Trump llama a las urnas tras una campaña marcada por el miedo a los inmigrantes

El presidente ha insistido sin evidencia en que los demócratas animan a votar a los inmigrantes ilegales

El presidente Donald Trump ha insistido en el cierre de campaña de las elecciones de mitad de mandato en el miedo a los inmigrantes para animar a los votantes. Tras las fuertes críticas sin pruebas y amenazas contra estos de las últimas semanas, el mandatario ha pedido a los votantes que ayuden a preservar las "frágiles" victorias del partido republicano que los demócratas puden borrar. "Todo es muy frágil. Todo lo que les dije, puede deshacerse y cambiarse si los demócratas llegan". El presidente  pasó las últimas horas de campaña en Ohio, Indiana y Missouri. En los primeros dos eventos, el mandatario ha advertido sin evidencia que los demócratas estaban alentando a los inmigrantes ilegales a votar.

"La plataforma demócrata es un socialismo de 2018, un edicto de fronteras abiertas", apunta ante una multitud en Cleveland (Ohio) y ha repetido su afirmación falsa de que "los demócratas están invitando a una caravana tras otra" al país. “¿Has visto las fotos? Intentan jugarlo como si no fuera tanta gente ", apunta, lo que provocó el canto de "¡Construye el muro! ".

"Mientras hablamos, los demócratas están alentando abiertamente a millones de extranjeros ilegales para que rompan nuestras leyes, violen nuestras fronteras e invadan nuestro país", ha insistido en Fort Wayne (Indiana). "Y quieren inscribirlos para obtener asistencia social gratuita, atención médica gratuita, Educación gratuita y lo más importante el derecho al voto. Quieren que voten ".

Así continuó advirtiendo, sin evidencia, sobre la posibilidad de una "votación ilegal". Trump ha repetido, como candidato y como presidente, que el fraude electoral es un problema importante. Sin embargo, los expertos han llegado sistemáticamente a la conclusión de que el fraude electoral es extremadamente inusual. Incluso la propia comisión de fraude electoral del presidente, ya difunta, no descubrió pruebas que respalden su afirmación de que millones votaron ilegalmente en las elecciones presidenciales de 2016.

En sus mítines y en Twitter, los alegatos finales de Trump se han enfocado mucho en el miedo al advertir, sin evidencia, que una toma de poder de los demócratas podría provocar un caos en el país, estimulando el influjo de la inmigración ilegal y una ola de crímenes. 

Al irse de Washington el lunes, dijo que la “postura débil” de los demócratas ante el tema “no significada nada más que crimen”. Ante un grupo de simpatizantes reunidos en Georgia durante el fin de semana, Trump hizo referencias amenazantes sobre los grupos milicianos de la extrema izquierda “Antifa” y sobre la caravana migrante que se dirige hacia la frontera entre México y Estados Unidos, a la cual se ha referido como “invasión”. 

Al acercarse la elección, Trump aprovechó la caravana de centroamericanos para reforzar su mensaje acerca de la inmigración, el cual evoca los discursos con carga racial durante su campaña de 2016. Dado el poco entusiasmo republicano, Trump consideró que la inmigración podría otra vez ser un tema para animar a su base.

El presidente también ha aprovechado para distanciarse de cualquier posible culpa si los republicanos pierden el control de la Cámara de Representantes y ha subrayado que su princial objetico es el Senado. Sea cual sea el resultado,  el presidente dejó en claro que sabía que su futuro político estaba en juego. “En cierto sentido, estoy en la boleta”, le dijo a un animado grupo en Cleveland.