Touchdown o no, a los jueces lo que les preocupa son los beneficios

Touchdown o no, a los jueces lo que les preocupa son los beneficios

Columna de opinión

Por Carlos Rajo

La controversial decisión de los jueces en la última jugada del partido de fútbol americano del pasado lunes entre los Green Bay Packers y los Seattle Seahawks tiene literalmente en armas a los aficionados del rudo y espectacular deporte. El tema ha entrado en la conversación nacional, aunque poco se habla de la verdadera causa detrás del escándalo: un conflicto laboral entre los árbitros y los dueños de los equipos.


Parte de la controversia, o del enojo de los aficionados, es que los jueces protagonistas de la disputada decisión son árbitros que normalmente no arbitran en la NFL (National Football League). Son jueces de categorías menores que en circunstancias normales nunca, o al menos casi nunca, estarían pitando un juego de la liga estelar del futbol americano. Se cuestiona entonces su capacidad como árbitros. Que el error, se sugiere, no lo hubieran cometido los jueces titulares que año con año arbitran en la NFL.


Más allá de los detalles técnicos sobre si los jueces en efecto cometieron un monumental error -que aparentemente sí lo cometieron ya que hay coincidencia entre los expertos que el pase de los Seahawks había sido interceptado y nunca fue un ‘touchdown’ o gol-, vale preguntarse ¿por qué no estaban los jueces titulares? ¿Hay acaso en todo esto que paso el lunes algo más que va más allá del simple deporte?


Sucede que la razón por la cual desde hace varias semanas los jueces titulares no están arbitrando los juegos de la NFL es porque existe un conflicto, decíamos entre el sindicato de jueces y los dueños de los equipos. Este conflicto ha dado lugar a que estos dueños hayan suspendido a los jueces titulares y verse obligados a traer a los jueces substitutos o de categorías menores.

El conflicto tiene que ver con varias peticiones de los jueces, entre ellas mejores salarios, prestaciones y otras demandas típicas de cualquier disputa entre trabajadores sindicalizados y patronos. Con todo, hay una demanda principal que es el centro de la disputa y la verdadera razón por la cual no hay jueces titulares arbitrando. Se trata de que los dueños de equipos quieren terminar con el plan de pensión de los árbitros y convertirlo en un plan de ahorro de retiro de los llamados 401K.

Pero y que hay de malo con esto, se preguntará alguien. ¿Qué acaso no es ese tipo de plan el que tiene la inmensa mayoría de los millones de gente que tiene un trabajo estable en el país?

Pues sí, es cierto. Son pocos ahora los empleados que tienen su propio plan de pensión. La gran mayoría cuenta ahora con un plan de retiro 401k (aunque muchos otros millones de gente, que también trabaja sólo que lo hace para una compañía pequeña o por otras razones, no tienen ni siquiera un 401K, pero esto es tema para otro día). El punto es que podemos asumir que cualquier empleado de una compañía decente tiene su 401k. Y si es así, ¿cuál es el lío entonces con los jueces de la NFL? ¿Qué tienen estos árbitros de especial que los hace diferentes del resto de empleados?

Los jueces no tienen nada de especial. Son tan empleados como cualquier otro, aunque ganan relativamente bien por ser el suyo un trabajo de medio tiempo (perciben un promedio de alrededor de 149 mil dólares al año). Lo que hace un tanto diferente el conflicto con los dueños de los equipos es que las cantidades de dinero que están en disputa son realmente pequeñas en comparación con el dinero que se maneja en la NFL por derechos de televisión y otros ingresos. Se habla de una diferencia entre lo que proponen los dueños y lo que piden los jueces de unos 3 millones de dólares al año.

Vale también recordar que estos 401k son planes de ahorro para el retiro de reciente existencia. Es sólo en las últimas dos o tres décadas que se han hecho populares y básicamente lo que hacen es poner sobre las espaldas del trabajador el que tenga o no tenga suficientes fondos cuando llegue la hora del retiro. Antes el trabajador promedio tenía un plan de pensiones al cual aunque contribuía con algún dinero era en gran parte financiado por la empresa donde trabajaba.

Es cierto, el país y la sociedad han cambiado, las condiciones económicas de muchas empresas son diferentes y no siempre se tienen los recursos para financiar un plan de retiro. Digamos que para bien o para mal es una página en la historia del país que ya dimos vuelta y que ahora lo común es tener un 401k y no un plan de pensión. Pero esto no quita sin embargo, el derecho que tiene algún sindicato de pelear por su plan si da la casualidad que este todavía existe y que su patrón vive una época de vacas gordas.

