Tras un maratónico discurso colmado de promesas y vivas, AMLO es presidente de México

En su trayecto hacia el Palacio Legislativo, un joven en bicicleta se acercó al auto de AMLO y dijo 'tú no tienes derecho a fallarnos', contó AMLO.
Andres Manuel Lopez Obrador takes office as Mexican president
Andrés Manuel López Obrador al momento de tomar protesta como presidente constitucional de México, este 1 de diciembre en el Palacio Legislativo.REUTERS / REUTERS

Andrés Manuel López Obrador (AMLO) dio su primer discurso como presidente de México, luego de recibir la banda presidencial que hasta hoy portaba el ya ex presidente Enrique Peña Nieto.

La llegada de Obrador a San Lázaro, el recinto legislativo donde tuvo lugar la ceremonia, contrastó con la recepción de Peña Nieto, mientras que al nuevo presidente lo recibieron con gritos de “¡Presidente, presidente!”, al ex presidente le gritaban “¡Fuera, fuera!”.

Antes de llegar a San Lázaro, un joven en bicicleta se acercó al más bien modesto coche en el que viajaba AMLO, un pequeño Volkswagen blanco, para hablar con él; durante su discurso AMLO reveló el mensaje del joven ciclista:

“No tienes derecho a fallarnos”.

Con su característico hablar pausado, López Obrador comenzó su primer discurso como presidente haciendo referencia a la corrupción de lo que ha llamado el régimen neoliberal. “Lo digo con realismo y sin prejuicios ideológicos, la política económica neoliberal ha sido un desastre y una calamidad para el país”.

A continuación, AMLO describió la historia económica del país en los últimos tres cuartos de siglo. Hizo referencia al periodo conocido como desarrollo estabilizador, cuando la economía mexicana creció a un ritmo considerable, de 5% del Producto Interno Bruto. Un periodo en el que los presidentes no se atrevían a privatizar los bienes públicos, dijo AMLO en un tono que contrastó con su dura evaluación de los últimos 30 años del país.

“Suena fuerte, pero privatización ha sido en México sinónimo de corrupción”, dijo el nuevo mandatario.

Aquí, hizo una pausa para hablar sobre la importancia de la autosuficiencia en la producción de alimentos y energéticos, algo que su gobierno volverá a alcanzar, según prometió.

Fue un discurso en el que AMLO tocó temas fundamentales de su campaña electoral como el perdón a los corruptos; el aeropuerto de la Ciudad de México; el Tren Maya; la zona libre de impuestos en la frontera norte; la migración; la Reforma Energética; la desigualdad social; la Reforma Educativa; el instituto para la atención de los pueblos indígenas; seguro médico universal; becas para los estudiantes y creación de universidades; subsidios para el campo; construcción de refinerías; prohibiciones ambientalistas contra el fracking y transgénicos; principios de política exterior; estrategia de seguridad; las fuerzas armadas; Centroamérica y la no reelección.

Mientras AMLO estaba hablando sobre una de sus propuestas más polémicas, la de perdonar a los corruptos —“No habría cárceles ni juzgados suficientes para juzgar a todos [los corruptos]”, decía— los diputados lo interrumpieron con una  dramática cuenta del uno al 43 para recordar a los normalistas de Ayotzinapa, trágicamente desaparecidos en el 2014.

“¡Siete, ocho, nueve..!” resonaban los gritos de los diputados, cargados de un poderoso simbolismo en San Lázaro.

Al finalizar la cuenta, López Obrador dijo, como ya lo había hecho antes en campaña, que se crearía una comisión de la verdad para esclarecer los hechos que llevaron a la terrible desaparición de los estudiantes y castigar a los culpables.

“¡Obrador, Obrador, Obrador!” coreó en respuesta una multitud de diputados.

 Su siguiente mensaje fue la construcción de una refinería en el sureño estado de Tabasco y la rehabilitación de las seis que ya existen.

“Hago el compromiso responsable que pronto, muy pronto cuando terminemos la refinería que vamos a construir y se habiliten seis refinerías más va a bajar el precio de la gasolina y de todos los combustibles”, dijo AMLO.

“¡Presidente, Presidente!”, corearon varios diputados.

Con el ex mandatario Enrique Peña Nieto sentado a sólo unos metros de distancia —a la derecha de Porfirio Muños Ledo, el presidente de la Cámara de Diputados, que puso la banda presidencia a AMLO— el nuevo presidente criticó sin tibieza la gestión de las últimas dos administraciones. Peña Nieto tenía una cara larga, pero se mantuvo en su papel protocolario mientras AMLO acusaba a la anterior administración de haber derrochado el dinero de los mexicanos.

Una mención positiva obtuvo Peña Nieto de AMLO, casi al inicio de su discurso agradeció que no hubiera intervenido en el proceso electoral, a diferencia de los ex presidentes Fox y Calderón. “Por eso, muchas gracias, presidente Enrique Peña Nieto", dijo.

