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Madre que perdió a su hija en su vientre escribe emotivo mensaje

El mensaje de Natalie Morgan ha conmovido a muchos padres al abordar un tema poco tratado públicamente: la muerte de un bebé por nacer.

Natalie Morgan se durmió una noche sintiendo a su hija por nacer, Eleanor Josephine, patearla dentro de ella. Cuando despertó a la mañana siguiente, supo que algo andaba mal. Cuando ella y su marido, Brian, llegaron al hospital, sus mayores temores fueron confirmados: Eleanor había muerto.

Después del parto de su hija muerta, la mamá, residente en Winter Garden, Florida, tomó su página de Facebook para contar la historia del nacimiento de Eleanor y para animar a los padres de niños a apreciar cada momento, incluso las noches de desvelo y llanto.

"Habrá momentos en que tu hijo gritará y llorará cada vez que intentes acostarlo. O gritarán incluso mientras están en tus brazos y has hecho todo lo que puedas pensar para tranquilizarlos. Habrá noches sin dormir, cambios de pañales múltiples en cuestión de minutos, escupidas en tu pelo, que hagan pipí en tu camisa y caca en tus manos, y otra vez gritos del bebé, y probablemente tuyos también. Cada vez que esto sucede, cada vez que te sientes frustrado y quieres huir, recuerda mi historia", escribió Morgan en un texto que desde entonces se ha vuelto viral.

Más adelante en el texto, Morgan cuenta con sinceridad la historia de la vida y la muerte de Eleanor, su parto y, el momento de decir adiós a su hija.

“Me ofrecieron una epidural, pero no pude hacerlo. Necesitaba sentirlo. Necesitaba el dolor, la agonía y la desdicha para reflejar lo que sentía en mi corazón. Fue lo más difícil que he hecho. Lidiando con las contracciones insoportables (…) el desgarramiento... sabiendo que todo era para nada. Estaba dando a luz a un niño sin vida. No habría felicidad al final para ayudarme a olvidar el dolor. El dolor, a diferencia de mi niña, viviría para siempre", escribió ella.

Morgan concluye su emotivo texto con una súplica a los padres: "Todo lo que te pido es que cuando tengas momentos difíciles con tu bebé -cuando estás llegando al final de tu paciencia y sientes que no puedes seguir adelante cuando estás durmiendo una o dos horas por noche", escribió.

"En vez de pedirle a tu hijo que se vaya a dormir y te ahogues en frustración y agotamiento, halla  un poco de fuerza dentro de ti para seguir adelante y haz una oración de gratitud por tu hijo, tan difícil como puede ser en ese momento. Y si quieres, ora por mí y por todas las madres cuyos hijos les fueron arrebatados demasiado pronto. Di una oración por mi dulce, dulce Eleanor, que nunca llegó a conocer la vida fuera de mi vientre”.

Morgan dice que lo que comenzó como una pequeña expresión de su profundo dolor ha resultado en una tormenta de apoyo de todo el mundo: padres frustrados con el llanto de sus hijos recién nacidos se le han acercado para darle las gracias por cambiar su perspectiva, mientras que padres de niños muertos al nacer le han ofrecido oído para escucharla y un hombro para llorar.

“Yo no soy la primera madre en enfrentar una muerte fetal, así que mi historia no es única, pero rara vez se habla de eso y no tenía ni idea de lo absolutamente traumática y devastadora que es una experiencia como esta", dijo Morgan a TODAY.

"Y, debido a que rara vez se habla de los fetos muertos al nacer, creo que existe esta vaga noción -aunque sea solo subconsciente- de que esos bebés nunca existieron o nunca realmente importaron".


The March of Dimes define la muerte fetal como la muerte de un bebé en el útero después de 20 semanas de gestación. Según la organización, la muerte fetal afecta cada año a 23.600 bebés por año en Estados Unidos. Una de cada 160 mujeres -menos del 1 por ciento-  dará a luz a un bebé muerto.

Morgan dice que, desde el nacimiento de Eleanor, a menudo ha tenido que reprimirse el impulso de gritar al mundo que ella sí tuvo una hija que vivió y que importó a su familia muy profundamente.

"Su historia de nacimiento fue la única historia de ella que yo tendría que contar, y tuve que hacerlo", dijo.

Morgan también tiene un hijo de 22 meses, Alfie. Ella dice que recuerda haber dicho que esperaba que Eleanor pudiera dormir mejor que su hijo cuando fuera un bebé, un comentario que ahora anima a otros padres a no hacerlo.

"Sabía que muchos de nuestros amigos estaban teniendo noches similares con sus hijos o estaban a punto tenerlas una vez que nacieron sus bebés. Sabía que tendrían tantos momentos de pesadumbre y desesperación, pero quería que supieran lo increíblemente valiosos que eran esos momentos", dijo Morgan.

"No hace ni  siquiera un mes estaba hablando de la temida noche de insomnio en la fase de recién nacido; y ahora estoy aquí dispuesta a negociar absolutamente cualquier cosa en el mundo para pasar por eso ahora con mi hija", agregó.


Mientras Morgan y su familia continúan sufriendo, ella dice que seguirá contando su historia en Facebook, con la esperanza de mantener viva la memoria de Eleanor y animar a otros a apreciar los momentos que tienen con sus bebés.

"Creo que todos los padres temen que su niño muerto sea olvidado. Es difícil acostumbrar mi mente al hecho de que siempre habrá un pedazo de nuestra familia desaparecida, y nadie más que nosotros lo sabrá", dijo.

"Quiero reiterar que un niño muerto todavía es un niño que vivió. Sé que esto es cierto porque sentí que mi hija se movía. La sentí bailar. Sentí que vivía dentro de mí. Puede que nunca haya tenido respiración fuera de mi cuerpo, pero era una persona que existía, que importaba, y que era y es amada y apoyada”, añadió.