Según el Comisionado de la NFL Roger Goodel, únicamente “alrededor del 10 por ciento del país tiene eso” en referencia a un plan de pensión, añadiendo que incluso ni él mismo tiene uno, en declaraciones a Político. Un detalle: el Comisionado gana alrededor de 10 millones de dólares al año. Y es más, su ingreso se irá incrementando en tal cantidad que para el final de la década ganará el doble de lo que hoy gana. Y como decíamos al inicio, la NFL tiene ingresos anuales cercanos a los 10 mil millones de dólares.

Hay varias otras aristas políticas en todo este lío de los árbitros suplentes traídos a reemplazar a los titulares, entre ellos por supuesto, el hecho de que la NFL ha actuado como actúan los patrones que quieren quebrar un sindicato: cuando hay huelga (en este caso no lo hay, aquí fueron los patrones los que impidieron que los árbitros titulares trabajaran) o una acción laboral similar se trae a gente que supuestamente hará el mismo trabajo por menos dinero o menos prestaciones.

Pero también vale mencionar la idea que varios otros han mencionado, entre ellos Steve Young, un ex jugador de la NFL y ahora comentarista deportivo. El hecho de que “la liga”, la NFL y todo lo que esto significa en términos de dinero, fama, reconocimiento nacional, etc. ha sido construido por todos los que participan del deporte, incluyendo a los dueños, a los jugadores, a los aficionados, a las televisoras, en fin, a todos los que están involucrados con el deporte. No es justo entonces que hoy por un capricho de los dueños se este poniendo en peligro todo eso que se ha construido con las barbaridades que cometen los jueces suplentes.
El tema del conflicto laboral entre los árbitros y los dueños de la NFL se había mantenido en un segundo plano o un tanto lejano en la discusión nacional. Ya había habido errores de los árbitros pero era básicamente sólo dentro del mundo de los que siguen el fútbol americano que se hablaba del asunto. Con el grosero error del lunes y el consecuente daño que se le está causando a la liga en términos de reputación y seriedad, hoy es mucho del país el que habla del tema. El daño a NFL puede ser mayor. Mucho mayor que los 3 millones en disputa. Los dueños de los equipos tienen la palabra.
 /y se habla de que con lo sucedido se le ha causado un gran daño a un deporte-espectáculo que genera cerca de $10 mil millones de dólares anuales en ingresos.

Parte de la controversia, o del enojo de los aficionados, es que los jueces en medio del escándalo son árbitros que normalmente no arbitran en la NFL (National Football League). Son jueces de categorías menores que en circunstancias normales nunca, o al menos casi nunca, estarían pitando un juego de la liga estelar del futbol americano. Se cuestiona entonces su capacidad como árbitros. Que el error, se sugiere, no lo hubieran cometido los jueces titulares que año con año arbitran en la NFL.

Más allá de los detalles técnicos sobre si los jueces en efecto cometieron un monumental error -que aparentemente sí lo cometieron ya que hay coincidencia entre los expertos que el pase de los Seahawks había sido interceptado y nunca fue un ‘touchdown’ o gol-, vale preguntarse ¿por qué no estaban los jueces titulares? ¿Hay acaso en todo esto que paso el lunes algo más que va más allá del simple deporte?

Sucede que la razón por la cual desde hace varias semanas los jueces titulares no están arbitrando los juegos de la NFL es porque existe un conflicto laboral entre el sindicato de jueces y los dueños de los equipos. Este conflicto ha dado lugar a que estos dueños hayan suspendido a los jueces titulares y verse obligados a traer a los jueces substitutos o de categorías menores.

El conflicto tiene que ver con varias peticiones de los jueces, entre ellas mejores salarios, prestaciones y otras demandas típicas de cualquier disputa entre trabajadores sindicalizados y patronos. Con todo, hay una demanda principal que es el centro de la disputa y la verdadera razón por la cual no hay jueces titulares arbitrando. Se trata de que los dueños de equipos quieren terminar con el plan de pensión de los árbitros y convertirlo en un plan de ahorro de retiro de los llamados 401K.

