentro de la base, se suicidó cuando iba a ser interrogado en relación con el asesinato.

Según la declaración jurada de un agente del FBI, Aguilar confesó que Robinson había ido a buscarla tras salir del trabajo, manejaron hasta el río Leon y juntos trocearon el cadáver, intentaron quemar las partes y esa noche enterraron los restos.

[Fort Hood: El caso Vanessa Guillén]

Aguilar renunció a su derecho a ir a juicio y se enfrenta ahora a un máximo de 30 años de prisión y una multa de un millón de dólares.

Era la única persona acusada del crimen, tras el suicidio del presunto autor material, y pesaban en su contra 11 cargos criminales por actuar junto con Aaron Robinson en el desmembramiento del cuerpo de Guillen antes de enterrar sus restos en fosas poco profundas a lo largo del río Leon.

Gloria Guillén, la madre de Vanessa, dijo este martes desde la corte federal que espera que Cecily Aguilar sea condenada a cadena perpetua y retomó sus señalamientos al Ejército, acusándolo de "encubrir" el asesinato de su hija.

"Ella tiene que pagar lo que hizo con mi hija", dijo Guillén sobre Aguilar. "Que se quede de por vida en prisión. Dios permita que así sea".

Vanessa Guillén era una soldado de primera clase estacionada en la base militar de Fort Hood. Sus restos desmembrados fueron encontrados cerca de la base dos meses después de que se denunciara su desaparición. Fue ascendida a especialista de manera póstuma.

Antes de ser asesinada, Guillén contó a familiares y colegas en Fort Hood, una de las bases militares con mayor índice de criminalidad dentro del Ejército, que había sido acosada sexualmente en la base, una denuncia que fue ignorada al inicio de su investigación.

[Los 6 errores en el caso Vanessa Guillén: qué falló en Fort Hood]

Su asesinato llevó a una movilización nacional, mientras que la presión de sus familiares, así como de mujeres y hombres víctimas de violencia dentro de bases militares, hizo posible la aprobación de la ley 'Yo soy Vanessa Guillén', que busca una mayor protección a las víctimas de acoso sexual dentro del Ejército.

Guillén fue vista por última vez la noche del 22 de abril de 2020 en el estacionamiento del Cuartel General del Escuadrón de Ingenieros del Regimiento de Caballería de Fort Hood. Las llaves de su auto y de su habitación, así como su tarjeta de identificación y billetera, se encontraron en la sala de armas donde había trabajado ese mismo día.

Tras una fuerte campaña de la familia para llamar la atención sobre su desaparición, los restos de la soldado fueron hallados el 30 de junio de 2020 cerca del río León, a 20 millas (32 kilómetros) de la base militar.