Vuelven a espiar a periodistas con un software que compró el gobierno mexicano

Dos días después del asesinato del periodista Javier Valdez, sus colegas fueron atacados con un arma cibernética de uso gubernamental
En esta foto de archivo aparece el presidente de México, Enrique Peña Nieto a la derecha, acompañado del director de Pemex, René Curiel en un teléfono.
En esta foto de archivo aparece el presidente de México, Enrique Peña Nieto a la derecha, acompañado del director de Pemex, René Curiel en un teléfono.AP / AP

El gobierno mexicano volvió a usar un controvertido programa de computadora de origen israelí para espiar a la población por medio de los teléfonos celulares, reveló este martes el instituto Citizen Lab de la Universidad de Toronto, en Canadá.

Dos días después del asesinato en mayo de 2017 del galardonado periodista Javier Valdez en Sinaloa director del semanario Río Doce, uno de sus colegas más cercanos, Ismael Bohórquez, recibió un extraño mensaje de texto en el que le informaban de la captura del asesino.

“SE Unonoticias: El CJNG habría sido el responsable de la ejecución del periodista en Culiacán. Ver nota”, se leía en el mensaje, que a continuación invitaba a abrir un vínculo.

Aunque Bohórquez no tenía modo de saberlo con certeza en ese momento, el texto era una trampa diseñada para infectar con un virus de computadora el teléfono celular del periodista sinaloense. Si hubiera seguido el vínculo, cosa que no hizo, toda la información de su teléfono habría quedado disponible para el desconocido agente que había urdido el engaño.

Meses atrás el Gobierno mexicano había estado envuelto en un escándalo de espionaje en el que se había utilizado el programa Pegasus. En agosto de 2016, Citizen Lab reveló que tres agencias del Gobierno habían adquirido, desde el 2011, el mencionado programa de computadora creado por una compañía de armas cibernéticas israelí. Pegasus funciona como un virus de computadora que permite monitorear las conversaciones, contactos, correos, calendarios y toda la información que contienen los teléfonos celulares que son infiltrados. 

Para que un celular sea infectado por Pegasus el usuario debe hacer click en un enlace; para ello, los operadores del programa se hacen pasar por alguien más, como una agencia de noticias, un conocido o incluso alguien que tiene información sensible sobre la víctima, todo con el afán de que hagan click sobre el enlace que proporcionan.

La compañía Israelí que diseñó Pegasus, NSO Group, aclaró en aquella ocasión que sólo vendía el programa de espionaje cibernético a gobiernos para la vigilancia de narcotraficantes y terroristas, mismo que sólo puede usarse en las sedes de las instituciones donde se instaló. Tres dependencias del gobierno federal mexicano figuraban en su lista de clientes.

Según una investigación del diario New York Times y analistas independientes, el programa fue utilizado en contra de varios críticos sobresalientes del gobierno de Enrique Peña Nieto. Entre ellos, periodistas, defensores de derechos humanos, directores de organismos de la sociedad civil y familiares de éstos, incluido el hijo adolescente de la periodista Carmen Aristegui.

El ataque a Ismael Bohórquez y su compañero en Río Doce, Andrés Villareal, otra vez mediante el programa Pegasus, confirma que ocho meses después del reporte y condena del espionaje ilegal, las autoridades no hicieron lo suficiente para prevenir el mal uso de esta arma cibernética.

Gracias a los reportajes que circularon en medios, Bohórquez y Villareal no cayeron en la trampa y enviaron los mensajes a la organización defensora de la libertad de prensa, Artículo 19 y Citizen Lab para que los investigaran.

De este modo se descubrió que al menos tres cuentas siguen activas.

“El gran problema aquí es que se ha estado usando y no sabemos si a pesar de lo que ha dicho Andrés Manuel de que no se va a espiar (él puede tener muy buena voluntad), si se va a seguir haciendo y quién lo van a seguir haciendo”, dijo Bohórquez este martes en entrevista con la periodista Carmen Aristegui.