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“Vuestras políticas son crueles y malvadas”. Trump critica ferozmente a quienes defienden a los migrantes

En su discurso más importante ante líderes de todo el mundo, el presidente defiende sus duras medidas contra los migrantes; ataca a Venezuela, Cuba y Nicaragua; y lanza serias advertencias a China e Irán.

El presidente, Donald Trump, ha aprovechado su discurso ante la Asamblea General de Naciones Unidas para lanzar un feroz ataque contra los activistas que defienden a los migrantes en Estados Unidos: “Vuestras políticas son crueles y malvadas”, ha dicho el mandatario, defendiendo su ideario ante los líderes de todo el mundo y lanzando advertencias muy serias a algunos de ellos.

INMIGRACIÓN

“Uno de nuestros retos fundamentales es la inmigración ilegal, que daña la prosperidad, divide a las sociedades y fortalece a carteles criminales sin piedad”, ha dicho Trump.

Ha calificado este fenómeno de “injusto, inseguro e insostenible” tanto para los países de donde salen los migrantes, que “pierden su capital humano”; como para los que los reciben, “sobrepasados por esta carga”; y para los propios migrantes, “explotados, asaltados y abusados por malvados coyotes”.

Aun así, ha añadido, hay “una industria creciente de organizaciones no gubernamentales y activistas radicales que promueven el tráfico de personas”, “impulsando la inmigración ilegal”.

“Hoy tengo un mensaje para aquellos activistas de las fronteras abiertas que se envuelven en una retórica de justicia social”, ha dicho, “vuestras políticas no son justas, vuestras políticas son crueles y malvadas”.

“Estáis fortaleciendo a organizaciones criminales que hacen presa de hombres, mujeres y niños inocentes, poniendo vuestro falso sentimiento virtuoso por delante de las vidas y el bienestar de incontables inocentes”, ha concluido.
Trump ha agradecido al presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, su “gran cooperación” a la hora de frenar la llegada de migrantes: “Nos muestra gran respeto y yo le devuelvo mi respeto”.

CUBA, NICARAGUA, VENEZUELA Y EL SOCIALISMO

“Uno de los retos más serios que afrontan nuestros países es el espectro del socialismo”, que “destruye naciones y sociedades”, ha dicho Trump, poniendo como ejemplo Venezuela: “El socialismo y el comunismo no tienen que ver con justicia, igualdad, o elevar a los pobres; sólo tiene que ver con una cosa, el poder de los que mandan”.

El presidente se ha comprometido así a “apoyar a quienes viven bajo una opresión brutal, como en Cuba, Nicaragua y Venezuela”.

Ha tachado al “dictador” Nicolás Maduro de “marioneta de Cuba”, y ha dicho que vigila la situación en Venezuela “muy de cerca”, “esperando el día en el que se restaure la democracia”.

NACIONALISMO Y PODER MILITAR

“Tras gastar más de 2.500 billones de dólares desde mi elección para reconstruir por completo nuestro gran Ejército, Estados Unidos es de largo la nación más poderosa”, ha dicho Trump: “En un mundo en el que otros buscan conquistas y dominación, nuestra nación debe ser fuerte en su riqueza, grandeza y espíritu”.

“Los líderes sabios ponen el bien de su propia gente y su propio país por encima”, ha indicado, “el futuro no pertenece a los globalistas, pertenece a los patriotas”.

Trump ha defendido así su ideología ferozmente nacionalista ante el organismo globalista por excelencia, Naciones Unidas, creado para forjar acuerdos internacionales por encima de los intereses particulares de cada país, con el fin de evitar conflictos como la II Guerra Mundial, en la que murieron decenas de millones de personas.

CONTRA CHINA

Trump ha defendido su “ambiciosa campaña para reformar el comercio internacional”, que, en su opinión, lleva décadas siendo “fácilmente explotado” por naciones que actúan “con mala fe”.

Ha tomado ya “acciones decisivas”, como el nuevo acuerdo con México y Canadá, o los que quiere firmar con Japón y Reino Unido, pero la clave de sus esfuerzos es China.

El modelo económico chino “depende de enormes barreras a los mercados, fuertes subsidios públicos y manipulación de su moneda”, ha denunciado Trump, que ha culpado al “globalismo” (es decir, la política de considerar que cada país no depende solo de sí sino que debe tener en cuenta al resto) de haber llevado a “ignorar y tolerar” esos “abusos” durante años.  

Su solución ha sido imponer aranceles “masivos” sobre los productos chinos, una política que “ya está funcionando”, ha dicho. China replicó con sus propios aranceles, y la economía internacional se encuentra ahora en riesgo de recesión.

CONTRA IRÁN

“Estados Unidos no busca un conflicto con ninguna nación, deseamos la paz, cooperación y ganancia mutua con todos, pero nunca dejaremos de defender nuestros intereses”, ha indicado Trump, cambiando su objetivo de China a Irán.

Este país es, en su opinión, “la mayor amenaza de seguridad”, un régimen “cuyo registro de muerte y destrucción es bien conocido”, tanto como “principal patrocinador del terrorismo en todo el mundo” como “alimentando guerras trágicas en Yemen y Siria”.

Trump ha prometido que no permitirá a Irán desarrollar su programa nuclear, y ha conminado al resto de naciones a actuar en ese sentido, pero se ha mostrado abierto a “sostener una amistad con quienes respeten genuinamente la paz”.

“Estados Unidos nunca ha creído en enemigos permanentes; buscamos aliados, no adversarios; sabemos que cualquier puede ir a la guerra pero sólo los valientes eligen la paz”, ha indicado el presidente.

Ha puesto como ejemplo de una posible ruta con Irán las negociaciones llevadas a cabo con Corea del Norte para frenar su programa nuclear (aunque ahora están en crisis y aparentemente estancadas), y ha mencionado también sus esfuerzos en Afganistán (fracasados, en este caso, ha dicho, por culpa de los talibanes).