Trump reduce al mínimo histórico la cifra de refugiados acogidos en Estados Unidos

Obama permitió la entrada de 110 000 personas que huían desesperadas de la violencia y la pobreza. Trump ha rebajado esa cifra a 30 000. Y utiliza a los inmigrantes como excusa

El Gobierno de Donald Trump ha reducido a 30 000 el número de refugiados que Estados Unidos acogerá este año. Es la cifra más baja jamás fijada para ayudar a las personas que huyen desesperadas de la persecución y la muerte en sus países de origen.

El número de refugiados admitidos cada año fiscal (del 1 de octubre al 30 de septiembre) depende del presidente, según la Ley de Inmigración. Es una decisión basada en “motivos humanitarios y de interés nacional”.

Entre 2009 y 2011, el demócrata Barack Obama fijó el límite en 80 000. En 2012, rebajó la cifra a 76 000. En 2013, 2014 y 2015, cayó de nuevo, hasta 70 000. En 2016, en el peor momento del conflicto sirio (más de un millón de personas llegaron a Europa huyendo de la guerra), Obama elevó el límite a 85 000. Y, antes de dejar la Casa Blanca, lo volvió a subir, hasta 110 000, para 2017.

Trump redujó esa cifra a 45.000 en 2018, y ahora ha rebajado aún más el número hasta 30 000 para 2019 (es decir, del 1 de octubre de 2018 al 30 de septiembre de 2019), según informa la agencia de noticias The Associated Press.

Fuentes de la Casa Blanca indicaron al diario The New York Times en agosto, cuando la discusión aun estaba en curso, que el país sufre “una crisis migratoria” y quiere dar prioridad a las peticiones de asilo de inmigrantes en la frontera mexicana. Esas personas llegan habitualmente a territorio estadounidense y solicitan permiso para quedarse aduciendo miedo a regresar a sus países; los refugiados, en cambio, deben presentar sus casos cuando aún están fuera del país.

Hay 700 000 inmigrantes en Estados Unidos esperando a que se resuelvan sus solicitudes de asilo. Pero es necesario recordar que la admisión de solicitantes de asilo no hace imposible la admisión de refugiados: unos y otros pueden caber en este país si se les permite la entrada, no se trata de los unos o los otros.

Sin embargo, la decisión de admitir o no a un solicitante de asilo depende de cortes de inmigración, y no hay una cifra límite; en cambio, el presidente sí puede recortar el número de refugiados admitidos, lanzando así una señal política.