Trump dice que ha contestado por escrito a las preguntas del investigador de la trama rusa

El presidente asegura que ha sido "muy fácil" pero que aún no ha enviado las respuestas porque "hay que ser cuidadoso".
Donald TrumpTrump, este jueves durante un acto en la Casa Blanca.
Trump, este jueves durante un acto en la Casa Blanca. AP / AP

El presidente, Donald Trump, ha afirmado este viernes que ha respondido por escrito a las preguntas remitidas por el fiscal especial Robert Mueller, que investiga la supuesta relación de su equipo de campaña con el Gobierno ruso en las elecciones de 2016. Trump, sin embargo, ha añadido en declaraciones a la prensa que no ha enviado aún a Mueller el cuestionario con las respuestas.

Según el presidente, responder a las preguntas ha sido “muy fácil”, pero “siempre hay que ser cuidadoso”, ha añadido. “Mis abogados no han escrito respuestas, yo he escrito respuestas”, ha puntualizado, sin aclarar sin embargo si su equipo legal está revisando esas contestaciones antes de enviarlas.

Precisamente ayer, en la red social Twitter, el presidente calificó de “completo desastre” el trabajo del equipo liderado por Mueller, cuya investigación depende en última instancia del Departamento de Justicia.  Trump dijo que “no han hallado colusión y se han vuelto absolutamente locos”, aunque los resultados de la investigación todavía no se han hecho públicos, como tampoco se ha anunciado ni siquiera que haya concluido.

“Están gritando y dando alaridos a la gente, amenazándoles horriblemente para obtener las respuestas que quieren, son una vergüenza para nuestra nación y no les importan cuántas vidas arruinan”, añadió el presidente. Trump acusó a Mueller de conflicto de intereses por haber trabajado ocho años para el ex presidente demócrata Barack Obama.

En realidad Mueller fue nombrado director del FBI en 2001 por el ex presidente republicano George W. Bush, y lo que hizo Obama fue mantenerle en el cargo hasta 2013. En 2017, el Departamento de Justicia, ya bajo la presidencia de Trump, le puso al cargo de investigar la conocida como trama rusa.

En su diatriba del jueves en Twitter, el presidente terminó acusando, sin aportar ninguna prueba, a las redes sociales Facebook y Twitter, y al buscador Google de favorecer a los demócratas, indicando que esa era “la colusión real” y no los supuestos lazos de su equipo con el Gobierno ruso de Vladímir Putin.