En medio de críticas y advertencias de expertos y de ejecutivos del mundo de la tecnología sobre los peligros de que la inteligencia artificial (IA) se salga de control, el presidente, Donald Trump, ha reculado en su postura anterior con la que le restaba importancia a las alertas.
Este sábado, en un aparente giro de postura, Trump anunció que nombrará a un “zar” de la Casa Blanca para revisar temas de IA y que creará un comité respectivo, después de llamar a esas tecnologías “la nueva Revolución Industrial pero con más impacto”.
Pese a su anuncio, Trump volvió a afirmar, sin evidencia alguna, que las advertencias sobre los peligros de la IA son “patrañas”.
“Dicho eso, vamos a revisar si algo se hace MAL, lo que podemos hacer con nuestro sistema de justicia penal y civil. Para ello voy a formar la ‘AI Force’ [...] y estaré nombrando en un futuro cercano a un ‘zar’ de la IA”, escribió Trump en la plataforma de la que es dueño, Truth Social.
Trump agregó que su Gobierno seguirá apostando por la IA porque, según dijo, Estados Unidos va por “delante de China y el resto del mundo” en la materia. “¡Y pretendo que así siga!”, agregó.

La Casa Blanca hasta el momento no ha provisto más información sobre cómo funcionaría el comité ni qué tareas específicas realizaría un “zar” de la IA. No queda claro si con ello se va a promover que haya más regulaciones para que el desarrollo sea más responsable, como llevan pidiendo varios directivos de la industria tecnológica.
En años recientes, congresistas en Estados Unidos del Partido Demócrata y del Partido Republicano han propuesto posibles normas para prevenir que se hagan malos usos de la IA. Esos esfuerzos no han llevado a nada.

Aunque en estas semanas los legisladores de nuevo retomaron el tema después de que surgieran nuevas advertencias de empresas como OpenAI sobre que algunos de sus modelos de IA han estado realizando tareas que sus creadores no querían, como subir archivos sin autorización.
A nivel estatal, algunos líderes demócratas han tomado medidas o lanzado pedidos para que haya regulaciones.
Por ejemplo, en California el gobernador Gavin Newsom firmó este viernes una orden ejecutiva para un mayor monitoreo de la industria tecnológica. La gobernadora de Virginia, Abigail Spanberger, lanzó hace poco su propio comité sobre IA y un plan sobre centros de datos.
Los centros de datos se han vuelto una preocupación de campaña también para algunos gobernantes republicanos, ante revelaciones de que esos centros que alimentan a los modelos de IA están reduciendo el agua potable disponible para ciudadanos o dificultando que escuelas en algunos condados tengan electricidad suficiente para operar, y que la electricidad cueste más.
En Texas, el descontento popular llevó al gobernador Greg Abbott a anunciar una auditoría de centros de datos en el estado, para cuantificar mejor cuánta agua potable usan y qué otros impactos están teniendo en la gente de carne y hueso.
Con información de NBC News
