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"Es aterrador": la mezcla de fentanilo con otras drogas dispara las muertes por sobredosis en Estados Unidos

Autoridades investigan la ola de fallecimientos por consumo de drogas que este año totaliza más de 100,000 fallecidos. Se trata de "una epidemia de adicción", dice un experto: la sustancia varía y suele ser más de una.

Por Phil McCausland — NBC News

El aumento de las muertes por sobredosis de drogas experimentado este año y en 2020 ha causado preocupación entre muchos investigadores, médicos y funcionarios de salud relacionados con el abuso y la adicción a las drogas, por una tendencia creciente entre las víctimas que parece indicar el surgimiento de una ola nueva y diferente de la epidemia de opioides.

Aunque pareciera que la soledad y los desafíos de la pandemia de coronavirus impulsaron el consumo de drogas, muchos expertos dicen que las sobredosis recientes en parte se deben al uso de fentanilo con otras sustancias ilícitas.

Los fallecimientos por sobredosis alcanzaron nuevos récords en Estados Unidos con más de 100,000 muertos este año, según los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades, pero los expertos dicen que eso forma parte de una cuarta ola de la epidemia de sobredosis, en la que un número creciente de consumidores de drogas muere con múltiples sustancias en sus organismos.

Un químico de la Administración de Control de Drogas revisa unas píldoras confiscadas que contienen fentanilo en el Laboratorio Regional Noreste de la DEA, en Nueva York, en octubre de 2019.Don Emmert / Getty Images

Según los expertos, detrás de esa cifra de 100,000 personas fallecidas hay un aumento continuo en la cantidad de muertes por cocaína, metanfetamina y otras drogas que están relacionadas con el uso simultáneo de fentanilo.

“Probablemente más de la mitad de los casos involucran al fentanilo mezclado con otra droga”, dijo Robert Anderson, jefe de estadísticas de mortalidad del Centro Nacional de Estadísticas de Salud de los CDC.

El uso conjunto del fentanilo y otras drogas distingue a esta nueva tendencia en las sobredosis, que antes se caracterizaban por el uso creciente de analgésicos recetados y el aumento del consumo de la heroína y el fentanilo individualmente.

“En realidad, no me refiero a esto como una epidemia de opioides”, dijo James Berry, director de servicios de adicción y presidente del Departamento de Medicina del Comportamiento de la Universidad de West Virginia. “Me refiero a esto como una epidemia de adicción, porque la sustancia varía y, por lo general, se usa más de una sustancia”.

Aunque se ha identificado esta tendencia, todavía no se determina qué la está causando: ¿los consumidores usan fentanilo y otras drogas a sabiendas, o el fentanilo ingresa al mercado de las drogas ilegales a través de comerciantes y distribuidores?

“Podría estar sucediendo en cualquier punto o en múltiples puntos a lo largo de la cadena de suministro de drogas”, dijo Kelly Dougherty, subcomisionada de salud de Vermont para los programas de abuso de alcohol y drogas.

“Algunas personas quieren usar fentanilo, a pesar de los peligros, y otras personas lo usan sin saberlo, es algo que da miedo. La gente lo está adulterando y eso lo hace más mortífero”, afirma Dougherty.

Aunque Vermont está trabajando para lograr que las tiras reactivas de fentanilo sean más accesibles con el fin de que los usuarios puedan verificar si las drogas están contaminadas, Dougherty dijo que las personas deben asumir que, la mayoría de las veces, cualquier droga ilícita que compren puede contener fentanilo.

"Cocaína y fentanilo a propósito"

Este año, la Administración Biden anunció que los gobiernos estatales y locales pueden usar fondos federales para comprar tiras reactivas de fentanilo con la esperanza de frenar el aumento en las muertes por sobredosis.

Pero muchos expertos creen que el fentanilo está ingresando al suministro masivo de drogas cuando se distribuye. Pareciera que los distribuidores están adulterando otras drogas con fentanilo, porque es barato y proporciona un fuerte efecto, o contaminan otras sustancias por accidente al usar superficies de trabajo, guantes y herramientas sucias.

“Hay casos en los que los pacientes consumirán cocaína y fentanilo a propósito”, dijo Berry, que citó algunas de sus interacciones con los pacientes.

“Pero gran parte de esto sucede porque hoy en día casi todas las sustancias que se consiguen en las calles están adulteradas con fentanilo”, afirmó Berry.

Sin embargo, además de las anécdotas y suposiciones, hay pocos datos firmes sobre por qué un número creciente de víctimas de sobredosis tienen múltiples sustancias en sus organismos cuando mueren.

Daniel Ciccarone, investigador de adicciones y drogas de la Universidad de California en San Francisco, dijo que no está claro si la mayoría de las sobredosis son causadas por el uso intencional del fentanilo con otras drogas o si la contaminación o alteración se produce a nivel del distribuidor.

Y afirmó que la verdadera razón es una especie de “caja negra” que debe aclararse con más investigaciones.

“Creo que la hipótesis de la contaminación es exagerada y se basa en el miedo”, dijo Ciccarone, quien ha publicado varios artículos sobre la cuarta ola de sobredosis y está trabajando en un estudio sobre las causas que originan esta tendencia.

“Hay evidencia de todo el país, un par de artículos que ya se han publicado, pero también datos de mi investigación en lugares como West Virginia muestran que el uso combinado de metanfetaminas o un estimulante fuerte con un opioide poderoso es una combinación popular. Este es un fenómeno grande y creciente, es algo que no podemos ignorar”, agregó.

Desafortunadamente, el problema tiene múltiples factores.

Brendan Saloner, profesor de la Escuela de Salud Pública Johns Hopkins que estudia la adicción a las drogas y sus tratamientos, dijo que el fentanilo se está moviendo por todo el país y afecta a comunidades que no habían tenido que enfrentar la epidemia de opioides.

“Parece que lo que está sucediendo es que gran parte del riesgo de sobredosis se ha trasladado a zonas del país que antes no tenían tanta susceptibilidad, así que creo que está tomando por sorpresa a mucha gente”, dijo Saloner.  

“Ciertamente, en algunos lugares, especialmente al oeste del Mississippi, parece que las cosas están muy mal”, advirtió.

Más allá de eso, dijo Saloner, los gobiernos estatales y locales deben trabajar para reconstruir el tratamiento de las adicciones y los sistemas de atención que quedaron desatendidos durante la pandemia. Los servicios de adicción, dijo, deberían ser el foco principal de los esfuerzos en este momento.

Saloner afirma que Estados Unidos debe expandir la oferta para los usuarios de esos servicios y trabajar en áreas que no cuentan con recursos para abordar la epidemia de opioides.

“Entornos como los departamentos de emergencias de hospitales, donde la mayoría de las personas no pueden recibir tratamientos, o las cárceles, necesitan mayor atención. Hay muchos sistemas críticos que en este momento no están ayudando a las personas de la manera correcta”, dijo.