Trump lanza una amenaza contra Irán. La gasolina se dispara. Y los tambores de guerra acercan la recesión

El presidente publica un mensaje propio del actor John Wayne. Su Gobierno culpa a Irán de un ataque devastador. El precio de la gasolina se dispara. Y la crisis económica se acerca aún más.

El presidente, Donald Trump, ha acallado por ahora el batir de los tambores de guerra que amenazan con retumbar una vez más sobre Medio Oriente, tras anunciar este lunes que no desea una guerra con Irán.

Sin embargo, las tensiones entre ambas naciones sólo parecen ir en aumento. Horas después de las declaraciones de Trump a la prensa, tres fuentes de inteligencia con conocimiento sobre el tema indicaron a la cadena NBC que el ataque de este sábado contra las instalaciones petroleras de Arabia Saudí habría sido lanzado desde Irán.

Tres funcionarios estadounidenses dijeron que había evidencia extremadamente convincente que mostraba el punto de origen de los ataques, un funcionario con conocimiento directo describió esa evidencia como imágenes.

"Este ataque tuvo un nivel de sofisticación que no habíamos visto antes", dijo a NBC una fuente demócrata en el Congreso. "No veras a los demócratas contrariando la idea de que Irán estuvo detrás de él".

Fuentes de la nación árabe afectada han negado que la agresión proveniese de Yemen, donde rebeldes huitíes se adjudicaron las explosiones que diezmaron la producción petrolera.

Por su parte, Trump ha advertido que Estados Unidos está mejor preparado en caso de que surja un conflicto armado, ha reportado la agencia de noticias EFE.

"No quiero guerra con nadie (...) Ciertamente nos gustaría evitarlo", dijo Trump en declaraciones a los periodistas en la Casa Blanca al ser preguntado sobre un posible conflicto bélico entre ambas naciones, después del ataque de este fin de semana contra refinerías de petróleo en Arabia Saudí, que EE.UU. cree que Teherán ejecutó.

Trump señaló que Estados Unidos está "mejor preparado" que Irán, ya que tiene "los mejores sistemas armamentísticos del mundo".

De hecho, el mandatario repasó el actual arsenal militar estadounidense y destacó varios tipos de misiles, tanques y aviones.

"Tenemos un nivel muy alto de munición. Estábamos a un nivel muy bajo cuando llegue", señaló.

Trump hizo estas declaraciones junto al príncipe heredero de Baréin, Salman bin Hamad al Jalifa, en cuyo reino tiene su base la V Flota estadounidense.

Preguntado sobre si cree que Irán estuvo detrás del ataque contra las refinerías saudíes, Trump apuntó que "parece" que sí, pero no lo confirmó.

"Parece que sí, se los diremos definitivamente. Está siendo revisado ahora mismo", dijo.

Por otro lado, el presidente descartó que la vía diplomática se haya "agotado".

"No, nunca se ha agotado. Nunca se sabe lo que va a pasar. Sé que quieren hacer un trato, en algún momento funcionará", agregó.

Por medio de la red social Twitter, Trump dijo este fin de semana que tenía su armamento listo para responder al ataque que dañó gravemente instalaciones petrolíferas saudíes. Por el momento, la consecuencia más inmediata del ataque, más allá de disparar las tensiones bélicas, ha sido el aumento del precio del petróleo, que podría agravar el riesgo latente de una crisis económica.

Trump usó en su mensaje una expresión en inglés, locked and loaded, que describe el acto de colocar un cargador en un arma y prepararla para disparar; fue utilizada por primera vez en una película del actor John Wayne, y ha pervivido con carácter desafiante.

El presidente aseguró este domingo que “hay razones para creer que conocemos al culpable” del ataque, a la espera de que Arabia Saudí concluyera su investigación.

La operación, que fue lanzada este sábado y golpeó supuestamente con drones una de las mayores instalaciones de procesamiento de petróleo del mundo y un campo petrolero en el país árabe, fue reivindicado por los rebeldes huitíes de Yemen —un país de la península arábica—, respaldados por Irán. 

Los daños a estas infraestructuras clave interrumpieron la mitad de la producción diaria de Arabia Saudí (casi seis millones de barriles al día, más del 5% de la producción mundial), lo que disparó el precio de crudo por encima de los 66 dólares, un alza superior al 10%. Para frenar esta subida, la mayor desde la primera guerra del Golfo en 1991, Trump anunció que recurriría a las reservas estratégicas estadounidenses.

La subida del petróleo no sólo incrementará el precio de la gasolina, sino también el precio de los billetes de avión o de crucero, por ejemplo; las acciones de estas compañías han caído esta mañana en los mercados.

Analistas consultados por la agencia de noticias The Associated Press indican que este nuevo factor de incertidumbre podría retraer aún más las inversiones, acrecentando el riesgo de recesión mundial ya alimentado por la guerra comercial.

El ataque ha renovado además las tensiones en el área del Golfo Pérsico, después de que las esperanzas de un acercamiento diplomático entre Estados Unidos e Irán habían aumentado en las últimas semanas.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, culpó directamente a Teherán del ataque y dijo que no había evidencia de que estas acciones militares fueran perpetradas desde Yemen. "En medio de todos los llamados a la reducción de la tensión, Irán ha lanzado un ataque sin precedentes contra el suministro de energía mundial", aseguró en Twitter.

El secretario de energía, Rick Perry, reiteró esas mismas acusaciones hoy.

Funcionarios estadounidenses ofrecieron imágenes satelitales de los daños perpetrados en el corazón de las cruciales instalaciones petrolíferas de Arabia Saudí y alegaron que el patrón de la destrucción sugirió que el ataque del sábado vino de Irak o Irán, y no de Yemen. 

Tras una reunión de este domingo entre Pompeo, el vicepresidente Mike Perce y el secretario de defensa Mark Esper, un funcionario estadounidense que habló bajo condición de anonimato a The Associated Press dijo que todas las opciones, incluida una respuesta militar, estaban encima de la mesa, aunque descartó que se hubieran tomado decisiones.

Trump ya utilizó parecida retórica bélica después de que Irán tumbara un dron (avión no tripulado) estadounidense en junio, y luego afirmó que había cancelado un ataque contra este país en el último segundo.

Esta mañana ha vuelto a hacer mención a este incidente, recordando que Irán afirmó que el dron estaba en su espacio aéreo y eso era “una gran mentira”, y en este caso niega tener nada que ver con el ataque en Arabia Saudí. “¿Veremos?”, añade en su mensaje en Twitter.

Irán dijo el domingo que las acusaciones de Estados Unidos eran afirmaciones "inútiles" y “ciegas”. Este lunes, los rebeldes huitíes, que están en guerra contra una coalición liderada por Arabia Saudí y financiada por EE. UU. desde 2015, amenazaron con nuevos ataques. Por su lado, Irán dijo que volverá a negociar con EE. UU. solo si Trump le quita las sanciones. 

NOTICIAS RELACIONADAS: Trump aprueba el uso de la Reserva Estratégica de Petróleo tras ataques a petroleras sauditas