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El cambio climático empeora la transmisión de enfermedades por mosquitos. Expertos dan consejos sobre cómo protegerse

En los últimos años se han registrado casos a mayor "altitud y latitud" que de costumbre, según la Organización Mundial de la Salud. Para combatirlo "todos somos responsables".

CIUDAD DE MÉXICO.- La Organización Mundial de la Salud está alertando que este verano boreal (del hemisferio norte) pudiera traer tasas alarmantes de contagios de dengue y de chikunguña, virus esparcidos por mosquitos.

"Vamos a tener transmisión intensa" en el segundo semestre, dice a Noticias Telemundo José Luis San Martín, el asesor regional en prevención y control del dengue de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) y Organización Mundial de la Salud (OMS).

Asegura que probablemente se verán afectados Centroamérica; el Caribe; y los países suramericanos que están más hacia el norte como Venezuela y Colombia, así como México y partes del sur de Estados Unidos como Florida y Texas.

La alerta se da después de que el Cono Sur ya ha tenido cifras récord de contagios durante su verano austral (hemisferio sur). Especialmente Paraguay, donde en lo que va de 2023 han fallecido 115 personas a causa de chikunguña y 30 personas se han infectado al mismo tiempo de dengue y chikunguña, según las autoridades sanitarias del país.

Parte del problema es que el ascenso en las temperaturas globales ha reconfigurado hasta dónde llegan los mosquitos transmisores de estas enfermedades, según los expertos. Eso significa que, más que nunca, está en las manos de todos combatir los contagios.

¿Qué efecto ha tenido el cambio climático?

El mosquito se está viendo beneficiado por el cambio climático, sobre todo por el calor: este "favorece todo el ciclo de vida del vector", dice San Martín. "Entonces cada vez ha colonizado nuevas zonas donde no estaba y se sigue reproduciendo de manera acelerada", advierte.

En consecuencia "ante el cambio climático, las enfermedades han aumentado en altitud y latitud, y estamos viendo transmisión donde no había antes", dijo asimismo Diana Rojas Álvarez, encargada técnica para el zika y la chikunguña de la OMS, en una conferencia de prensa a principios de abril.

Las enfermedades han aumentado en altitud y latitud"

Diana Rojas Álvarez OMS

Rojas señaló, por ejemplo, que se han reportado casos en partes de Argentina en los últimos años donde no había habido estas enfermedades virales antes.

En lugares así donde normalmente no hay contagios cuando estos llegan hay mucha "población susceptible" y eso puede significar muchos casos en poco tiempo, según San Martín.

El experto dice que un aspecto de vaso medio lleno es que el frío del invierno puede cortar la transmisión. Lo negativo es que, si el mosquito puso huevos antes de eso, esas crías pueden sobrevivir hasta 18 meses antes de brotar. Por eso evitar que el insecto tenga dónde poner huevos es importante (detalles sobre cómo más adelante).

¿Cómo se transmiten el dengue y la chikunguña? ¿Cuáles son los síntomas?

Ambas son enfermedades “de vector”, en referencia a insectos; en este caso el vector son los mosquitos Aedes aegypti y Aedes albopictus los que contagian al picar. También son responsables de transmitir el zika y la fiebre amarilla.

Los síntomas para tanto dengue como chikunguña incluyen dolor de cabeza y dolor de articulaciones, cansancio, sarpullido y fiebre repentina.

La mayoría de los casos son leves, aunque sobre todo para la chikunguña pueden tener secuelas de por vida, como que el dolor de articulaciones se vuelva crónico; en un estudio al menos 40% de los pacientes lo padecieron así.

La gravedad de la enfermedad puede además escalar en personas con sistemas inmunitarios menos reforzados, como recién nacidos, personas de edades avanzadas y quienes tienen enfermedades subyacentes como la diabetes.

San Martín dice que si de repente hay náusea o vómito eso es señal de alerta de que la enfermedad se está volviendo más grave, para acudir a un hospital. También si hay sangrado de la nariz o en las encías.

Una mirada de cerca al mosquito tipo Aedes aegypti en proceso de picar el brazo de alguien
El mosquito Aedes aegypti transmite dengue, zika y chikunguñaCDC - Smith Collection/Gado via Getty Images

Para monitorear sobre todo la posibilidad de sangrado es muy importante evitar medicamentos como la aspirina o el ibuprofeno, que reducen la coagulación y por ello pueden hacer que el sangrado sea peor.

Dengue, zika y chikunguña son de las llamadas "enfermedades tropicales desatendidas", calificadas así por autoridades sanitarias mundiales porque suele haber menos financiamiento a nivel global para atajarlas o atenderlas. Afectan sobre todo zonas de bajos ingresos de países en desarrollo.

En parte por esa razón es que para muchas de estas enfermedades no hay tratamientos antivirales ni vacunas preventivas.

El dengue tiene además el reto de que hay cuatro tipos, por lo que una vacuna contra un serotipo no necesariamente protege contra los demás y es posible que a alguien le dé dengue varias veces en su vida.

¿Cómo protegerse contra las enfermedades transmitidas por mosquitos?

La mejor protección contra el dengue, chikunguña, zika y enfermedades transmitidas por mosquitos es deshacerse de los mosquitos.

Usar ropa de manga larga o que proteja hasta los tobillos para evitar los piquetes es una opción, como lo es ponerse repelente durante la temporada de verano. En casa es clave intentar tener mosquiteros, como pantallas en las ventanas por las que no puedan pasar los insectos. Usar ventiladores también ayuda a alejar a los mosquitos, pues les cuesta trabajo volar por donde hay brisa.

Pero lo más importante, según San Martín, es deshacerse de las zonas que pudieran volverse criadero de más mosquitos.

"Todo aquello que pueda acumular agua es como hotel cinco estrellas para los mosquitos", dice el experto. Como neumáticos viejos o basura acumulada donde se queda el agua de lluvia, o tanques y cisternas de agua potable que no tengan tapa.

Foto de un neumático viejo, latas de aluminio y más basura acumulada siendo recogidas por autoridades de Guatemala en 2014 como parte de un esfuerzo de deshacerse de posibles criaderos de mosquitos transmisores de enfermedades
Potenciales criaderos Johan Ordóñez/AFP vía Getty Images

Si hay zonas donde hay demasiados mosquitos presentes, las autoridades pudieran considerar un plaguicida.

Pero San Martín dice que no debe ser de las primeras opciones porque su uso también puede afectar a otras especies como las mariposas.

Durante el verano y temporadas de calor, conviene que la población revise dónde se están reportando contagios según los boletines de autoridades locales y de la OPS. Así pueden también asegurarse de tomar mayores precauciones.

Porque eliminar las  posibles zonas de concentración de mosquitos se puede lograr si todos colaboramos.

"Aquí todos somos responsables. No hay alguien más o menos responsable que otro porque el mosquito está en mi casa, la tuya, la del vecino, la de nuestros familiares", dice San Martín. "Si logramos que una comunidad se una para gestionar los criaderos, le podremos dar un duro golpe al mosquito".