Romney fortalecido por la convención republicana

El cónclave ha ayudado a Romney a empatar en los sondeos. Los expertos auguran las elecciones más ajustadas de la última década.

TAMPA, Florida, EE.UU. (AP)

Los republicanos cerraron filas detrás del candidato Mitt Romney, ratificaron que buscarán conquistar votos criticando la gestión económica del gobierno demócrata y aprobaron un programa político que refleja las preferencias de las alas más conservadoras de la población anglosajona.

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Pero en la Convención Nacional Republicana quedó al descubierto la existencia de voces discordantes que reflejan diferencias con respecto a los hispanos, que a pesar de ser un segmento clave de votantes quedaron relegados a un segundo plano en los cuatro días de la convención.

Tal vez la sorpresa más importante para los latinos fue el discurso del jueves de Craig Romney —hijo del candidato presidencial— quien pronunció parte de su discurso en español en señal de que su padre buscaría acercarse a millones de votantes latinos.

El espectáculo —que incluyó un homenaje al ex presidente Ronald Reagan, un desfile de oradores impecablemente vestidos y maquillados, música patriótica y un despliegue de luces y tecnología de última generación— debió ser retrasado un día debido a la amenaza de la tormenta Isaac, que le quitó así parte del protagonismo noticioso que esperaba tener la reunión.

Además de la fórmula presidencial Romney-Paul Ryan, la gran protagonista fue la economía.

A diferencia del tema de la inmigración, abordado apenas por un puñado de oradores —la mayoría de ellos hispanos_, casi todos los discursos mencionaron al presidente demócrata Barack Obama.

Las referencias al aumento del desempleo y la pobreza durante los últimos cuatro años y las promesas de crecimiento y desarrollo con un gobierno republicano fueron una constante en el foro donde miles de delegados y activistas alzaron carteles con la leyenda "Podemos cambiarlo".

También los oradores hispanos —que ocuparon lugares estratégicos para hablar antes de figuras anglosajonas estelares como Ryan, la esposa de Romney o el mismo candidato presidencial— se concentraron en el tema económico.

Romney, de 65 años, habló tanto de temas personales como políticos, incluidos su fe mormona y su visión de lo que sería su presidencia. La economía, no obstante, dominó su discurso.

"Ojalá el presidente Obama hubiese tenido éxito porque yo quiero que Estados Unidos tenga éxito. Pero sus promesas dieron lugar a desilusiones y divisiones", manifestó Romney, presentado por el senador de ascendencia cubana Marco Rubio.

"Busco ser presidente para ayudar a crear un futuro mejor, un futuro donde todos los que quieran un trabajo puedan encontrarlo ... Y a diferencia del presidente (Obama), tengo un plan para crear 12 millones de empleos nuevos", aseguró tras aceptar la nominación presidencial y recordar que su padre nació en México.

Antes de subir al escenario montado en el Tampa Bay Times Forum —un estadio deportivo cubierto con capacidad para 20.000 personas sentadas— decenas de invitados desfilaron por el podio para recordar diferentes etapas de su vida, desde su periodo como fundador de la empresa financiera privada Bain Capital y sus años como pastor de una iglesia mormona y organizador de los Juegos Olímpicos de invierno en Salt Lake City en 2002, hasta sus días como gobernador de Massachusetts.

Entre los presentes se encontraba el mexicoestadounidense Derek Parra, ganador de la medalla olímpica de oro y plata en patinaje de velocidad durante las Olimpiadas invernales de Salt Lake City.

Casi todos buscaban destacar el aspecto humano de Romney.

"El tema es la economía, no hay discusión", aseguró Roberto Izurieta, profesor de la Universidad George Washington. "Es correcto que se enfoquen en la economía. Lo que tienen que conseguir es que la gente crea que son mejores en la economía".

Y eso podría verse en las encuestas de la semana próxima, que al menos tendrían que arrojar un aumento de cinco puntos porcentuales para Romney para poder decir que la convención logró su objetivo de sumar votantes, según Izurieta.

El profesor dijo que "es normal" que inmediatamente después de cada una de las convenciones se registre un aumento en las preferencias de votantes tanto en el caso de demócratas como de republicanos, que en algunos casos ha sido de hasta 10 puntos. Explicó que en las siguientes semanas los sondeos regresan a los niveles previos a las convenciones.

