Tennessee ejecuta en la silla eléctrica al primer hombre en una década. El reo rechazó la inyección letal

El ejecutado dijo que prefería recibir durante 35 segundos una descarga de 1.750 voltios que una inyección letal que podía tomar varios minutos en matarlo
Ricky Bell, director en 1999 de la Institución de Seguridad Máxima de Riverbend en Nashville, Tennessee, muestra la sala de ejecución de la prisión.
Ricky Bell, director en 1999 de la Institución de Seguridad Máxima de Riverbend en Nashville, Tennessee, muestra la sala de ejecución de la prisión. AP / AP

El estado de Tennessee desempolvó este jueves la silla eléctrica para ejecutar al reo Edmund Zagorski, condenado a muerte por el asesinato de dos hombres en 1983 en una operación de venta de drogas. El reo había solicitado ser electrocutado en lugar de morir por inyección letal. Es la primera ejecución que se realiza con este método en Estados Unidos desde 2013 y la primera en Tennessee desde 2007. 

Zagorski, de 63 años, mató a John Dale Dotson y Jimmy Porter, a los que supuestamente iba a vender 100 libras de marihuana. Citó a sus víctimas en una área boscosa para cerrar el trato, pero una vez ahí les disparó, les cortó sus gargantas y les robó su vehículo y el dinero que llevaban para comprar la droga. 

En principio iba a recibir una inyección letal el pasado11 de octubre, pero a última hora pidió al estado de Tennessee la silla eléctrica y su ejecución fue pospuesta hasta este jueves para prepararla. El reo dijo que prefería recibir durante 35 segundos una descarga de 1.750 voltios que una inyección letal que podía tomar varios minutos en matarlo. 

Este jueves ha sido declarado muerto tras recibir dos descargas eléctricas en la Institución de máxima seguridad Riverbend, en Nashville. Sus últimas palabras fueron: "Let's rock" ("que empiece el rock"). Según relata el diario Tennessean, cuando los agentes le sentaron en la silla, el reo sonreía a su abogada, Kelley Henry, que se encontraba en una sala adyacente. Continuó así mientras le pasaban una esponja mojada en agua salina sobre su cabeza afeitada para a después colocarle un casco. Ella le respondió con otra sonrisa mientras con una mano se golpeaba el corazón. “Cuando haga eso significará que te llevo en mi corazón", ha dicho la letrada a este medio. Después, cubrieron la cabeza de Zagorski con una capucha negra.  

Entonces se dio la orden de aplicar la primera descarga de 1750 voltios durante 20 segundos, seguida por una pausa de 15 segundos y una segunda descarga también de 1750 voltios de 15 segundos antes de ser declarado muerto. Un médico certificó su muerte y las cortinas se cerraron. 

Tennessee y otros ocho estados conservan todavía la silla eléctrica como método secundario de ejecución en caso de que los presos la prefieran a la inyección letal, que es la primera opción en todo el país. 

El estado de Tennessee le sirvió a Zagorski una última cena que el preso había pedido con un presupuesto máximo de 20 dólares y que consistió en manitas de cerdo encurtidas, una receta sureña, y rabos de cerdo. 

Esta es la vigésima ejecución del año en Estados Unidos y la número 1.485 desde que el Tribunal Supremo restituyó la pena de muerte. Tennessee ha ejecutado a ocho de estos 1.485 presos, dos de ellos este año.  Este estado tiene previsto ejecutar el próximo 6 de diciembre a otro reo, es el caso de David Miller, condenado a muerte por asesinar a una mujer con discapacidad mental en 1981. Miller no ha pedido, por el momento, que lo ejecuten con la silla eléctrica.