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Tribunal expulsa defensor de Ríos Montt

el jurista recusó al Tribunal por mantener enemistad con la jueza principal de la corte que juzga al militar por genocidi

GUATEMALA (AP) — El tribunal expulsó al abogado defensor del general retirado Efraín Ríos Montt luego de que el jurista recusó al Tribunal por mantener enemistad con la jueza principal de la corte que juzga al militar por genocidio y delitos contra la humanidad por la muerte de más de 1.771 indígenas de la etnia ixil.

El Tribunal de Sentencia de Mayor Riesgo está presidido por la Jueza Jazmín Barrios, a quien rechazó el abogado del militar, Francisco García Gudiel.

El trío de jueces, Barrios, Patricia Bustamante y Pablo Xitumul, rechazó la recusación y ordenó la expulsión del abogado y revocó su poder para representar a Ríos Montt. García Gudiel salió vociferando de la sala.

Al mismo tiempo, el tribunal ordenó a César Calderón, abogado del también militar José Rodríguez Sánchez que está siendo juzgado por genocidio, que asumiera la defensa de Ríos Montt.

Pero Calderón rechazó a gritos la orden. "Yo no asumo, yo no asumo ... yo vine aquí a un juicio y no a un linchamiento", afirmó.

El tribunal le dijo a Calderón que era una orden y tenía que cumplirla.

Otro miembro del equipo de defensores que acompaña a los militares, el abogado Moisés Galindo, asumió la defensa de Ríos Montt.

En este escenario el tribunal ordenó un receso del juicio que podría durar varias semanas, incluso meses. Las partes presentarán más de 150 testimonios, varios peritos y miles de documentos que intentan probar la cadena de mando militar y quiénes habrían sido responsables de asesinatos, masacres, violaciones, desapariciones forzadas y desplazamientos de miles de personas.

Se trata del primer juicio local por un caso de genocidio y está siendo conducido por el Tribunal que está especializado en casos de alto impacto.

Víctimas, familiares y activistas de derechos humano abarrotaron el martes la sala del Tribunal de Sentencia de Mayor Riesgo para presenciar el histórico juicio, mientras en los alrededores del edificio se concentraron decenas de activistas y ex patrulleros de autodefensa para apoyar a los indígenas o a los militares acusados de asesinarlos.

Previo a iniciar el debate los defensores regulares del que fuera presidente entre 1982 y 1983 renunciaron a su defensa, un nuevo abogado anunció que se haría cargo del caso. La defensa había presentado seis recursos para evitar el inicio del debate, todos fueron negados por el Tribunal.

Montt, de 86 años, y José Rodríguez Sánchez, de 68 años y quien fuera Jefe de la Segunda Sección del Estado Mayor General del Ejército y Jefe de la Segunda Sección del Estado Mayor de la Defensa Nacional durante su gobierno de facto, se sentaron en el banquillo de los acusados y pudieron ver de frente por primera vez a sus víctimas y familiares.

El fiscal Orlando López afirmó en la apertura del juicio que "ellos (los militares) tenían una misión en la lucha contrainsurgente que incluía a la etnia ixil".

El abogado de las víctimas Edgar Pérez dijo que espera que "a través de este juicio las victimas puedan explicarles a ustedes (el tribunal) su historia, su verdad que han cargado por más de 30 años, verdad que algunos funcionarios hoy quieren negar .

En su alegato de apertura a juicio, Garcia Gudiel, dijo "Jamás oí un discurso que dijera maten a los ixiles, exterminen a los ixiles. José Efraín Ríos Montt dio una orden ni verbal ni escrita de exterminar a un ixil en este país".

En la audiencia la hija del general Zury Ríos está sentada en primera fila apoyando a su padre a dos asientos de la Premio Nobel Para la Paz, Rigoberta Menchú, apoyando a las víctimas.

Ríos Montt llegó al poder el 23 de marzo de 1982 a través de un golpe de Estado contra el también general Romeo Lucas García. Un Estatuto Fundamental de Gobierno fechado el 25 de marzo de ese año y firmado por Ríos Montt como presidente de la junta militar legitimó su gobierno, que funcionó hasta el 8 de agosto de 1983.

La fiscalía sostiene que mientras estuvo en el poder, Ríos Montt estuvo al tanto de lo que sucedía, por lo que también es responsable de las masacres de sus subordinados. Ellos asesinaron a por lo menos 1.771 indígenas mayas de la etnia Ixil que vivían en lo que se conoce como el Triángulo Ixil, conformado por las comunidades de San Juan Cotzal, San Gaspar Chajul y Santa María Nebaj, en el departamento occidental de Quiché.

Las ofensivas militares fueron parte de una brutal y larga guerra contrainsurgente del ejército de Guatemala contra la guerrilla izquierdista, que dejó miles de masacrados, personas torturadas, violaciones y miles de desplazados en el corazón del territorio maya, donde la guerrilla estaba presente.