Elizabeth Warren, la candidata anticorrupción que dice tener un plan para todo. ¿Es suficiente para llegar a la Casa Blanca?

A Warren la identifican por sus políticas progresistas y su lucha contra la desigualdad: impuestos a los multimillonarios, educación y salud gratuitas. También es conocida por su legendaria rivalidad con el presidente Donald Trump.

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/ Fuente: TELEMUNDO

A esta senadora demócrata por Massachusetts de 69 años le gustan los planes. 

En sus eventos de campaña, cuidadosamente estructurados para tomarse selfies con hasta 3,000 de sus fans, se le oye decir que tiene un plan para resolver los problemas que acongojan al país y para devolverle la esperanza a quienes la han perdido bajo los dos años de gobierno de Donald Trump

Pero sobre todo, dice querer luchar por quienes han perdido la esperanza en el país como una tierra de oportunidades para el que trabaja y se esfuerza, no una tierra donde los ricos se hacen más ricos y los pobres más pobres.

En un evento de campaña en Long Island City en Nueva York en marzo de 2019, donde hace poco la gigante tecnológica Amazon intentó instalar su sede, Warren se dirigió a la audiencia: "En el país más rico de la historia del mundo, las personas no deberían dormir en las calles porque no tienen dinero". Hizo una pausa para los aplausos antes de agregar: "Y tengo un plan para eso". 

Para Warren, los problemas del país se pueden combatir a través de la lucha contra la corrupción. Ya sea la mejora a la educación preescolar o universitaria, o la reforma al sistema de salud o al sistema migratorio, para Warren el robo y mal manejo del dinero es lo que le impide al país progresar.

A Warren le gustan los planes, pero también le gusta la palabra luchar. Es el lema de su campaña presidencial para 2020. La candidata demócrata promete luchar por un país que funcione para todos en la página web de su campaña.

Y se presenta a sí misma como una luchadora que se ha abierto paso gracias a la educación pública y a sus años de esfuerzo y dedicación.

Elizabeth Ann Warren nació en 1949, la menor de cuatro hermanos, en Oklahoma City en un hogar de clase media, que pasó muchas dificultades para mantenerse aflote. 

Su situación fue especialmente difícil cuando su padre sufrió un infarto al corazón. Ella tenía 12 años. Él dejó de trabajar, perdieron el auto y estuvieron cerca de perder la casa. Su madre consiguió un trabajo en la tienda departamental Sears atendiendo llamadas. Y Warren, con apenas 13 años comenzó a trabajar como mesera atendiendo mesas, según contó ella en su discurso en la Convención Nacional Demócrata en 2012. 

Años después, Warren entró a un college comunitario que cobraba 50 dólares por semestre; estudió derecho en una universidad pública que cobraba 450 dólares el semestre y se convirtió en profesora universitaria, congresista y ahora en aspirante a la presidencia.

La senadora repite esta historia siempre que puede. Es parte fundamental de su apuesta por la presidencia, resumible en la idea de que existía una ruta de progreso para la clase media y baja, en la que era fundamental la educación, pero que se ha venido a menos y necesita restaurarse.

“Yo creo en las oportunidades, la educación es una gran parte de ello, también la salud y la vivienda. Estas son las cosas que le dan a nuestros bebés la oportunidad de ser lo que ellos quieran ser”, dijo Warren en inglés (no habla español), durante una entrevista con Noticias Telemundo.

Su paso de la derecha a la izquierda

Warren es conocida por sus políticas progresistas y su visión liberal: impuestos a los más ricos, distribución del ingreso, educación y salud gratuitas. Pero pocos conocen su pasado republicano.

Ella ha explicado que en su juventud se había dejado llevar por las teorías dominantes que presentaban al libre mercado y la desregulación como la forma más eficiente para asignar recursos y gobernar. Pero su experiencia como abogada de clientes con problemas financieros, como los de su familia, la llevó a adoptar una nueva filosofía.

Su rivalidad con Donald Trump

Además de su política progresista, la campaña de Warren ha estado marcada por sus enfrentamientos con Trump, quien le ha puesto el apodo ofensivo de Pocahontas, burlándose de cómo ella supuestamente intentó sacar provecho de una tenue ascendencia nativo americana.

Para probar que de hecho sí tenía ascendencia indígena, Warren se sometió a un examen de ADN y publicó los resultados. La hazaña fue muy criticada por ambos lados del espectro político.

Ella luego se disculpó pública y directamente con las tribus originarias del país y dijo que someterse al examen fue innecesario y ofensivo.

“Es un bully. No le importa nadie que no sea él”, dijo Warren en una entrevista con Noticias Telemundo cuando se le preguntó qué pensaba de Trump.

También fue la primera de los precandidatos en pronunciarse a favor de llevar a Trump a juicio político (impeachment) por obstrucción a la justicia cuando se hicieron públicos los resultados de la investigación del fiscal especial Robert Mueller sobre la interferencia rusa en la campaña presidencial de 2016.

“Ignorar los repetidos intentos de un presidente por obstruir una investigación sobre su propio comportamiento desleal infligiría un daño enorme y duradero a este país”, escribió en su cuenta de Twitter.

¿Cuáles son sus propuestas?

La lucha contra la corrupción y la desigualdad son las prioridades de Warren.

En su opinión, el país “funciona bien para los ricos y poderosos”, pero no para las familias.

Por eso, ha propuesto crear un impuesto para los multimillonarios: dos centavos por cada dólar de las fortunas de más de 50 millones de dólares.

“Si ya tienes 50 millones de dólares esa parte no será fiscalizada, pero por el primer dólar adicional a los 50 millones tendrás que pagar dos centavos más y así por cada dólar extra”, explicó Warren en su entrevista con Noticias Telemundo.

Con esta recaudación, plantea Warren, se podría pagar un sistema de salud y preescolar para todos los niños menores de cinco años; educación universitaria para todos y pagar la deuda estudiantil del 95% de las personas.

También es partidaria de aumentar el salario mínimo a 15 dólares la hora a nivel federal. Su madre, explica, los sacó adelante ganando un salario mínimo y por eso cree que todos deberían tener esa oportunidad.

Renueva la promesa de una reforma migratoria

Está a favor de que los dreamers o soñadores, unos 800,000 jóvenes que inmigraron a EE.UU. gracias a sus padres, obtengan un camino a la ciudadanía.

En cuanto a la situación en la frontera piensa que el muro “es un símbolo de odio y división. No se trata de seguridad, se trata de Donald Trump, que trata de poner a la gente trabajadora en contra de otra gente trabajadora”, dijo a Noticias Telemundo.

Cree que el sistema necesita diferenciar entre criminales, posibles terroristas e inmigrantes que buscan asilo o trabajo. Y es partidaria de ayudar a los países centroamericanos a desarrollarse.

“Si quieres obstruir la reforma migratoria, vota por los republicanos”, dijo Warren respondiendo a por qué los demócratas no habían logrado aprobar la reforma migratoria de 2013, cuando Barack Obama era presidente. “Si los republicanos están en la minoría, entonces los demócratas podremos cumplir nuestra promesa de una reforma migratoria”, agregó.