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Un policía le disparó por la espalda: indignación y ola de represión en Cuba tras el homicidio de un joven negro

Una semana después de la muerte del joven de 27 años Hansel Hernández Galiano tras disparos de un policía, el oficial no ha sido identificado y no se ha anunciado una investigación. En medio de la pandemia y la escasez económica, el castrismo ha apretado las tuercas contra las voces críticas.
Una semana después de la muerte del joven de 27 años Hansel Hernández Galiano por disparos de un policía, el gobierno de La Habana no ha anunciado una investigación para esclarecer los hechos.
Una semana después de la muerte del joven de 27 años Hansel Hernández Galiano por disparos de un policía, el gobierno de La Habana no ha anunciado una investigación para esclarecer los hechos. Twitter
/ Source: Telemundo

El emblemático cine Yara de La Habana iba a ser este martes escenario de una protesta pacífica coordinada en redes sociales para exigir al régimen cubano una explicación a fondo sobre el homicidio, la semana pasada, de un joven negro a manos de un miembro de la Policía Nacional Revolucionaria.

La protesta, planificada para las 11 de la mañana, nunca sucedió.

Al menos 40 periodistas independientes, opositores, activistas, artistas e influencers denunciaron haber sido sitiados en sus domicilios por agentes del Departamento de la Seguridad del Estado. Otros fueron arrestados al dirigirse al lugar y liberados horas más tarde. Algunos se quejaron de que la compañía de telecomunicaciones ETECSA —la única proveedora de Internet en el país y propiedad de los militares cubanos— les desconectó los datos móviles para silenciar sus denuncias.

La protesta también reclamaba la liberación de presos políticos y exigía la libertad de expresión en un país en que los medios de comunicación son propiedad estatal y la prensa independiente es considerada ilegal y es perseguida.

La detención y el arresto domiciliario de decenas de personas evitó la manifestación pacífica en el capitalino cine Yara contra la brutalidad policial en la isla. AFP via Getty Images

El pasado 25 de junio, la isla caribeña se conmocionó tras una muerte que recordó a muchos el caso del afroamericano George Floyd a manos del oficial Derek Chauvin.

Un joven negro de 27 años identificado como Hansel Hernández Galiano fue asesinado en el municipio periférico de Guanabacoa luego de que un policía le disparara por la espalda, según denuncias de sus familiares.

Casi una semana después, el oficial involucrado en el tiroteo no ha sido identificado por las autoridades. Mientras, los medios oficialistas —también propiedad estatal y seguidores de las directrices del Partido Comunista de Cuba (PCC)— no han esclarecido las circunstancias de la muerte.

Reportes de medios independientes han recogido testimonios de familiares que aseguran que el cuerpo del joven fue cremado como medida protocolar ante la pandemia del COVID-19, aunque sin la debida autopsia.

Dos días después del asesinato, el diario Granma, órgano oficial del PCC, publicó una nota del Ministerio del Interior en la que se afirma que el joven fue sorprendido "in fraganti" mientras robaba "piezas y accesorios de un paradero de ómnibus" y "se dio a la fuga" cuando los agentes trataron de identificarlo.

Según la versión oficialista, Hernández Galiano “agredió” con piedras a los oficiales que lo perseguían.  

"En el intervalo en que el agresor lanza las piedras, el militar realizó dos disparos de advertencia. Acto seguido y debido al peligro para su vida por la magnitud de la agresión, el policía riposta desde el piso efectuando un disparo con su arma de reglamento que impacta al individuo y le provoca la muerte", declara el comunicado.

Raúl Castro, vestido de militar, junto al actual presidente cubano, Miguel Díaz-Canel.AFP via Getty Images

Pero Lenia Patiño, la tía del joven que denunció el caso, asegura que se trató de un “asesinato” y dijo que el uso excesivo de la fuerza no estuvo justificado, pues su sobrino no estaba armado.

"Por qué entonces tuvieron que acudir a su arma de fuego y quitarle un hijo a una madre, a un padre, un sobrino a su tía, un hermano a su hermanita menor... Constando que JAMÁS estuvo armado, por favor, justicia", escribió Patiño en Facebook.

The Washington Post reseñó el caso: "Hansel Hernández era un hombre negro y su muerte a manos de la Policía desnuda los rasgos autoritarios del régimen cubano, tanto por la muerte en sí misma como por desconocer de forma grosera y desvergonzada la situación racial que implica", subrayó el columnista cubano Abraham Jiménez Enoa. El Post criticó al gobierno de La Habana por no responsabilizar a la policía a través de una investigación sobre lo ocurrido, especialmente dada la rapidez con que los funcionarios comunistas han condenado la brutalidad policial en Estados Unidos, con una amplia cobertura en los medios estatales de las protestas del movimiento  Black Lives Matter.