Pero y que hay de malo con esto, se preguntará alguien. ¿Qué acaso no es ese tipo de plan el que tiene la inmensa mayoría de los millones de gente que tiene un trabajo estable en el país?

Pues sí, es cierto. Son pocos ahora los empleados que tienen su propio plan de pensión. La gran mayoría cuenta ahora con un plan de retiro 401k (aunque muchos otros millones de gente, que también trabaja sólo que lo hace para una compañía pequeña o por otras razones, no tienen ni siquiera un 401K, pero esto es tema para otro día). El punto es que podemos asumir que cualquier empleado de una compañía decente tiene su 401k. Y si es así, ¿cuál es el lío entonces con los jueces de la NFL? ¿Qué tienen estos árbitros de especial que los hace diferentes del resto de empleados?

Los jueces no tienen nada de especial. Son tan empleados como cualquier otro, aunque ganan relativamente bien por ser el suyo un trabajo de medio tiempo (perciben un promedio de alrededor de 149 mil dólares al año). Lo que hace un tanto diferente el conflicto con los dueños de los equipos es que las cantidades de dinero que están en disputa son realmente pequeñas en comparación con el dinero que se maneja en la NFL por derechos de televisión y otros ingresos. Se habla de una diferencia entre lo que proponen los dueños y lo que piden los jueces de unos 3 millones de dólares al año.

Vale también recordar que estos 401k son planes de ahorro para el retiro de reciente existencia. Es sólo en las últimas dos o tres décadas que se han hecho populares y básicamente lo que hacen es poner sobre las espaldas del trabajador el que tenga o no tenga suficientes fondos cuando llegue la hora del retiro. Antes el trabajador promedio tenía un plan de pensiones al cual aunque contribuía con algún dinero era en gran parte financiado por la empresa donde trabajaba.

Es cierto, el país y la sociedad han cambiado, las condiciones económicas de muchas empresas son diferentes y no siempre se tienen los recursos para financiar un plan de retiro. Digamos que para bien o para mal es una página en la historia del país que ya dimos vuelta y que ahora lo común es tener un 401k y no un plan de pensión. Pero esto no quita sin embargo, el derecho que tiene algún sindicato de pelear por su plan si da la casualidad que este todavía existe y que su patrón vive una época de vacas gordas.

Según el Comisionado de la NFL Roger Goodel, únicamente “alrededor del 10 por ciento del país tiene eso” en referencia a un plan de pensión, añadiendo que incluso ni él mismo tiene uno, en declaraciones a Político. Un detalle: el Comisionado gana alrededor de 10 millones de dólares al año. Y es más, su ingreso se irá incrementando en tal cantidad que para el final de la década ganará el doble de lo que hoy gana. Y como decíamos al inicio, la NFL tiene ingresos anuales cercanos a los 10 mil millones de dólares.

Hay varias otras aristas políticas en todo este lío de los árbitros suplentes traídos a reemplazar a los titulares, entre ellos por supuesto, el hecho de que la NFL ha actuado como actúan los patrones que quieren quebrar un sindicato: cuando hay huelga (en este caso no lo hay, aquí fueron los patrones los que impidieron que los árbitros titulares trabajaran) o una acción laboral similar se trae a gente que supuestamente hará el mismo trabajo por menos dinero o menos prestaciones.

Pero también vale mencionar la idea que varios otros han mencionado, entre ellos Steve Young, un ex jugador de la NFL y ahora comentarista deportivo. El hecho de que “la liga”, la NFL y todo lo que esto significa en términos de dinero, fama, reconocimiento nacional, etc. ha sido construido por todos los que participan del deporte, incluyendo a los dueños, a los jugadores, a los aficionados, a las televisoras, en fin, a todos los que están involucrados con el deporte. No es justo entonces que hoy por un capricho de los dueños se este poniendo en peligro todo eso que se ha construido con las barbaridades que cometen los jueces suplentes.

El tema del conflicto laboral entre los árbitros y los dueños de la NFL se había mantenido en un segundo plano o un tanto lejano en la discusión nacional. Ya había habido errores de los árbitros pero era básicamente sólo dentro del mundo de los que siguen el fútbol americano que se hablaba del asunto. Con el grosero error del lunes y el consecuente daño que se le está causando a la liga en términos de reputación y seriedad, hoy es mucho del país el que habla del tema. El daño a NFL puede ser mayor. Mucho mayor que los 3 millones en disputa. Los dueños de los equipos tienen la palabra.