Trump dice que resucitó la industria del carbón pero hoy hay menos mineros que al inicio de su mandato

La producción de carbón se redujo un 31% desde que Trump asumió el poder y la planta eléctrica más eficiente del país se declaró en bancarrota en abril.
/ Source: Telemundo

Por Jessica Calefati - Politifact

El 13 de octubre el presidente, Donald Trump, volvió a Pennsylvania por primera vez desde su hospitalización por COVID-19 y le dijo a sus seguidores en un evento en Johnstown que él había revivido la industria de carbón del país.

“Vamos a poner a trabajar de nuevo a nuestros grandiosos mineros de carbón”, dijo Trump.

Nos preguntamos si el presidente cumplió una promesa de campaña que hizo hace cuatro años de revivir la industria del carbón.

Puede que haya detenido el sangrado, pero no ha revivido a la industria.

Antes de la pandemia, Estados Unidos tenía casi el mismo número de mineros de carbón en que cuando Trump asumió el poder, unos 50,000. Esta estabilidad fue una gran mejoría en comparación con las grandes pérdidas que sufrió la industria durante el Gobierno del presidente Barack Obama, cuando la fuerza laboral se redujo en un 40%. Aún así, la resurrección que prometió Trump nunca se materializó: hoy hay 6,400 mineros menos que al inicio de su mandato.

¿Qué pasó?

Una de las primeras órdenes ejecutivas de Trump derogó la prohibición de la minería de carbón en tierras federales, así como el plan de Obama de reducir las emisiones de carbono.

“Vamos, muchachos”, les dijo Trump a los mineros que se reunieron en la ceremonia de la firma de esa orden en marzo de 2017, “básicamente, ¿saben qué es esto? ¿Saben lo que dice, no? Van a volver a trabajar”.

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El Gobierno de Trump derogó varias reglas ambientales que habían herido a la industria e intentó evitar que cerraran plantas eléctricas de carbón, invirtiendo 1,000 millones de dólares en la industria para el desarrollo de infraestructuras más pequeñas para satisfacer más eficientemente la demanda fluctuante de la red eléctrica.

Pero la producción de carbón se ha reducido un 31% desde que Trump llegó a la Casa Blanca y, según algunos estimados, más de 60 plantas eléctricas con energía de carbón han cerrado.

“La caída del carbón es, antes que nada, una historia del mercado”, le dijo Daniel Kaffine, economista de la Universidad de Colorado, al diario The Guardian el mes pasado.

“Los días en los que el carbón producía la mayor parte de la electricidad de Estados Unidos no volverán”. Y mientras que algo de carbón aún se necesita para producir acero, la práctica de quemar carbón para generar energía está “muriendo rápidamente”, añadió.

Las compañías de servicios siguen prefiriendo el mucho más barato gas natural y es poco lo que Trump (o cualquier presidente) puede hacer al respecto.

Más de 20 empresas de electricidad estadounidenses, incluyendo a Duke Energy Corp. y a Southern Co., se han comprometido a tener cero emisiones netas para la mitad del siglo y no hay planes de construir nuevas plantas de energía de carbón, según E&E News.

Y puesto que estos cambios necesitan que las compañías de servicios hagan grandes inversiones de capital, no son fáciles de deshacer.

“Eliminar regulaciones ambientales realmente no ha ayudado tanto, puesto que dejar atrás el carbón es algo dictado por el mercado y no por factores regulatorios”, dijo Anna Mikulska, investigadora de la Universidad de Rice, “el costo del gas natural y la energía renovable ha disminuido constantemente y el carbón no puede competir”.

Hubo un momento en el que el carbón representaba más de la mitad de toda la generación de electricidad de Estados Unidos, pero la Administración de Información Energética espera que este año el carbón ya es solo el 18%, por primera vez un porcentaje más bajo que las energías renovables.

La industria minera de Pennsylvania también está sufriendo.

En abril, Consol, el gigante minero del área de Pittsburgh bajó la producción en su mina Enlow Fork en el condado de Washington, debido a la baja demanda. Y en West Virginia, cruzando la frontera, Longview Power, la planta eléctrica de carbón más eficiente del país, se declaró en bancarrota ese mismo mes, debido a la pandemia.

Nuestra calificación

Trump dijo que pondría a los mineros de carbón a trabajar de nuevo. Estabilizó la industria después de años de pérdidas bajo Obama, pero luego la pandemia comenzó y la crisis resultante aceleró su caída en picada. La pérdida de 6,400 trabajos en los últimos meses en la industria de la minería va de la mano con la demanda cada vez más pequeña de carbón que tienen las compañías de servicios. Por lo tanto, calificamos la afirmación de Trump como mayormente falsa.

Esta verificación de datos fue realizada por Pablo Medina Uribe gracias al convenio FactChat, coordinado por la International Fact-Checking Network (IFCN) con el apoyo de WhatsApp. El objetivo del proyecto es llevar mejor información en español durante las elecciones presidenciales de los EEUU en 2020. Este y otros chequeos políticos los puedes recibir directo por WhatsApp al hacer click aquí o al registrar el número +1 727-477-2212 y escribir "Hola" en el primer mensaje. Te esperamos.

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