IE 11 is not supported. For an optimal experience visit our site on another browser.

“La normalidad es algo anormal para mí”: la crisis de salud mental que enfrentan los estudiantes ante el regreso de las clases presenciales

Desde crisis suicidas hasta fatiga mental, muchos jóvenes en Estados Unidos se están enfrentando a los desafíos del reingreso escolar tras un año de vivir en pandemia.

Por Lindsey Tanner - AP

Después de pasar por dos crisis suicidas durante el aislamiento por la pandemia de coronavirus, Zach Sampson, de 16 años, se siente más fuerte pero le preocupa que sus habilidades sociales se hayan vuelto casi nulas.

Muchos niños sienten el peso de los arduos meses distanciamiento social, la educación en línea y otras restricciones en su reingreso a clases, en el que también se enfrentan a nuevos desafíos.

El Children’s Hospital Colorado en Aurora declaró un estado de emergencia a fines de mayo por la falta de camas de hospital y unidades de emergencia para atender a los niños con crisis suicidas y las personas con problemas psiquiátricos, tras registrar un aumento notable en las crisis de salud mental.

[Combinar tipos de vacunas puede ayudar contra el coronavirus]

Los tiempos de espera típicos del departamento de emergencias para el tratamiento psiquiátrico se duplicaron en mayo a unas 20 horas, reveló a The Associated Press Jason Williams, psicólogo pediátrico del hospital de Aurora.

Otros hospitales infantiles enfrentan desafíos similares

En el Wolfson Children Hospital en Jacksonville, Florida, las admisiones a unidades para niños de 13 años o menos con crisis de salud mental se han disparado desde 2020 y este año están en camino de llegar a 230, cuatro veces más que en 2019, afirmó a la agencia citada la psicóloga del hospital, Terrie Andrews.

Para los adolescentes de mayor edad, las admisiones fueron hasta cinco veces más altas de lo habitual el año pasado y se mantuvieron elevadas hasta el mes pasado.

En el Dayton Children's Hospital de Ohio, las admisiones a la unidad de salud mental aumentaron en un 30% entre julio de 2020 y mayo de 2021, con un total de casi 1,300 ingresos. El hospital duplicó el número de camas disponibles y redujo la edad mínima para el tratamiento de 12 años a 9 años, informó el doctor John Duby, vicepresidente del hospital.

"La abrumadora demanda de servicios de salud mental pediátrica está ejerciendo una presión sin precedentes en las instalaciones pediátricas, los centros de atención primarios, las escuelas y las organizaciones comunitarias que apoyan a los niños", dijo Amy Knight, presidenta de la Asociación de Hospitales Infantiles.

Estudiantes de quinto grado con mascarillas durante una clase de música en la Escuela Primaria Milton en Rye, Nueva York, el 18 de mayo de 2021.AP Photo/Mary Altaffer

“Fueron muchas cosas”

Sampson dice que "simplemente fueron muchas cosas” las que desencadenaron su primera crisis en agosto. El adolescente de Jacksonville, Florida, batalló con la educación en línea y pasó horas solo en su habitación jugando videojuegos y navegando por internet, atraído por sitios oscuros que “hacían que me doliera el cerebro”.

Cuando le reveló sus pensamientos suicidas a un amigo este le llamó a la policía y pasó una semana en el hospital bajo supervisión psiquiátrica.

Sus dos padres han trabajado en el campo de la salud mental, pero ignoraban por lo que estaba pasando su hijo.

[La variante delta del coronavirus ya se encuentra en 49 estados del país]

Nos habíamos dado cuenta de que había pasado más tiempo aislado, sin tener la tendencia a ducharse y ese tipo de cosas, pero estábamos en medio de una pandemia. En realidad, nadie estaba haciendo esas cosas'', dijo su madre, Jennifer Sampson.

El adolescente inició una psicoterapia de manera virtual, pero en marzo resurgieron sus pensamientos autodestructivos. Pero tuvo que esperar una semana para poder recibir tratamiento en persona en un hospital porque todas las camas psiquiátricas estaban ocupadas.

Ahora sigue visitando al terapeuta, toma medicamentos antidepresivos, ha terminado el segundo año de secundaria y espera volver a las clases en persona en otoño. Aún así, asegura que es difícil motivarse para salir de casa, ir al gimnasio o visitar a los amigos.

"Definitivamente siento que mis habilidades sociales están oxidadas", dijo Sampson.

"Creo que esto será algo con lo que tendremos que lidiar durante mucho tiempo”, afirmó su madre.

Estudiantes con mascarilla durante una lección de matemáticas en la Escuela Primaria Milton, en Rye, Nueva York, el 18 de mayo de 2021.AP Photo/Mary Altaffer

Para Virginia Shipp, de 18 años, originaria de Oakland, California, la pandemia le tocó en su último año de preparatoria, cuando planeaba viajar a Europa y anticipaba ingresar a la universidad en otoño.

Ninguno de las dos cosas sucedió y describió el 2020 como un año de pensamientos negativos, atrapada en su habitación sola con sus malas ideas.

"Me sentí deprimida y ansiosa y muy asustada por el futuro", explicó.

Como mujer negra, quería unirse a los manifestantes que protestaban por el asesinato de George Floyd, pero decidió que el contacto cercano con extraños era demasiado arriesgado.

Aunque no conocía a nadie que hubiera enfermado gravemente o hubiese muerte por el COVID-19, esto era algo que le preocupaba "todos los días". Shipp recurrió a la meditación para calmar la ansieadad.

Recientemente se vacunó y aprendió que la universidad de Cal Poly en Pomona ofrecerá cursos en persona en el otoño. Sin embargo, no está segura de estar completamente lista.

"Todavía es un poco extraño porque ahora, de repente... ¿ya no necesitas usar mascarilla? Es como saltar al agua demasiado pronto. La normalidad es algo anormal para mí", afirmó Shipp.

Con información de The Associated Press.