Trump sigue como favorito pero pierde fuerza

El precandidato republicano pierde 5 puntos con respecto a enero de cara a primarias de Carolina del Sur: sondeo NBC/WSJ

Nueva York - A menos de un día de la votación para la primaria en Carolina del Sur, Donald Trump va primero en la contienda republicana para elegir al candidato presidencial aunque con una ventaja menor a la del mes pasado, según una encuesta de NBC News y el diario Wall Street Journal.

Trump obtiene el 28% de las preferencias de los encuestados, sobre el 23% del senador por Texas Ted Cruz. Trump ha perdido 5 puntos porcentuales de lo que tenía en enero.

En tercer lugar en la encuesta está el senador de la Florida Marco Rubio con 15% y luego el ex gobernador también de la Florida Jeb Bush con el 13%. Atrás con 9% están John Kasich y Ben Carson.

Trump ha estado siempre adelante en las encuestas en Carolina del Sur, por lo cual no sorprende mucho el que siga primero. Lo que sí llama la atención es esa disminución que el empresario ha tenido en el apoyo del publico republicano. A nivel nacional se ha dado una situación similar en la que Trump igualmente ha perdido apoyo. No queda claro cuál es la razón por este relativo declive de Trump, aunque una de las posibles explicaciones es su desempeño en el debate del sábado pasado en el cual se peleó con casi todos su contrincantes.

En ese debate además, Trump cuestionó temas centrales en el ideario republicano como la guerra en Irak y el que el ex presidente George W. Bush no hubiera escuchado las supuestas llamadas de atención que la CIA y otros le hicieron antes de los ataques terroristas de 9/11.

Carolina del Sur es el primer estado del Sur que votará en la primaria republicana y el cual determinará en cierta medida como será la votación en los varios otros estados del Sur que tendrán elecciones en los próximos días. Una victoria de Trump entonces el sábado pudiera establecer seriamente la posibilidad de que el empresario gane la candidatura republicana.

El resultado de Carolina del Sur dirá ademas si el declive de Trump es temporal o lo que dijo en ese último debate republicano en efecto ha comenzado a minar su candidatura. Con Trump nunca se sabe. Lo que se supone hubiese sido grave en términos políticos para cualquier otro candidato -como ofender a grupos enteros como a los latinos o a los musulmanes- con Trump no es el caso.

Hoy Trump además está metido en otra controversia, en este caso con el Papa Francisco. En su vuelo de regreso de México a Roma, el Papa en respuesta a una pregunta de un reportero señaló que alguien que pide que se levante un muro en la frontera no es un cristiano. Trump no tardó en responder criticando al Papa porque había cuestionado su fe. “Es una desgracia”, lo dicho por el Papa dijo Trump. No es claro que esta controversia le vaya afectar a Trump en Carolina del Sur ya que el porcentaje de católicos en el estado es relativamente bajo.

Pero además de la expectativa sobre si ganará Trump o por cuanta diferencia sobre Cruz, en Carolina del Sur hay también otra batalla crucial en la primera republicana: entre Rubio y Bush. Ambos compiten por ganarse el manto de ser el candidato del llamado “establishment” o el preferido del liderazgo del partido (Trump y Cruz son candidatos llamados ‘insurgentes’, en el sentido de que se oponen a quienes mandan en el partido republicano).

Básicamente lo que tanto Rubio como Bush aspiran en Carolina del Sur es quedar arriba del otro. Es decir, ganar por supuesto que sería fabuloso, pero ambos saben que eso es casi imposible -basados en lo que dicen las encuestas-, por lo que su pelea es por el tercer lugar. Quien quede en cuarto sera seriamente cuestionado por los grandes barones del partido, donantes y demás líderes, sobre si tiene sentido seguir en la contienda ya que está perjudicando al otro que quedo mejor.

Rubio ha tenido una buena semana en Carolina del Sur ya que entre otras cosas obtuvo el apoyo de la gobernadora del estado Nikki Haley. Rubio al parecer se ha recuperado de la debacle que significó su desempeño en otro debate republicano antes de la votación en New Hampshire en donde se le criticó por aparecer como “robotizado” al responder a las preguntas.

Bush por su parte, inició bien la semana contando con la presencia de su hermano el ex presidente George W. Bush quien al parecer sigue siendo popular en el estado. A medida que fueron pasando los días sin embargo, volvieron las dudas sobre la supuesta falta de energía del candidato y sobre el hecho de que no consiguió el apoyo de la gobernadora, la cual se supondría estaría con él ya que Bush fue por mucho tiempo el candidato favorito de las elites del partido.

La presión quizá sea más fuerte sobre Bush que sobre Rubio. Si Bush queda atrás de Rubio por una diferencia importante se incrementaran las presiones para que termine con su campaña.

Carolina del Sur también es un estado simbólico entre los republicanos, en el sentido de que por décadas el candidato que ganó ahí se convirtió en el candidato en ganar la nominación presidencial. La excepción fue en la elección de 2012 donde el ganador en Carolina del Sur -Newt Gingrich- no ganó la nominación -quien ganó fue Mitt Romney. Más allá de lo que suceda el sábado, por hoy es el siempre controversial Trump quien lleva la delantera.