Enoa fue uno de los reporteros independientes que tuvieron prohibido salir de su domicilio este martes para cubrir la manifestación. Otros nombres prominentes de personas arrestadas para que no participaran en la manifestación pacífica fueron la multipremiada artista performativa Tania Bruguera, y el líder de UNPACU (el grupo opositor más visible de Cuba), José Daniel Ferrer.

Las protestas contra el estado son raras en Cuba, un país donde los espacios públicos están estrictamente controlados y las autoridades comunistas están fuertemente organizadas para reprimir la disidencia.

El gobierno comunista de La Habana es implacable con las voces disidentes. AFP via Getty Images

El gobierno de Miguel Díaz-Canel Bermúdez, el presidente que sucedió a Raúl Castro luego de que este heredara el poder de su hermano Fidel en 2008, no ha comentado sobre las denuncias de represión este martes. Cuba no suele comentar sobre la detención de disidentes, una estrategia con la que evita dar publicidad a las voces críticas.

Represión policial y racismo en Cuba

Casi una semana después de la muerte del joven habanero, las autoridades de La Habana no han esclarecido si el oficial implicado está siendo investigado o disciplinado.

El Observatorio Cubano de Derechos Humanos (OCDH) pidió este domingo "transparencia al Gobierno de Cuba sobre la muerte del joven negro Hansel Ernesto Hernández Galiano por disparos policiales". El Observatorio retó la versión oficial de los hechos y la llamó “poco creíble.

Los periodistas oficialistas y agencias informativas estatales, por su parte, han evitado hablar del incidente, y han llenado sus portadas de textos propagandísticos en los que alaban el papel de la policía nacional, impulsando la etiqueta #HeroesDeAzul (en referencia al color de sus uniformes).

“Cuando tú duermes, ellos trabajan. Cuando te diviertes, ellos te protegen. Cuando te afecta un delito, ellos lo esclarecen”, publicó la oficialista Agencia Cubana de Noticias este martes al calor de las denuncias por las detenciones y arrestos.

Las denuncias contra el maltrato policial en Cuba han visto un pico en los últimos tres meses, en los que la isla ha puesto mano fuerte para garantizar la disciplina social y mitigar la propagación del COVID-19.

El gobierno, que ha reportado uno de los índices más bajos de contagios en la región, ha mantenido sus números a raya, en ocasiones mediante el uso de la fuerza y la intimidación contra ciudadanos en el espacio público. Se ha multado a quienes son sorprendidos en la calle sin mascarillas y se ha televisado al menos un juicio a un ciudadano acusado de resistirse al arresto por no llevar cubierta facial.

Con el COVID-19 también han aumentado las denuncias por el tema de la libertad de expresión. Las autoridades han emitido multas de 3,000 pesos cubanos (unos $120 dólares) a quienes han sido sorprendidos grabando en las largas filas en todo el país para comprar alimentos, en un momento de máxima precariedad económica tras la suspensión del turismo, el renglón más importante de la debilitada economía. El salario promedio en Cuba ronda los $25 dólares mensuales.

Las denuncias de represión policial se han disparado en los últimos meses, mientras Cuba ha puesto mano dura para frenar la propagación del COVID-10. En la imagen, una fila para comprar alimentos en La Habana. AFP via Getty Images

La Policía Nacional Revolucionaria de la isla ha enfrentado en las últimas semanas más escrutinio que de costumbre. En abril, dos patrulleros en La Habana fueron acusados de abusos sexuales contra dos adolescentes. Dos meses después, los familiares de las víctimas dijeron que en un juicio a puerta cerrada los oficiales fueron condenados a 6 y 8 años de prisión. Al menos una de las adolescentes es de la raza negra.

El caso de Hansel Hernández Galiano también ha volcado las críticas hacia el gobierno cubano por el hecho de que se trata de un joven de raza negra. Los críticos han denunciado que el gobierno de La Habana ha evitado abordar adecuadamente el tema del racismo en la isla.

El gobierno se enorgullece a menudo de haber mejorado la vida de los cubanos negros al eliminar oficialmente la segregación racial después de la revolución castrista de 1959. Los activistas contra el racismo, sin embargo, sostienen que el problema persiste. La falta de discusión abierta sobre incidentes como el del joven muerto a manos de la policía, dicen, evita un debate necesario que ayude a erradicar el problema.

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