Trump prometió detener a “millones” de migrantes. ICE lanzó una super-redada. En total, arrestó a 35

ICE, que pensaba arrestar a 2.000 familias, rechaza que los resultados sean un fracaso. Ésta es su explicación.

WASHINGTON.— El presidente, Donald Trump, anunció recientemente con mucho bombo una serie de redadas nacionales pero, de los más de 2,000 individuos y familias con órdenes de deportación y en la mira de la Oficina de Inmigración y Aduanas (ICE), los agentes sólo arrestaron a 35, según cifras difundidas hoy.

Durante una conferencia telefónica con periodistas, el director interino de ICE, Matt Albence, informó de que, en el marco de la llamada “Operación Resolución en la Frontera” (“Operation Border Resolve”), sus agentes arrestaron a 35 individuos.

De ésos, 18 eran parte de unidades familiares y los 17 restantes eran individuos “colaterales” también detenidos en las operaciones policiales de la semana pasada.

Sin embargo, según el propio Departamento de Seguridad Nacional (DHS), estas operaciones estaban dirigidas a poco más de 2,100 individuos y familias que ya habían agotado sus recursos dentro del debido proceso y tenían órdenes de deportación finales de un juez de Inmigración.

A la defensiva, Albence rechazó que la operación haya sido un fracaso, tomando en cuenta que miembros del Congreso y activistas de grupos defensores de los inmigrantes han estado activando aconsejando a los inmigrantes indocumentados cómo evitar la detección y detención por parte de agentes de ICE.

“Esto es apenas el comienzo de la operación”, afirmó Albence, quien aseguró que la “Operación Resolución en la Frontera” continuará en las próximas semanas, pero evadió dar detalles.

“Le dimos a estas familias en febrero pasado la oportunidad de entregarse y reportarse a su oficina local de ICE para arreglar su salida ordenada … desafortunadamente, sólo el 3% de esos individuos, es decir 65, se reportó a ICE para ese proceso”, se quejó.

Albence no ofreció detalles sobre las ciudades en las que se efectuaron los arrestos, aunque la meta original era conducir las operaciones de ICE en una decena de ciudades, incluyendo Los Angeles (California), Nueva York, Chicago (Illinois), y Miami (Florida).

En junio pasado, Trump había anunciado en su cuenta en Twitter las redadas, que entonces fueron suspendidas porque, según el mandatario, él acordó con el liderazgo demócrata en el Congreso suspenderlas para dar tiempo a negociaciones sobre fondos para la vigilancia fronteriza.

Pero, la semana pasada, el mandatario volvió a avisar en Twitter que, al final, las redadas se llevarían a cabo, como parte de sus esfuerzos para reducir la emigración ilegal desde Centroamérica.

Por otra parte, Albence también indicó que como parte de “Operation Crosscheck”, realizada entre el 13 de mayo y el 11 de julio pasados, las autoridades de ICE también arrestaron a 899 inmigrantes indocumentados con órdenes de deportación finales, de los cuales 605 tenían condenas criminales y 93 tenían cargos criminales pendientes.

También dijo que la semana pasada ICE solicitó a más de 3,200 negocios que entreguen documentación sobre su planilla laboral, para verificar el estatus migratorio de sus empleados y así reducir el “imán” de los inmigrantes económicos que llegan a EEUU en busca de empleo.

Según Albence, la meta de ICE es hace cumplir las leyes migratorias al interior del país para eliminar los alicientes para la inmigración ilegal.

“Lo que estamos tratando de hacer es reducir el factor que atrae (a los inmigrantes indocumentados), restablecer alguna integridad al sistema… y tratar de reducir el flujo en la frontera. No solo es una crisis humanitaria, es también una crisis de seguridad pública”, argumentó el funcionario.

Albence rechazó la idea de que estas operaciones sean “redadas” porque, según explicó, no se realizan de forma aleatoria, desproporcionada, o indiscriminada en los vecindarios, sino que están dirigidas a personas que tienen expediente criminal o que recibieron órdenes de deportación finales de un tribunal de Inmigración pero que no se reportaron a las oficinas de ICE para su “autodeportación”.

Grupos pro-inmigrantes en todo el país, incluyendo “CASA de Maryland” y “United We Dream”, han realizado talleres y campañas de información en comunidades inmigrantes y en las redes sociales, para educar a los inmigrantes sobre sus derechos y cómo protegerse en caso de redadas.