Trump dice que los aranceles son “una cosa bella”. Pero su estrategia desató ataques y preocupación

El acuerdo migratorio prevé una evaluación dentro de 90 días, y EEUU se reserva la posible imposición de aranceles si no está satisfecho con las medidas de México.

WASHINGTON.— El presidente Donald Trump defendió hoy los aranceles como “una cosa bella” y afirmó que su amenaza de imponerlos a México obligó al país vecino a pactar un acuerdo para reducir la emigración ilegal desde Centroamérica.

Su estrategia, sin embargo, desató nuevas advertencias de economistas y defensores de los inmigrantes, mientras México sopesa promover un "modelo regional" en caso de que fracase el acuerdo migratorio con EEUU. 

El acuerdo migratorio para evitar los aranceles a los productos mexicanos, que debían entrar en vigor hoy, prevé una “evaluación” del pacto y el anuncio de más medidas para el próximo 5 de septiembre, aunque desde el pasado fin de semana Trump ha reiterado su amenaza de aplicarlos si no está satisfecho con las medidas adoptadas por México.

En una entrevista telefónica con la cadena CNBC, Trump defendió hoy su estrategia al insistir en que los aranceles “son una cosa bella cuando eres la alcancía, cuando tienes todo el dinero. Todos intentan conseguir nuestro dinero”.

Trump se refería a su constante queja de que otros países se han aprovechado de Estados Unidos. A su juicio, la sola amenaza de imponer aranceles obligó a México a reforzar la vigilancia en su frontera sur -algo que en realidad ya estaba haciendo antes del acuerdo-, y vaticinó que la estrategia también surtirá efecto con China.

La Casa Blanca divulgó comentarios halagüeños al “histórico acuerdo”, aunque la mayoría de los comentarios provienen de exfuncionarios de la Administración Trump y líderes conservadores partidarios de sus políticas de “mano dura” contra la inmigración ilegal.

El secretario de Estado, Mike Pompeo, también tenía previsto sumarse esta tarde a la campaña mediática en defensa de las acciones unilaterales de Trump. 

Los compromisos de México

Como parte del acuerdo, México se comprometió a desplegar desde hoy a 6,000 soldados de la Guardia Nacional en once municipios de su frontera con Guatemala, y a ampliar el polémico programa “Quédate en México” para que migrantes centroamericanos aguarden allí la resolución de sus casos de asilo en EEUU.

EEUU respaldó la propuesta mexicana para “un Plan de Desarrollo Integral” para reducir la emigración ilegal desde los países del “Triángulo del Norte”.

Ambos países evaluarán el progreso del acuerdo en 45 días y anunciarán posibles medidas adicionales al final de un plazo de 90 días, pero Trump no descarta la posibilidad de imponer los aranceles.

El canciller mexicano, Marcelo Ebrard, difundió hoy en su cuenta en Twitter la declaración conjunta, que prevé “otros posibles entendimientos”.

Ebrard dijo en rueda de prensa junto al presidente, Andrés Manuel López Obrador, que entre las posibles medidas adicionales figura la puesta en marcha de un "modelo regional" -con la participación de Naciones Unidas y países como Brasil y Panamá- para atender a los solicitantes de asilo, que tendría que ser aprobado por el Congreso mexicano.

Según Ebrard, bajo ese potencial pacto regional -que Trump calificó como un elemento "secreto" del acuerdo migratorio-, los países de toda la región negociarían medidas a gran escala para responder a la migración ilegal de Centroamérica. 

Trump parece estar convencido de que los aranceles ayudarían a recuperar empleos en EEUU, pese a que incluso líderes republicanos, organizaciones empresariales, y expertos económicos advierten de que éstos desatarían una nociva guerra comercial.

