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¿Terrorismo o algo más?

supuesto terrorismo en boston

Por Carlos Rajo

Hasta el momento no se sabe si las explosiones en Boston que dejaron dos muertos y decenas de heridos son actos terroristas, sin embargo, las consecuencias de las tres explosiones en las cercanías de la meta de la prestigiosa Maratón de Boston ya generaron mucho terror, angustia, movilización de seguridad e impacto nacional e internacional que deja una acción terrorista.

“En este momento no tenemos nada definitivo en esto, pero ustedes pueden sacar sus propias conclusiones basado en lo que sucedió”, fue la seca respuesta del Comisionado de Policía de Boston, Edward F. Davis, ante la pregunta de si las explosiones eran acciones terroristas.

Ciertamente que cada quien puede sacar sus propias conclusiones. Es posible que todo sea una falsa alarma y luego se descubra que fue un tanque de gas o algo parecido y que el asunto fue un accidente. Mientras tanto, sin embargo, sería de necios o de ingenuos no tomarle la palabra al jefe de policía.

Lo cierto es que lo de Boston fue un acto violento contra civiles inocentes, en un lugar y fecha simbólicos y en medio de un evento que goza no solo de gran atención en el país, sino también en muchos lugares del mundo.

El primer detalle que llama la atención en lo de las bombas es que fue más de una explosión. Las primeras dos con segundos o un par de minutos de diferencia cuando muchos atletas llegaban a la meta final, y una tercera más tarde en las instalaciones de la Biblioteca Central de Boston, justo al otro lado de la calle donde explotaron las primeras.

Este detalle de las varias explosiones no es gratuito. El que se dé más de una explosión significa por lo general que existió coordinación u organización entre los responsables. La idea de una segunda o tercera explosión es causar más daño, no sólo entre los civiles que originalmente estaban en el lugar, sino entre el personal de rescate que llega a ayudar a las víctimas de la primera explosión.

Las varias explosiones, además, mostrarían de parte de los responsables una capacidad organizativa mayor considerando que el sitio de la Maratón de Boston estaba en general bien cuidado. Luego de los eventos de 9/11 no hay actividad pública en el país, y ciertamente no algo tan grande como la carrera más prestigiosa del país, que no sea objeto de estricta vigilancia.

Boston y la fecha de la Maratón igualmente tiene varios simbolismos que serían atractivos para alguien que quisiera atentar contra la sociedad estadounidense. Insistimos, no hay dicho oficial de que haya sido un atentado terrorista y aun si fuera tal, no hay elementos para decir si los responsables están vinculados a un asunto de terrorismo internacional o nacional.

Lo que si es cierto, es que Boston y el lunes de la Maratón no son cualquier lugar y día. Boston por supuesto, es la histórica ciudad donde se inició la Revolución Americana contra el poder colonial británico. Y a este lunes se le conoce como el “Día de los Patriotas”, en conmemoración a que en un día como hoy los llamados Minutmen dispararon el primer tiro contra los británicos en las batallas de Lexington y Concord.

El termino Minutemen, por supuesto, tiene diferentes significados, o al menos es entendido de diferentes maneras por diferentes públicos. En términos de historia estadounidense, es eso, la referencia al primer grupo de patriotas que iniciaron la Revolución Americana.

Para otras audiencias, entra ellas muchos latinos, el término es algo distinto. Más que la referencia histórica de la Revolución, el nombre hace recordar aquel grupo que apareció hace algunos años cuando se daban las intensas batallas de inmigración, cuando la gente marchaba en las calles demandando una reforma migratoria y el fin a las leyes anti inmigrantes y que precisamente se hacía llamar los Minuteman (con una letra diferente pero bajo la misma idea). Grupo que era hostil hacia los inmigrantes latinos y que decía proteger la frontera con México de incursiones de indocumentados.

Que quede claro una vez más. No se pretende aquí hacer ninguna conexión, vínculo o sacar conclusiones de nada. Es simplemente una explicación o recuerdo de algo que ocurrió hace unos años y que sería incompleto en el recuento histórico el no mencionarlo. Para cualquier latino que haya vivido lo que se vivió alrededor del 2006 -la frustrada ley HR4437, o ley Sensembrener, las multitudinarias marchas y demás- al escuchar el nombre Minutmen o Minutman con toda seguridad hace la referencia al grupo que existió por esa época (años después el grupo se desbandaría)..

Ya serán las autoridades las que eventualmente determinarán si lo de Boston fue un acto terrorista. El Presidente Obama mismo ha señalado que “no se tienen todavía todas las respuestas” y que no se deben sacar conclusiones “hasta que no se tengan todos los hechos”. Y como era de esperarse, el mandatario también informó que ha ordenado que se incremente la seguridad en todo el país. Ya antes también se había informado que en ciudades como Nueva York y la capital del país también se había elevado el nivel de vigilancia.

Como señalábamos, en cierto sentido lo de Boston ha sido recibido por la nación -y en gran medida por el mundo- como un acto terrorista, o sino con las consecuencias de un acto tal. Hay más vigilancia en todos lados, se ha roto de alguna manera esa idea de seguridad que ha existido en estos últimos años -aunque hubieron intentos de explosiones es la primera vez que una tiene éxito- y por ser en Boston, en el día de los Patriotas y en el día de la Maratón, los efectos nacionales e internacionales han sido masivos.

Un poco como que la conversación cambió bruscamente. De nuevo, aunque por supuesto guardando las distancias por la magnitud de lo sucedido, pareciera que volviéramos a esos días de incertidumbre y angustia que se vivieron hace una década o más. No hay que adelantarse a los acontecimientos, pero uno esperaría que ojala no se repita la locura de la seguridad interna, el gasto billonario en el aparato de seguridad y la desconfianza en todo aquel que parece diferente.

Qué lástima por lo sucedido. Por supuesto la condolencia y el dolor por las víctimas. Pero también lástima porque ésta era una semana donde se daría algo noble para el país y para millones de inmigrantes: estaba supuesto a comenzar un nuevo capítulo del debate por una reforma migratoria con la presentación pública del proyecto de ley. Y no menor, el debate senatorial también sobre una nueva ley sobre el control de armas. Ojala que lo de Boston no descarrile el tren de ambos proyectos. Aún con la incertidumbre y el entendible temor o angustia, el país debe continuar con su vida normal. De lo contrario habrán triunfado los que pusieron las bombas.