Un informe del Gobierno contradice a Trump: el cambio climático es real, y provocará terribles catástrofes

Huracanes más fuertes, sequías, inundaciones, enfermedades, hambre... todo esto va a ocurrir, y no tardará mucho, si no tomamos medidas. Lo advierte el propio Gobierno. Pero Trump sigue burlándose.

Un exhaustivo informe elaborado por el Gobierno que preside Donald Trump advierte de que los desastres naturales (huracanes, incendios, inundaciones, etcétera) se están agravando en Estados Unidos, y avisa de que llegarán otros aún peores por culpa del cambio climático, un fenómeno impulsado esencialmente por la huella negativa del ser humano sobre el planeta.

Las conclusiones de este completo estudio (que se suman a las de otros muchos) contradicen las afirmaciones de Trump, que primero negó incluso la existencia del cambio climático (atribuyéndolo a un engaño de China), y ahora aprovecha cualquier oportunidad (como que en invierno hace frío) para rechazarlo sin fundamento y en contra de toda la comunidad científica.

Puede consultar aquí el informe completo (en inglés).

Éstas son sus principales conclusiones: el cambio climático “crea nuevos riesgos y exacerba las vulnerabilidades ya existentes en comunidades de todo el país, presentando retos cada vez mayores para la salud y la seguridad humana, la calidad de vida, y el desarrollo económico”. Los próximos desastres naturales, añade, generarán aún más problemas, aumentando la desigualdad social.

Las consecuencias del cambio climático (temperaturas cada vez más extremas, subida del nivel del mar, etcétera) causarán pérdidas económicas cada vez mayores, según el estudio, tanto en las infraestructuras (carreteras, puentes, etcétera) como en las propiedades (viviendas, negocios, etcétera), frenando el desarrollo del país. Las pérdidas económicas ascenderán a miles de millones de dólares antes de que acabe el siglo, una cifra superior al producto interior bruto de muchos estados, según el informe.

Subirá el nivel del mar, causando inundaciones; el alza de temperaturas intensificará las sequías y la falta de agua potable en muchas regiones; el precio de la generación de energía (y, por tanto, de la electricidad) subirá… Y los daños no sólo serán económicos: nuestra salud se verá afectada negativamente, por intoxicaciones alimentarias, falta de agua potable, enfermedades ligadas el frío o calor extremo, alergias, asma, virus y epidemias. Niños y ancianos serán los más afectados.

Los ecosistemas se verán dañados, la agricultura y ganadería entrarán en grave crisis, servicios esenciales e incluso la seguridad nacional se verán amenazados…

¿Podemos evitar aún esta catástrofe? Podemos, afirma el informe. El primer paso, sin embargo, es ser conscientes del daño que estamos haciendo al planeta y de cómo mitigar los riesgos, tanto a nivel personal como sociopolítico.

Si no sabe cómo empezar (recuerde, lo primero es exigir a los responsables políticos que hagan su trabajo y prevengan estas catástrofes), aquí tiene algunos consejos:

-Comprar menos carne, leche, queso o mantequilla, y más alimentos de temporada de origen local.

-Desechar menos comida.

-Conducir automóviles eléctricos pero caminar para las distancias cortas.

-Tomar trenes y autobuses en lugar de aviones.

-Usar videoconferencia en lugar de desplazarse para reuniones.

-Usar una tendedera de ropa en lugar de una secadora.

-Mejorar el sistema de aislamiento de su casa.

-Exigir bajas emisiones de carbono en todos los productos de consumo.

Y, a nivel general, éstas son otras recomendaciones de científicos:

- Priorizar la promulgación de grandes reservas protegidas de una proporción significativa de los hábitats terrestres, marinos, de agua dulce y aéreos de todo el mundo.

- Mantener los servicios ecosistémicos de la naturaleza parando la conversión de selvas, bosques, pastizales y otros hábitats naturales.

- Restaurar comunidades con plantas autóctonas a gran escala, principalmente, bosques.

- Devolver a la naturaleza salvaje zonas con especies nativas, especialmente con depredadores ápice, para recuperar procesos y dinámicas ecológicos.

- Implementar políticas adecuadas para remediar la extinción de especies animales, la caza furtiva y la explotación y comercio de especies amenazadas.

- Reducir el desperdicio de alimentos mediante educación y mejores infraestructuras.

- Promover un cambio hacia dietas más vegetales y menos animales.

- Promover la reducción adicional de los índices de fertilidad procurando que mujeres y hombres tengan acceso a la educación reproductiva y a los servicios voluntarios de planificación familiar, especialmente, en lugares donde falten tales recursos.

- Aumentar la educación ambiental para niños y fomentar un mayor aprecio por la naturaleza por parte de la sociedad.

- Desinvertir en inversiones monetarias e invertir en iniciativas que promuevan cambio ambiental.

- Idear y promover tecnologías no contaminantes y adoptar masivamente energías renovables y, simultéaneamente, eliminar subvenciones a la producción de energía con combustibles fósiles;

- Revisar nuestra economía para reducir desigualdades y asegurarse que precios, impuestos y sistemas de incentivos tengan en cuenta los costes reales que nuestro patrón de consumo imponen en nuestro medio ambiente;

- Evaluar de manera científica el tamaño de población humana sostenible a largo plazo y pedir a las naciones y a sus líderes que apoyen ese objetivo vital.