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Por 2,000 dólares, un chivo o una caja de cerveza: así venden a las mujeres indígenas en algunos pueblos de México

Diversas organizaciones calculan que más de 300,000 mujeres han sido víctimas de esa práctica en los últimos años. “Te tienes que ir con ellos”, le dijeron a Ofelia, cuando solo tenía 15 años. Sus padres la vendieron por 2,000 dólares.
/ Source: Telemundo

Por Raúl Torres y Albinson Linares

La mujer tejía pacientemente en un telar de cintura. Mientras juntaba los hilos coloridos comenzó a destejer sus recuerdos, dolorosos, sobre el pasado de su familia que la vendió cuando solo tenía 15 años. “No tenía yo mucha opción, ni qué opinar, porque ya prácticamente era una decisión de mi papá, sólo comentó una vez cuánto dinero habían dado y me dijo: ‘Te tienes que ir con ellos’”, explica Ofelia, quien habla en mixteco.

Ofelia, quien pidió mantener su anonimato por motivos de seguridad, es una persona indígena mixteca y vive en Metlatónoc, un pueblo de las montañas de Guerrero.

“Cuando llegué sí me dieron ganas de regresar, lo que le dije a mi papá fue: ‘¿Qué voy a hacer si ellos me maltratan? ¿cómo le harían ustedes para regresar ese dinero y yo pueda regresar?’”, afirmó Ofelia en una entrevista con Noticias Telemundo, en la que cuenta que teme que su comunidad indígena la castigue porque ella está en contra de la venta de mujeres.

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En diversas comunidades de las montañas de estados como Guerrero y Oaxaca, niñas y jóvenes son tratadas como objetos, como una mercancía que se vende para obtener dinero. Sus familias las venden al mejor postor para casarse, aunque no conozcan a sus parejas. Los padres del esposo de Ofelia pagaron 2,000 dólares por ella.

Cuando uno cobra dinero ya no puedes regresar a casa, a veces las maltratan, las golpean y ya no pueden regresar porque hubo dinero de por medio”, dice Ofelia, quien explica que trabaja tejiendo para mantener a sus dos hijas y a su esposo que se encuentra desempleado y que, según afirma, la golpea.

De los casi 2,469 municipios que existen en México, unos 620 son indígenas y 420 se rigen por usos y costumbres tradicionales que son reconocidos por la Constitución del país. Metlatónoc, el pueblo donde vive Ofelia, tiene unos 19,000 habitantes, pero la pobreza impera en esa población donde un 94.3% de las personas carecen de servicios básicos en sus viviendas y 58.7% tiene dificultades para alimentarse, según datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía de México.

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Las autoridades de esos pueblos dicen que la venta de mujeres es una tradición, y que no pueden combatir esos delitos porque nadie los denuncia. Diversas organizaciones no gubernamentales calculan que más de 300,000 mujeres han sido víctimas de esa práctica en los últimos años.

“Ya hemos logrado que cuatro localidades firmen un acta de acuerdo en las comunidades, que ya no vendan sus mujeres, sus niñas”, dice Benito Mendoza, miembro de “Yo quiero, yo puedo”, una organización de la sociedad civil que imparte talleres de derechos de las mujeres en las montañas de esa zona.

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No estigmatizar a las poblaciones indígenas

Debido a las múltiples denuncias de estas prácticas en diversas comunidades indígenas del país, el presidente Andrés Manuel López Obrador fue consultado al respecto en su conferencia matutina del 21 de mayo.

“Lamento que esto suceda, es desde luego reprobable, nada más que no debe estigmatizarse a las comunidades indígenas, porque en los pueblos indígenas de México hay una gran reserva de valores culturales, morales, espirituales”, afirmó el mandatario, y agregó que era “bastante racista y clasista” decir que eso sucede por los usos y costumbres de los pueblos originarios.

Es muy lamentable que eso se dé y no se puede permitir, no debe de haber ningún tipo de maltrato, ultraje, violaciones, nada, absolutamente en contra de las mujeres”, comentó López Obrador, mientras aseguraba que esas denuncias se van a investigar.

