IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

¿Es la viruela del mono una enfermedad de transmisión sexual? No, pese a que se contagia por esa vía (entre otras)

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre qué camino puede tomar este virus. Algunos temen que se esté propagando a tal ritmo que en el futuro pueda afianzarse como la gonorrea, el herpes o el VIH. En EE.UU. se han registrado más de 2,800 casos.

Por Mike Stobbe - The Associated Press

La propagación de la viruela del mono en Estados Unidos podría representar el comienzo de una nueva enfermedad de transmisión sexual, aunque algunos funcionarios de salud dicen que el virus, que causa protuberancias similares a granos, todavía puede contenerse antes de que esto suceda.

Los expertos no se ponen de acuerdo sobre qué camino podría tomar esta enfermedad, pero algunos temen que se esté propagando a tal ritmo que pueda afianzarse como una enfermedad de transmisión sexual, como la gonorrea, el herpes o el VIH.

Nadie está realmente seguro de que esto pueda suceder, y algunos afirman que las pruebas y las vacunas todavía tienen potencial para impedir que el brote se propague.

[La Organización Mundial de la Salud declara la viruela del mono una emergencia global]

Hasta ahora, se han registrado más de 2,800 casos de viruela del mono en Estados Unidos como parte de un brote internacional que apareció hace dos meses. Alrededor del 99% de los contagios han sido en hombres que tienen sexo con hombres, según las autoridades sanitarias.

Los expertos no están seguros de la velocidad de propagación del virus, pues tienen información limitada sobre las personas que han sido diagnosticadas, y no saben cuántos infectados podrían estar propagándolo sin saberlo.

Tampoco saben qué tan bien están funcionando las vacunas y los tratamientos. Uno de los retos es que los funcionarios federales de salud no tienen la autoridad para recopilar y conectar datos sobre quién ha sido infectado y quién ha sido vacunado.

Con todas estas interrogantes, las predicciones sobre qué tan grande será el brote en Estados Unidos este verano varían ampliamente, desde 13,000 hasta quizás más de 10 veces ese número.

La doctora Rochelle Walensky, directora de los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, por sus siglas en inglés), dijo que la respuesta del Gobierno es cada día más fuerte y que pronto aumentarán los suministros de vacunas.

“Creo que todavía tenemos la oportunidad de contener esto”, dijo Walensky a The Associated Press.

¿De dónde viene y cómo se propaga?

La viruela del mono es endémica de algunas partes de África, donde la gente se ha infectado a través de mordeduras de roedores o animales pequeños. Por lo general, no se propaga fácilmente entre las personas.

Pero este año se informaron más de 15,000 casos en países que históricamente no han visto la enfermedad. En Estados Unidos y Europa, la gran mayoría de las infecciones han ocurrido en hombres que tienen sexo con hombres, aunque los funcionarios de salud han enfatizado que cualquiera puede contraer el virus.

Se propaga principalmente a través del contacto de piel a piel, pero también se puede transmitir a través de las sábanas usadas por alguien infectado.

Aunque se ha estado tratando entre la población como una enfermedad de transmisión sexual, los funcionarios han estado atentos a otros tipos de propagación que podrían expandir el brote. Los funcionarios dijeron el viernes que estaban al tanto de dos niños con viruela del mono en Estados Unidos y al menos ocho mujeres.

Los síntomas

Los síntomas incluyen fiebre, dolores corporales, escalofríos, fatiga y bultos en partes del cuerpo.

La enfermedad ha sido relativamente leve en muchos hombres y nadie ha muerto en Estados Unidos. Pero las personas pueden ser contagiosas durante semanas y las lesiones pueden ser extremadamente dolorosas.

Cuando surgió la viruela del mono, había motivos para creer que los funcionarios de salud pública podían controlarla.

Los visibles granos deberían haber facilitado la identificación de las infecciones. Y debido a que el virus se propaga a través del contacto personal cercano, los funcionarios pensaron que podían rastrear su propagación de manera confiable al entrevistar a las personas infectadas y preguntarles con quién habían tenido intimidad.

Pero no ha resultado ser tan fácil.

La respuesta de Estados Unidos

Dado que la viruela del mono es tan rara en Estados Unidos, muchos hombres infectados, y sus médicos, pueden haber atribuido sus erupciones a alguna otra causa.

El rastreo de contactos a menudo se vio obstaculizado por hombres infectados que dijeron que no sabían los nombres de todas las personas con las que tuvieron relaciones sexuales. Algunos informaron haber tenido múltiples interacciones sexuales con extraños.

[Alerta en Nueva York tras la detección del primer caso de poliomielitis en el país en casi una década]

Para mayor complejidad, los departamentos de salud locales, ya agobiados por el COVID-19 y muchas otras enfermedades, ahora también han tenido que encontrar los recursos para hacer rastreo de contactos de viruela.

Aunque hay razones para ser optimista: el Gobierno tiene una vacuna. El tratamiento de dos dosis llamado Jynneos se autorizó en el país en 2019 y fue recomendado el año pasado como una herramienta contra la viruela del mono.

Cuando se identificó el brote por primera vez en mayo, los funcionarios estadounidenses solo tenían unas 2,000 dosis disponibles. El Gobierno las distribuyó, pero limitó las inyecciones a personas que fueron identificadas a través de investigaciones de salud pública como expuestas recientemente al virus.

A fines del mes pasado, a medida que se disponía de más dosis, los CDC comenzaron a recomendar que se ofrecieran inyecciones a quienes se dieran cuenta por sí mismos de que podrían haberse infectado.

La demanda ha superado la oferta, ya que las clínicas de algunas ciudades se están quedando rápidamente sin dosis de vacunas y los funcionarios de salud de todo el país dicen que no tienen suficientes.

Eso está cambiando, dijo Walensky. Hasta esta semana, el Gobierno ha distribuido más de 191,000 dosis y tiene 160,000 más listas para enviar. Hasta 780,000 dosis estarán disponibles a partir de la próxima semana.

Una vez que se satisfaga la demanda actual, el Gobierno buscará expandir los esfuerzos de vacunación.

Más pruebas disponibles

Las pruebas también se han ampliado. Más de 70,000 personas pueden hacerse la prueba cada semana, mucho más que la demanda actual, dijo Walensky. El Gobierno también se ha embarcado en una campaña para educar a médicos y hombres gay y bisexuales sobre la enfermedad, agregó.

Donal Bisanzio, investigador de RTI International, cree que los funcionarios de salud de Estados Unidos podrán contener el brote antes de que se vuelva endémico.

Pero también dijo que ese no será el final. Es probable que surjan nuevas ráfagas de casos a medida que los estadounidenses se infecten con personas de otros países donde la viruela del mono sigue circulando.

Walensky está de acuerdo en que tal escenario es probable. “Si no está contenido en todo el mundo, siempre corremos el riesgo de tener brotes” de los viajeros, dijo.

Shawn Kiernan, del Departamento de Salud del Condado de Fairfax en Virginia, señaló que hasta ahora el brote se concentra en un grupo de personas: hombres que tienen sexo con hombres. La propagación del virus a personas heterosexuales sería un “punto de inflexión” que puede ocurrir antes de que sea ampliamente reconocido, dijo Kiernan, jefe de la sección de enfermedades transmisibles del departamento.

El contagio a las personas heterosexuales es solo cuestión de tiempo, dijo el Dr. Edward Hook III, profesor emérito de enfermedades infecciosas en la Universidad de Alabama en Birmingham.

Si la viruela del mono se convierte en una enfermedad de transmisión sexual endémica, será otro desafío para los departamentos de salud y los médicos que ya luchan por mantenerse al día con las existentes.