Sin dieta ni ejercicios, estos científicos trabajan en una píldora anti obesidad

Experimentos en ratones de laboratorio han revelado el gen que regula el aumento del peso. Basta bloquearlo para que los pequeños roedores coman todo lo que quieran sin subir de peso.

Suena demasiado bueno para ser verdad, pero los científicos de la Universidad de Flinders en Australia creen que están cerca de encontrar el santo grial de la pérdida de peso: sin arduos ejercicios ni dietas odiosas, lo único que alguien necesitaría sería una simple pastilla y el sobrepeso sería cosa del pasado, según un reporte de la revista científica Science Daily.

Un equipo internacional ha estudiado cómo un gen llamado RCAN1 afecta la subida de peso en los ratones de laboratorio. Los experimentos han demostrado que cuando se remueve este gen de los roedores, éstos pueden seguir comiendo alimentos altos en calorías por periodos prolongados, sin ganar peso.

El profesor Damien Keating de la Universidad de Flinders, quien lidera la investigación, cree que este descubrimiento podría conllevar al desarrollo de una droga para humanos que permita controlar el peso.

"Sabemos que muchas personas luchan por perder peso o incluso controlar su peso por varias razones diferentes. Los hallazgos de este estudio podrían significar el desarrollo de una píldora que se centre en la función de RCAN1 y que resulte en la pérdida de peso", dijo el profesor Keating.

La obesidad es una epidemia global. Estados Unidos y México son los países con las tasas de obesidad más altas del mundo, más del 30% de la población de América del Norte padece de este problema de salud.

Las consecuencias son graves para quienes la padecen, se sabe que el sobrepeso conlleva a mayores riesgos de padecer diabetes tipo 2 y problemas del corazón, padecimientos que acortan la vida de millones de personas. Hasta ahora las políticas públicas para combatir esta malaria del siglo XXI no han parecido tener los efectos esperados.

Bloquear el gen RCAN1 podría ser la solución que la comunidad médica y los oficiales de salud han estado buscando durante décadas. El modo en el que funciuona, explica el profesor Keating, tiene que ver con los dos tipos de grasas que existen en el cuerpo.

La grasa marrón ayuda a crear energía inmediata para el cuerpo, mientras que la blanca se convierte en una reserva. Keating espera poder transformar la grasa blanca que se acumula en nuestros cuerpos, causando los problemas referidos, en energía.

Hasta el momento se han desarrollado algunas drogas que actúan sobre las proteínas que este gen crea, pero todavía están en proceso de probar si pueden inhibir el gen mismo y si pueden convertirse en un tratamiento seguro para combatir la obesidad

"En virtud de nuestros resultados, los medicamentos que estamos desarrollando para bloquear el gen RCAN1 quemarían más calorías mientras las personas descansan. Esto significa que el cuerpo almacenaría menos grasa sin la necesidad de que una persona reduzca su consumo de alimentos o haga más ejercicio".

Los investigadores han recibido financiamiento de parte del Gobierno australiano, cuya población también se encuentra entre las que padecen más obesidad.