En el caso de los demócratas, dijo, tendrían más posibilidades de que el incremento en las encuestas sea mayor porque tienen figuras prominentes entre sus oradores, como el ex presidente Bill Clinton.

Después de explicar que vivió dos años en Chile, Craig Romney dijo en un fluido español que esa experiencia le permitió "valorar aún más cómo (los) hispanos han aportado a la diversa riqueza de los Estados Unidos".

Mitt Romney "sabe cómo unir a nuestro país y valora que somos una nación de inmigrantes", expresó Craig en español, ante miles de republicanos presentes en el foro de la convención y millones de televidentes. De inmediato cambió al inglés para destacar que los líderes hispanos republicanos —entre los que mencionó al gobernador de Nevada Brian Sandoval y la gobernadora de Nuevo México Susana Martínez— y los latinos de todo el país "tendrán un papel vital" si su padre gana la presidencia.

Antes de que apareciera Craig Romney, un video con políticos republicanos hispanos —Martínez, Sandoval, y los legisladores Rubio, Francisco Canseco e Ileana Ros Lehtinen, entre otros— destacó la importancia de la comunidad latina para la economía del país.

Rubio se sumó a Craig Romney y pronunció pocas palabras en español recordando que su padre, quien llegó de Cuba, solía decirle que "en este país van a poder lograr todas las cosas que no pudimos".

Pero salvo en una página y media de las 55 de la plataforma y en algunas declaraciones, el gran ausente fue el tema de la inmigración.

Entre quienes reclamaron al partido una posición más amigable con los inmigrantes estuvo el ex gobernador de la Florida Jeb Bush, quien está casado con una mexicana y habla un perfecto español.

En numerosas declaraciones a la prensa, Bush enfatizó que los republicanos no deberían hacer "tonterías" y consideró que su partido tendría que admitir la creciente diversidad demográfica al abordar temas de inmigración.

Los partidos que ignoran el factor demográfico, lo hacen "bajo su cuenta y riesgo", aseguró Bush.

Las declaraciones del hermano del ex presidente George W. Bush tuvieron lugar después que los republicanos revelaron su plataforma política, en favor de endurecer los controles a la inmigración, terminar de construir el muro fronterizo con México y negar todo derecho salvo el de la "autodeportación" a quienes no tienen papeles.

Algunos analistas aseguraron que la plataforma representa una derrota para los que buscan un acercamiento con la comunidad latina.

Pero a otros no les sorprendió el lenguaje duro del documento en materia de inmigración ni la ausencia de un debate profundo sobre el tema en la convención. Sostienen que lo que en realidad buscan los republicanos es movilizar votos blancos y desalentar el sufragio de las minorías, entre ellas la hispana.

De acuerdo con el Centro Hispano Pew, cerca de 23,3 millones de hispanos estarían en condiciones de votar para los comicios de noviembre. Otras organizaciones no gubernamentales estiman que 12,2 millones de latinos acudirán a las urnas.

Con más de 50 millones de personas, la comunidad hispana es el grupo poblacional de mayor crecimiento en el país.

La convención se realizó estratégicamente en la Florida, uno de los estados indecisos del país que podría decidir los comicios.

Una encuesta realizada recientemente por Associated Press-Gfk muestra que Romney y Obama se encuentran cabeza a cabeza en las preferencias electorales. El 47% de los votantes registrados dijo que planea votar por Obama, mientras que el 46% favoreció a Romney.

Otros sondeos indicaron que el 63% de los hispanos votarían por Obama-Biden, y un 28% indicó que lo haría por Romney-Ryan.

El subdirector del Centro Hispano Pew, Mark Hugo López, consideró que "es posible que en septiembre y octubre crezca la atención a los latinos" en la campaña republicana. Pero aclaró que en los últimos meses casi no se han registrado cambios en las preferencias políticas de los hispanos, cuya mayoría apoya hasta ahora a Obama.

Latinoamérica fue otro de los temas ausentes de la convención. Salvo la breve mención de la plataforma partidaria condenando la "amenaza creciente" de Venezuela para la seguridad de Estados Unidos y el "régimen anacrónico" de Cuba, no se habló de la región.