AMLO continuó con sus promesas de campaña y un mensaje dirigido especialmente a los grupos financieros y a los mercados, que recientemente han castigado al país con el retiro de capitales. “Se respetará la autonomía del Banco de México”, dijo.

Enlistó los proyectos de infraestructura que su administración emprenderá, como las pistas adicionales en el aeropuerto de Santa Lucía (para suplir la cancelación del Nuevo Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México), el llamado Tren Maya, la siembra de un millón de hectáreas de árboles en el sureste y se detuvo en varias medidas que implementará en una franja de la frontera norte.

Así, anunció la creación de una zona en la que se reducirá el impuesto sobre la renta de 16% a 8%, se aumentará al doble el salario mínimo y las gasolinas costarán lo mismo que en California, Texas y Arizona. Una medida de desarrollo pensada para retener “a nuestros compatriotas en el territorio nacional”.

Carlos Bravo regidor, un historiador y analista que acompañó la transmisión en vivo de Telemundo describió esta acción como una muralla de desarrollo opuesta al muro que quiere construir Donald Trump, pero dijo que la medida podría tener consecuencias negativas para las arcas públicas.

“Hay esta suerte de idea de construir un muro de desarrollo económico como una contrapropuesta al muro de Donald Trump, pero implica también dejar de recaudar mucho dinero. No queda claro de dónde va a salir el dinero para pagar eso”, dijo Regidor.

Muchos de los planes y promesas que anunció este sábado AMLO implicarían un gasto considerable por parte del gobierno. A los jóvenes prometió 10 millones de becas para estudiar y capacitarse para trabajar en talleres y comercios de 3.000 pesos mensuales (150 dólares) y la creación de 100 universidades públicas.

A los adultos mayores, doblar la pensión que reciben en lugares como la Ciudad de México y hacerla universal. A las personas con discapacidad la misma pensión que tienen los adultos mayores.

A los campesinos, subsidios para trabajar la tierra, precios de garantía y canastas básicas de alimentos gratuitas para acabar con el hambre en las zonas rurales.

Como medidas para cuidar el ambiente dijo que el fracking (un método para extraer petróleo) y los transgénicos estarían prohibidos.

En cambio, a funcionarios públicos y a diputados les reiteró que no se pagarían más seguros médicos privados para ellos, ni aviones privados y que la flotilla de aviones del gobierno sería vendida, entre otras medidas de austeridad.

Anunció que el Estado Mayor Presidencial, los cuerpos de seguridad del titular del ejecutivo, serían integrados a la Guardia Civil, donde su tarea sería proteger a población civil.

Respecto a su estrategia de seguridad, que precisamente ha causado polémica porque seguirá empleando a militares (bajo la propuesta Guardia Civil), dijo que se crearán 266 coordinaciones territoriales. Y que cada mañana se reunirá con su gabinete de seguridad para recibir el reporte de cada una de las coordinaciones de lo sucedido en las últimas 24 horas, para tomar medidas todos los días.

Antes de concluir su discurso, AMLO agradeció la presencia de los mandatarios y líderes del extranjero. Comenzando por el vicepresidente Mike Pence y la hija de Donald Trump, Ivanka Trump.

"Quiero destacar que desde el día 1 de julio, el día de mi elección, he recibido un trato respetuoso del presiente Donald Trump", dijo.

 El mandatario mexicano pidió a Estados Unidos y Canadá ayudar a México a crear un programa de inversión para impulsar el desarrollo de Centroamérica y el sur de México. Una medida para lidiar con el fenómeno migratorio, pero “no con medidas coercitivas”, dijo AMLO.

Luego, continuó con su lista de invitados, agradeciendo a todos su presencia, pero al llegar al presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, el fuerte abucheó de una parte de los diputados resonó en San Lázaro.

“¡Dictador, dictador!”, gritaba el coro.

Finalmente, AMLO reconoció a los migrantes mexicanos que trabajan en Estados Unidos y aportan anualmente 30.000 millones de dólares a su país de origen en remesas, la máxima entrada de divisas que tiene México, indicó AMLO.

“El pueblo mexicano no es flojo, perezoso, indolente, por el contrario es de los más trabajadores del mundo. Ahí está el ejemplo de los migrantes que han ido a ganarse la vida a Estados Unidos”, dijo AMLO.

Por último, AMLO reiteró enfáticamente que respetará el principio de no reelección.

“Bajo ninguna circunstancia habré de reelegirme, por el contrario me someteré a la revocación de mandato”.

Después de esto, se entonó el Himno Nacional y al concluir este los asistentes se despidieron y abandonaron el recinto de San Lázaro, no sin que antes corear un “¡sí se pudo, sí se pudo!” por parte de los partidarios del presidente. Por su parte, AMLO se despidió al grito de “¡Viva México!”

Al terminar el acto los mandatarios y líderes internacionales acudieron a una comida oficial con el nuevo presidente en el Palacio Nacional (a la que llegó Nicolás Maduro después).

Se prevé que a las seis de la tarde López Obrador de un discurso en el Zócalo de la Ciudad de México, a sólo unos pasos del Palacio Nacional.