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En los últimos años, las denuncias de esta práctica en las comunidades indígenas son recurrentes y en esta oportunidad surgen mientras México afronta una crisis de violencia machista con más de 10 mujeres asesinadas cada día, según cifras de ONU Mujeres.

“Nada puede justificar la venta de niñas, eso es esclavitud y delito contra la dignidad humana”, escribió en su cuenta de Twitter, Patricia Olamendi, doctora en derecho y especialista en Derechos Humanos.

“Esto está establecido en la ley general contra la trata de personas, además el artículo 2 de la Constitución establece con toda claridad que ningún uso y costumbre puede ser aceptado cuando se violan los derechos humanos particularmente los de las mujeres, lo dicho por el presidente en sí mismo constituye una verdadera amenaza a la dignidad humana”, dijo Olamendi en una entrevista con La silla rota, un medio mexicano.

Marzo rompió el récord como el mes más violento contra las mujeres, desde que existen registros, con 267 mexicanas como presuntas víctimas de homicidio doloso, además de otras 95 supuestas víctimas de feminicidio, como clasifican las fiscalías a los asesinatos por razones de género o violencia machista.

Ofelia trabajando en su telar en el pueblo de Metlatónoc, Guerrero, en mayo de 2021.Noticias Telemundo

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Pobreza y maltratos

María Estela Cortés solo tenía 13 años cuando la vendieron. Aunque afirma que sí quería casarse con su pareja, sus padres pidieron 1,000 dólares para permitir su unión.

“Ese dinero lo ocuparon para comprar unos animalitos… chivos y para, según ellos, el dinero no se va a acabar así no’ más, es para una ayuda de la familia”, dice Cortés quien asegura que fue “afortunada” porque conocía a su marido, sus tres hermanas también fueron vendidas sin saber con quién tendrían que casarse.

María Estela Cortés solo tenía 13 años cuando sus padres la vendieron por 1,000 dólares.Noticias Telemundo

En diversas entrevistas, las personas que viven en esas poblaciones de Guerrero dicen que la costumbre en las montañas no solo es comprar a las mujeres con dinero, también las intercambian por animales como reses, chivos y objetos como cajas de cerveza o mezcal.

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Cuando conocí a mi esposo, yo tenía mucho miedo, sigo teniendo miedo en este momento… él me pegaba bastante… y hoy me quieren meter a la cárcel”, dice Miriam, una mujer indígena tlapaneca que también fue vendida y pidió mantener su anonimato por motivos de seguridad.       

Cuando cumplió 13 años, sus padres la vendieron a un hombre en 1,000 dólares para que se casara, y se marcharon a trabajar en el campo en Sinaloa. Pero dice que su esposo, quien le pegaba y la maltrataba, emigró a Estados Unidos y una organización de derechos humanos la ayudó a regresar con sus dos hijos hasta Santa María Tonaya, un pueblo de Guerrero. Ahora sus suegros le están exigiendo que les devuelva el dinero.

“Si mi papá no da el dinero que ellos dieron por mí, ellos me van a quitar a mis hijos”, dice con desesperación.

Según “Yo quiero, yo puedo”, hay casos de mujeres encarceladas en la montaña por las autoridades indígenas locales.

“Aquí la gente me critica porque yo estoy viviendo con mis hijos, aquí la gente ve mal lo que yo estoy haciendo, ahora que decidí vivir sola”, dice Miriam.

Ofelia durante una entrevista con Noticias Telemundo en Metlatónoc, Guerrero, en mayo de 2021.Noticias Telemundo

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Julio Solano ha sido testigo de la venta de muchas mujeres en esas montañas. Su indignación ante esa práctica ha hecho que trabaje con diversas organizaciones de derechos humanos para concientizar a las personas y acabar con ese tipo de acciones.

“Es malo, es una costumbre muy mala que vendan a las mujeres, afortunadamente en el pueblo va disminuyendo”, afirma Solano.

Mientras tanto, Miriam y muchas otras mujeres de esas montañas luchan por tener un futuro distinto.

“Lo que yo quisiera es salir a trabajar para darle de comer a mis hijos y además de eso que mis hijos entren a estudiar”, asevera Miriam.

Con información de EFE y del Inegi