Se reduce el tumor cerebral a la bebé que el Papa besó en la cabeza

Gianna tiene un tumor cerebral y ha sido sometida en sus 15 meses de vida a ocho cirugías y numerosos tratamientos de quimioterapia en el Hospital de Niños de Filadelfia.

Llámelo el beso de la vida.

Joey Masciantonio recuerda vívidamente el momento en que su hija Gianna conoció al Papa Francisco en Filadelfia, ya que faltó poco para que no sucediera.

El sábado en la mañana, apenas unas horas antes de que pasara la caravana del Papa por la Calle Mercado en el centro de Filadelfia, donde había cientos de miles de personas reunidas, Masciantonio se encontraba con su esposa Kristen y sus dos hijos en su casa de los suburbios.

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Eso fue antes de recibir la llamada del amigo Donny Asper - agente del FBI, quien junto a otros miembros del personal de seguridad fue asignado para custodiar la ruta del Papa – el que les pidió que llegaran al centro de la ciudad tan pronto como pudieran.

Él les tenía guardado unos pases para que vieran al Papa.

Para Masciantonio y su esposa Kristen, ambos católicos devotos, la oportunidad de ver al líder de su iglesia era más que un sueño. Por mucho tiempo habían querido que su hija Gianna – la que sufre de xanthogranuloma juvenil, un trastorno en la sangre extremadamente raro que afecta a menos de cinco niños en los EE.UU. cada año – fuera bendecida por Francisco.

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"Pero en realidad no esperábamos que sucediera", dijo Masciantonio a NBC News.

Gianna tiene un tumor cerebral y ha sido sometida en sus 15 meses de vida a ocho cirugías y numerosos tratamientos de quimioterapia en el Hospital de Niños de Filadelfia.

Los médicos le dijeron a la familia que era probable que la bebé no sobreviviera, por lo que le aconsejaron que disfrutaran de los últimos meses junto a ella.

Debido a su condición, Masciantonio se resistía inicialmente a ir a la manifestación. El sistema inmunológico de Gianna estaba tan debilitado por los tratamientos que él temía que su condición empeorara aún más por la multitud.

Sin embargo, por la insistencia de su esposa y de los médicos, tomó la decisión de ir.

La familia llegó a la ubicación, cerca del histórico Palacio de Justicia James S. Byrne en la Calle Mercado, donde el Papa debía pasar justo después de su discurso en el Salón de la Independencia.

Masciantonio dijo que levantó a Gianna lo más alto que pudo para llamar la atención de la policía de Filadelfia y los agentes del FBI, ya avisados por Asper, al paso de la caravana del Papa. Cuando el Papa se acercó, su director de seguridad, Domenico Gianni, vio a Masciantonio con Gianna sobre su cabeza y la agarró. Él se la llevó al pontífice, quien se inclinó a besar a Gianna en la cabeza y le dio su bendición.

"Fue una suerte de sorteo", apuntó Masciantonio. "Sin dudas creemos que fue un momento divino".

Sin embargo, la euforia del momento no duraría mucho tiempo. Gianna aún tenía pendientes dos tratamientos de quimioterapia y una resonancia magnética que mostraría si estaban funcionando. La semana pasada, seis semanas después de su encuentro con el Papa, llegaron los resultados de la resonancia magnética de Gianna.

Las pruebas, dijo Masciantonio, mostraron que el tumor se había reducido significativamente.

"Era [el tumor] básicamente un toque de color en la pantalla", añadió. "Era prácticamente invisible".

La familia, explicó, está "asombrada" con el progreso. Los médicos dijeron que, aunque el tumor no ha sido completamente erradicado, el pronóstico de vida cambió: es posible que Gianna  sobreviva.

Para sus padres – que según Masciantonio habían planeado el funeral de su hija porque pensaban que su muerte prematura sería inevitable – la noticia es como de otro mundo.

Algunos familiares y amigos lo llaman el "Milagro de la Calle Mercado", por el notable giro en la salud de Gianna tras el beso que recibió de Francisco.

Para Masciantonio, sin embargo, el beso del Papa no es el milagro que salvó la vida de Gianna, o la curó.

"El beso fue la obra de Dios, eso es seguro", aseguró Masciantonio. "Pero el milagro es que nos ha permitido llegar hasta esos médicos que, en última instancia, son los que han jugado el mayor  papel por salvar la vida de Gianna".