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Familia de un hombre apuñalado hace décadas por el paciente que recibió el corazón de cerdo cuestiona la operación

La hermana de Edward Shumaker, quien quedó paralizado tras el ataque de David Bennett, criticó a los médicos por elegirlo para recibir este órgano. Los doctores afirman que no distinguen pacientes por sus antecedentes judiciales.

El primer trasplante de un corazón de cerdo —modificado genéticamente— a un hombre con una enfermedad cardiaca enfrenta ahora un debate ético. El paciente que recibió el órgano apuñaló siete veces a una persona hace 33 años y por eso la familia de la víctima cuestiona que él haya sido merecedor de esa operación histórica.

Leslie Shumaker Downey recibió este lunes un mensaje de su hija con el link a una noticia sobre la intervención. Cuando leyó el nombre del paciente, se congeló. Era David Bennett, el hombre que había atacado a su hermano Edward Shumaker en 1988, dejándolo paralizado, según reporta el diario The Washington Post.

Desde entonces, y por 19 años de su vida, Shumaker usó silla de ruedas hasta que tuvo un infarto en 2005. Murió dos años después, días antes de su cumpleaños 41.

El doctor Bartley Griffith se toma una selfie con el paciente David Bennett en enero de 2022, en Baltimore. Bartley Griffith / AP

Bennet fue sentenciado a 10 años de prisión y salió de la cárcel en 1994 para "seguir y tener una buena vida", dijo Leslie Shumaker al medio citado.

"Y ahora tiene una segunda oportunidad, con una nuevo corazón. Pero, en mi opinión, me gustaría que hubiera ido a parar a un destinatario que lo mereciera", comentó.

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En Estados Unidos, más de 106,000 personas están en la lista nacional de espera para un trasplante de órganos; de esas, mueren unas 17 sin haber recibido el órgano requerido.

"El principio clave de la medicina es tratar a cualquier enfermo, independientemente de quién sea", dijo Arthur Caplan, profesor de bioética de la Universidad de Nueva York.

Un sistema que no separa santos de pecadores

"[Nosotros] no nos dedicamos a separar a santos de pecadores. El delito es una cuestión legal", agregó.

En Estados Unidos, a nivel local, se concede una amplia discrecionalidad a los hospitales para que decidan qué personas cumplen los requisitos para ser añadidas a la lista de espera nacional.

"Tenemos un sistema jurídico diseñado para determinar la justa reparación de los delitos", explicó Scott Halpern, profesor de ética médica en la Universidad de Pennsylvania. "Y tenemos un sistema sanitario que pretende brindar atención sin tener en cuenta el carácter o el historial personal de la gente".

A través de un comunicado, las autoridades del Hospital de Baltimore, donde se llevó a cabo el trasplante, dijeron: "Este paciente acudió a nosotros en situación de extrema necesidad y se tomó una decisión sobre su elegibilidad para el trasplante basándose únicamente en su historial médico".

Un historial de negaciones

David Bennett Jr., hijo del paciente con el trasplante, y fisioterapeuta en Carolina del Norte, dijo a The Washington Post que varias hospitales se habían negado a incluir a su padre en la lista de espera porque no había seguido órdenes de los médicos, no tomaba sus medicinas ni acudía a las visitas de seguimiento.  

En octubre de 2021, Bennett empezó a tener síntomas de insuficiencia cardíaca: hinchazón en las piernas, fatiga y falta de aire. Entonces él propuso a su hijo que, al morir, donará sus órganos. Pero Bennett Jr., en cambio, le propuso el trasplante del corazón de cerdo.

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El hijo no estaba seguro de si su padre entendió de lo que se trataba, hasta que éste respondió: "¿Voy a hacer oink?

En vísperas de Año nuevo, la Administración de Drogas y Alimentos (FDA, por sus siglas inglés) otorgó la autorización a Bennet para este histórico procedimiento de emergencia.