Tras la reapertura aumentaron los contagios, ¿hay posibilidades de un nuevo cierre de la economía?

Ante los más de 100,000 fallecidos, el alza en el número de contagios y las aún más duras proyecciones los estadounidenses han comenzado a preguntarse si es posible que los negocios vuelvan a cerrar sus puertas. El gobierno de Trump ha dejado claro que esa opción no está sobre la mesa.
/ Source: Telemundo

Los restaurantes, los salones de belleza, las playas y otros lugares públicos ya reabrieron en la mayoría de los estados, pero Estados Unidos continúa siendo el país del mundo con más infectados y fallecidos por el COVID-19, mientras que aún no se consigue una vacuna o tratamiento para la enfermedad.

Estados como Texas han roto en los últimos días sus propios récords de hospitalizaciones, mientras otros como Florida y California han visto por días consecutivos un preocupante resurgimiento de los casos. El país —el líder de contagios y muertes en el mundo— alcanzó este martes la cifra de 2,119,912 casos confirmados y 116,526 fallecidos, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins. El costo en vidas ha sido catastrófico.

Salón de belleza en Cincinnati, Ohio. NurPhoto via Getty Images

El impacto financiero del cierre de la economía y las órdenes de permanecer en casa ha sido apabullante. Más de 44 millones de personas en el país solicitaron beneficios por desempleo desde mediados de marzo. Decenas de compañías se han declarado o están a punto de declararse en bancarrota. Y las acciones en Wall Street han experimentado una caída libre, pues los inversionistas temen a los informes de que el número de casos está aumentando nuevamente después de la reapertura.

Ante el empeoramiento de la situación y las aún más duras proyecciones —un pronóstico del Instituto para los Parámetros y la Evaluación de la Salud publicado el martes asegura que Estados Unidos alcanzará las 201,129 muertes el 1 de octubre— los estadounidenses han comenzado a preguntarse si es posible atravesar un nuevo cierre de la economía.

Pero la administración del presidente Donald Trump ha dejado claro que no está considerando dar marcha atrás, al tiempo que ha minimizado la seriedad del rebrote.

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El asesor económico de la Casa Blanca, Larry Kudlow, dijo el lunes que el reciente aumento de casos en muchos estados "no tiene que ver ni de cerca con algún tipo de segunda ola". Kudlow no negó que algunos estados están "siendo golpeados", pero dijo que habla con los expertos en salud regularmente y que este rebrote es "manejable y hasta cierto punto previsible".

A pesar de la contracción en Wall Street y el riesgo que esto supone para la rápida recuperación económica que habían previsto algunos economistas, el funcionario dijo que el presidente “no tiene ninguna intención de cerrar la economía" nuevamente.

"Los costos de eso serían mucho mayores que los costos de mantenerla abierta", insistió.

En una entrevista reciente con la cadena CNBC, el secretario del Tesoro, Steve Mnuchin, también dijo que cerrar los negocios nuevamente no es una opción viable y que este escenario podría afectar aún más a los estadounidenses.

"No podemos cerrar la economía de nuevo. Creo que hemos aprendido que, si se cierra la economía, se crea más daño", dijo. "Y no solo daño económico, sino que hay otras áreas y hemos hablado de esto: problemas médicos y todo lo demás que se pondría en espera", agregó.

Las playas de Miami reabrieron, a pesar de que la ciudad es el mayor foco de contagios de Florida. Getty Images

La decisión de cerrar las economías locales se toma a nivel estatal y no es algo que decretan los presidentes.

En Texas, por ejemplo, la capital Austin extendió la orden de permanecer en casa hasta el 15 de agosto. En Carolina del Norte, otra de las regiones más afectadas, el gobernador Roy Cooper anunció el lunes que esta semana decidiría si el estado continúa avanzando en la desescalada.

Otras ciudades han tomados un acercamiento muy distinto.

Por ejemplo, las autoridades del área de Miami, Florida, una de las más golpeadas luego de la reapertura, aseguraron esta semana que iniciar un nuevo confinamiento sería el "último recurso" pues tendría consecuencias muy negativas para una "economía quebrada" y con unos 400,000 desempleados.

El COVID-19 “no se tomará unas vacaciones”

Los expertos en economía que rechazan dar marcha atrás no parecen estar alineados con los expertos en salud, quienes advierten que la pandemia está lejos de haber terminado.

"El COVID no se tomará unas vacaciones de verano", dijo a CNN el doctor William Schaffner, experto en enfermedades infecciosas y profesor del Centro Médico de la Universidad de Vanderbilt. "En realidad está teniendo nuevas oportunidades para propagarse" con la reapertura.

"Si los estados se quedan sin camas de hospital y sin camas en las unidades de cuidados intesivos, tendrían que cerrar", dijo a la cadena el doctor Jonathan Reiner, profesor de la Facultad de Medicina de la Universidad George Washington.

El futuro financiero del país es sumamente opaco. En una conferencia de prensa la semana pasada, el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell, usó las palabras "incierto" o "incertidumbre" siete veces para describir el panorama de la economía.

"El alcance de la recesión y el ritmo de recuperación", dijo Powell, "siguen siendo extraordinariamente inciertos y dependerán en gran medida de nuestro éxito para contener el virus".

Powell y otros economistas han advertido que un segundo brote viral llevaría a muchos más consumidores a quedarse en casa, lo que daría otro golpe a los restaurantes, bares y minoristas, y probablemente causaría más despidos.

La Casa Banca, por su parte, sostiene que el progreso está en manos de los ciudadanos. "La gente debe seguir las pautas de seguridad", dijo el asesor económico de Washington, Larry Kudlow.

"Se debe estar pendiente del distanciamiento social. Se debe observar el uso de mascarillas en lugares clave", agregó.

El doctor Anthony Fauci, director del Instituto Nacional de Alergias y Enfermedades Infecciosas, ha sostenido que "lo mejor que se puede hacer es evitar las zonas abarrotadas".

"Pero si no vas a hacerlo”, recomendó, "por favor usa una mascarilla".

Estos países han dado marcha atrás

Un segundo cierre de la economía no es solo una posibilidad para docenas de países que han sido fuertemente golpeados por la pandemia. En algunos con una grave crisis sanitaria, sí se ha dado marcha atrás en efecto.

Hong Kong y Singapur, por ejemplo, parecían tener el coronavirus bajo control y comenzaron a aliviar las restricciones, pero poco después experimentaron rebrotes importantes que condujeron a reglas más estrictas.

La segunda isla más grande de Japón, Hokkaido, también cerró por segunda vez para controlar la propagación de la enfermedad.

A mediados de mayo, algunas regiones de China, Alemania, Irán, Corea del Sur, Líbano y Arabia Saudita también reimpusieron medidas de cierre semanas después de haberlas relajado. La mayoría de ellos lo hizo a pesar de la enorme presión política y económica.

Con información de CNBC y CNN

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