Una marcha masiva en Washington D.C. condena la violencia policial y pide el voto contra Trump

Muchos de los manifestantes condenaron que el presidente elogie tanto a los policías y su labor para contener las protestas y disturbios pero haga escasa mención de las víctimas de la brutalidad policial. El organizador de la marcha, el reverendo Al Sharpton, dijo que el sueño de equidad racial de Martin Luther King Jr. "sigue vivo".
/ Source: Telemundo

WASHINGTON.— Desafiando la pandemia del COVID-19, la puertorriqueña Iris Rivera y otros miles de manifestantes marcharon este viernes por las calles de Washington para exigir un fin a la brutalidad policial y al racismo sistémico, al tiempo que muchos activistas pidieron un voto contra el presidente, Donald Trump.

La marcha, para la cual los organizadores obtuvieron un permiso para 50,000 personas, conmemoró el 57 aniversario de otro evento seminal en la lucha por los derechos civiles en Estados Unidos: la Marcha en Washington de 1963, cuando el reverendo Martin Luther King Jr. dio su famoso discurso, “Tengo un Sueño”, sobre la equidad racial.

La marcha se produjo con el trasfondo de un país aún convulsionado por el legado del racismo institucional, la desigualdad social, y numerosos incidentes de brutalidad policial contra las minorías.

La puertorriqueña Iris Rivera, viajó a Washington desde Kenosha (Wisconsin), donde la comunidad exige justicia en el caso de Jacob Blake, un hombre negro que quedó paralizado después de un policía le disparara siete veces por la espalda el pasado domingo.

Para Rivera, se trata de un asunto que atañe también a los hispanos, y aseguró que el policía implicado tiene que ser llevado ante la Justicia.

“Estoy aquí porque ya se necesita una revolución… los latinos también tenemos el mismo problema, porque cuando nos ven a nosotros, no ven que somos latinos, ven que no somos blancos. A nosotros también nos están matando”, argumentó Rivera.

Respecto a la situación de Blake, Rivera advirtió que el policía implicado debe ser encarcelado porque, de lo contrario, “Kenosha no va a sobrevivir eso, porque la gente va a quemar la ciudad”.

A su lado, Melissa Acosta, también de Kenosha, explicó que participa en la marcha “para apoyar a los que venimos a pelear por la justicia” y porque el abuso policial “es un problema que también existe para los latinos, y los afrolatinos”.

“Mi familia es bien mixta (racialmente), entonces yo vine acá para pelear por los que no tienen voz”, afirmó.

Pese al intenso calor y humedad, los manifestantes se congregaron desde tempranas horas frente al Monumento al Lincoln, donde escucharon a numerosos oradores, entre líderes demócratas del Congreso y familiares de víctimas de la violencia policial. Luego marcharon hacia el Monumento al reverendo King coreando consignas.

Disciplina por la pandemia

Debido a la pandemia, los organizadores exigieron el uso de mascarillas y distribuyeron guantes y gel antibacterial, además de que instalaron sitios para lavarse las manos.

Muchos de los manifestantes lucieron gorras, camisetas, pancartas, mascarillas y fotos con imágenes y nombres de afroamericanos que han sido víctimas de la brutalidad policial que, además de Blake, incluyen a George Floyd y Breonna Taylor.

Desde las gradas del Monumento a Lincoln, el hermano de Floyd, Philonise Floyd, apenas podía sofocar las lágrimas al recordarlo –“esto es muy duro”, dijo– y ver la solidaridad de los manifestantes.

“Me gustaría que George estuviese acá ahora mismo”, dijo.

En junio pasado, la Cámara de Representantes aprobó una extensa reforma policial que lleva el nombre de Floyd, pero el Senado, bajo control republicano, no ha programada fecha para su debate o voto.

Entre otros elementos, esa legislación prohibiría la táctica policial de poner la rodilla sobre el cuello de un arrestado, que fue la que causó la muerte por asfixia de Floyd en Minneapolis (Minnesota) en mayo pasado.

Enarbolando el sueño de King por la equidad racial, el principal organizador de la marcha, el reverendo y activista afroamericano, Al Sharpton, explicó que la marcha envía el mensaje de que “ya es hora de decir basta”.

“Nos reunimos aquí blancos y negros, y gente de todas las razas y religiones y orientación sexual para decir que el sueño (de King) sigue vivo. Pudieron matar al soñador, pero no pueden matar el sueño”, afirmó.

El reverendo Al Sharpton, fundador y presidente de la Red de Acción Nacional, habla en el Monumento a Lincoln, en Washington D.C., el viernes 28 de agosto de 2020, durante una marcha y mitin contra la injusticia racial en Estados Unidos. (AP Foto/Jacquelyn Martin, Pool)AP / AP

Otros activistas rindieron tributo al fallecido congresista demócrata, John Lewis, uno de los últimos íconos del movimiento de los derechos civiles de la década de 1960.

Lewis, quien participó en la marcha de 1963 junto a King, falleció por complicaciones de cáncer el pasado 17 de julio.

Piden votos para Biden

Para Sharpton y muchos de los manifestantes, resulta inaceptable que Trump haga énfasis en su apoyo a la policía y su labor para contener las protestas y disturbios, pero ha hecho escasa mención de las víctimas.

Por ello, algunos de los oradores instaron a los afroamericanos a que salgan a votar el próximo 3 de noviembre contra Trump. Algunos activistas plantaron pancartas y banderines de la campaña del candidato presidencial demócrata, Joe Biden.

Un activista en la Marcha en Washington plantó banderines y propaganda de la campaña del candidato presidencial demócrata, Joe Biden. María Peña / Noticias Telemundo

La candidata a la vicepresidencia demócrata, Kamala Harris, se dirigió a los manifestantes en un mensaje pregrabado en el que instó a los votantes a continuar la tarea inconclusa de Lewis por la justicia racial.

"Este momento es un recordatorio de que debemos siempre honrar el sacrificio de los líderes que hicieron posible" la marcha de 1963, dijo Harris,  al recordar el consejo de Lewis de "usar su poder para hacer una diferencia en nuestra sociedad."

La marcha, en la que no había señales de partidarios de Trump, también sacó a relucir otras causas del movimiento progresista, como una mayor protección del derecho al voto, una reforma judicial, y más oportunidades económicas para las minorías.

El hijo del reverendo King, Martin Luther King III, destacó la urgencia de extensas reformas en el país porque, a su juicio, el racismo sistémico se manifiesta ahora no sólo en la brutalidad policial sino también en la supresión del voto de las minorías y la desigualdad salarial.