Aranceles contraproducentes

Según pronósticos del Centro para la Investigación Económica Cuantitativa (CQER, por su sigla en inglés), el verdadero crecimiento del “Producto Interno Bruto” (PIB) de EEUU para el segundo trimestre de este año será de apenas el 1,4%, y los aranceles, de realizarse, causarían un “shock” a la economía y podrían ponerla al borde de una nueva recesión.

Los aranceles, según expertos consultados hoy por Noticias Telemundo, no sólo conllevan un gran riesgo económico para ambos países sino que no eliminarían las causas de la emigración ilegal hacia EEUU.

“Un descenso económico autoinfligido en EEUU podría conducir a casi el colapso en México, con una nueva crisis del peso que a su vez podría producir un aumento de la emigración indocumentada en ese país”, dijo Robert Scott, principal economista del “Instituto de Política Económica” (EPI).

“Todo esto es un truco electoral perpetrado por Trump para responder a un problema inexistente con base a mentiras e inventos reforzados por la ultraderecha a través de Fox News”, señaló Scott, al advertir que es urgente responder al “devastador colapso económico en los países del Triángulo del Norte”.

Ali Noorani, director ejecutivo del Foro Nacional de Inmigración (NIF, por su sigla en inglés), dijo que millones de familias en ambos lados de la frontera sur dependen de la relación comercial con México, y las amenazas arancelarias “sólo agravarán la crisis al torpedear las economías de EEUU y México sin abordar siquiera ninguno de los verdaderos asuntos que afrontan los países centroamericanos”.

El NIF dijo en un informe a principios del mes pasado que EEUU debe adoptar medidas de corto y largo plazo para responder a la crisis en la frontera, incluyendo alternativas “menos costosas y más humanas” a la detención de migrantes, y lanzar una campaña publicitaria en Centroamérica para explicar el proceso de asilo en EEUU.

También debe, según el recetario de NIF, hacer inversiones para combatir la violencia e inseguridad en Centroamérica, y poner en marcha una verdadera reforma migratoria integral en EEUU.

Son, por lo demás, recomendaciones que otros grupos pro-inmigrantes han hecho a través de los años sin que el Congreso o la Casa Blanca avancen en esas lides.

Jesse Lee, vicepresidente de Comunicaciones del “Fondo de Acción para el Centro para el Progreso Estadounidense” (CAP),  señaló que los votantes en EEUU “están en contra de las políticas migratorias de Trump”, y “no les interesa pagar precios más altos (por los productos mexicanos) o poner en riesgo los empleos para apoyar su odiosa obsesión”.

“Trump se refugió en un acuerdo falso porque sabía que ambos partidos en el Congreso le iban a eliminar su errático abuso de los aranceles”, afirmó Lee, exfuncionario de la Administración Obama.

Por su parte, Eric Schwartz, presidente del grupo “Refugees International”, consideró que el acuerdo, y en concreto la ampliación del programa “Quédate en México”,  es “malvado e inmoral” porque deja a migrantes altamente vulnerables expuestos a “graves riesgos” en ese país.

“Lo he dicho varias veces: las acciones del presidente Trump son malvadas, aborrecibles y condenables, y el Congreso debe frenarlas, porque van a aumentar el peligro para miles de centroamericanos. El presidente tiene mucho poder, pero no quiere decir que lo que esté haciendo es lo correcto”, señaló Schwartz.

“Entiendo que México negoció con una pistola a la cabeza, en condiciones muy duras, pero las autoridades mexicanas deben saber que no están en condiciones de garantizar la seguridad y bienestar de estos migrantes… ese país no tiene la infraestructura para cumplir con los objetivos que se ha trazado para ayudarlos”, enfatizó.

“Trump lleva la mayor responsabilidad en todo esto, pero el liderazgo político en México no debió ceder y pactar un acuerdo que permite el retorno de centroamericanos y los pone en riesgo… estamos en una situación difícil pero pienso que la integridad y el respecto a los derechos humanos deben anteponerse a intereses económicos”, puntualizó Schwartz.